Las ondas en el mar

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Un pueblo pequeño de zona rural.

La víspera de un día feriado.

Un automóvil detenido por una falla mecánica durante casi 4 horas.

Cinco turistas.

El personal de tres tiendas de repuestos.

Dos mecánicos.

Una cantidad grande de testigos: los comensales de un restaurante, los polícias del lugar, el personal del aeropuerto, los cruzrojistas que llegaron a ayudar, un lugareño conocido del encargado del restaurante.

Una falla mecánica unió en un evento a personas, lugares y circunstancias totalmente diferentes unas de otras. Sucede de la misma forma que cuando lanzamos una piedra en el mar, o en un lago. Al caer, empiezan a formarse ondas que corren en todas direcciones. Sea una piedra (o cualquier otro objeto) pequeña o una grande, siempre se van a formar las ondas.

La vida es un reflejo del mismo efecto. Nuestros pensamientos nos conducen a acciones que, al ser ejecutadas, van a traer consecuencias y tocar otras vidas. Es algo que sucede de forma natural.

La reflexión de esto gira alrededor del evento inicial, de nuestras acciones. Siempre vamos a ser los responsables de ellas. Hay quienes la evaden y la trasladan a su entorno: al Gobierno, a la economía, a los padres, a su pareja, a su jefe. Pero al final del día, siempre nos toca a nosotros cargar con ello.

Algunas veces las excusas rayan lo ridículo, como en una escena de la película Forrest Gump, protagonizada por Tom Hanks. El personaje principal, Forrest, vivía enamorado de Jenny, su amiga de la infancia. Durante la película, se ven y se separan varias veces. En una de ellas, se encuentran en el marco de una protesta hippy contra la guerra de Vietnam. Esa noche, mientras estaban con parte de ese grupo, el novio de Jenny la agrede golpeándola en el rostro, provocando la lógica defensa de parte de Forrest. Al día siguiente, dentro de la ‘disculpa’ que le ofrece el tipo, le dice que había perdido los estribos por culpa del presidente Nixon y la guerra. Ridículo.

El cambio de año representa una buena oportunidad para reflexionar en ello. Nuestras acciones van a producir efectos. Procuremos que sean los mejores y que quien se acerca a nosotros crezca como persona en lugar de disminuir. Y si algo sale mal, responsabilicémonos en lugar de buscar culpables.

 

Por: Fabrizzio Ponce

Email: fabrizzioponce@lanuevarutadelempleo.com

Twitter: @fabrizzioponce

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