Sétimo arte para emprendedores: Construye un arca  

Traditional_boat_building_in_the_Philippines

Por: Fabrizzio Ponce

Confieso que por un tema de espacio, el título de este artículo está incompleto. El correcto es: “Dios me dijo que construyera un arca”. Sin entrar en detalles con el tema del Creador, el episodio bíblico de Noé se ha llevado varias veces a la pantalla grande. Hoy vamos a comentar de una de ellas.

La película Evan Almighty, del 2007, nos muestra a Evan Baxter (protagonizado por Steve Carell) como un exitoso padre, esposo y periodista que llega a ser un congresista con mucho futuro en la política. Sin embargo, de la noche a la mañana, empieza a experimentar una serie de cambios de personalidad y apariencia física que sorprenden a quienes le rodean. Una noche, su esposa le lleva aparte y en una conversación muy seria le pregunta sobre lo que está ocurriendo. La respuesta de Evan “Dios me dijo que construyera un arca” logra en ella un efecto similar al que tendría cualquiera de nosotros: quedaríamos perplejos. Ah, evidentemente, no le cree.

Al final, luego de muchas peripecias a nivel familiar y social, la película nos muestra que a pesar de las burlas del país entero, el arca tuvo su razón de ser.

Llevando la experiencia al plano emprendedor, ¿alguna vez nos hemos sentido como Evan? No necesariamente porque Dios nos haya encomendado la misión de nuestro emprendimiento, sino porque tuvimos la idea, la soñamos, le dimos forma, diseñamos su plan de negocio y la estrategia a llevar a cabo, analizamos la competencia, el mercado, ¡todo!, y pese a ello, nadie cree que va a tener éxito. Hemos dado los pasos necesarios y hemos sido ordenados para lograr llegar a buen puerto, pero no será suficiente para los demás. Algunos irán más allá: dirán que estamos locos y que estamos perdiendo nuestro tiempo.

A veces es desalentador, ¿cierto? Pero el hecho de tener presente nuestro sueño, nuestra meta, hace que el camino sea más fácil de recorrer. Las horas se van volando, un domingo es igual que un miércoles, agosto pasa a ser un mes como enero y nosotros, bueno, nosotros sentimos cada día más esa energía que nos impulsa a lograr lo que queremos.

Las motivaciones pueden ser muchas. Tomá unos segundos para recordar la tuya. ¿Qué es aquello por lo que estás luchando? ¿Ya lo tenés claro? Soñalo de nuevo, disfrutalo. Y si alguien lleva a tratar de ‘ubicarte en la realidad’, sé amable pero no dediqués mucho tiempo a dar explicaciones. Es tu aventura.

Y si alguien insiste… siempre estará la opción de decir que estás construyendo un arca. Y a seguir trabajando.

Fabrizzio Ponce

Email: fabrizzioponce@lanuevarutadelempleo.com

Twitter: @fabrizzioponce

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s