El Capitán Jiménez

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Por: Fabrizzio Ponce

Como administrador de negocios, siempre recuerdo los famosos y útiles pasos del proceso administrativo: planificación, organización, dirección y control. Hay quienes añaden un paso más, pero en fin, son una gran ayuda cuando de crear negocios se trata. Ellos nos ayudan a tener el proceso bajo control, con cada variable amarradita para que no nos vaya a dar un susto o un disgusto más adelante.

Sin embargo, siempre hay situaciones en la vida que llegan sin pedirlas. Aparecen y, ahora sí, vemos a ver cómo le hacemos. Las hay de todos tipos, pero un gran porcentaje de ellas son capaces de incomodarnos y hasta amargarnos el momento.

El Capitán Jiménez es una excepción. Nadie sabe de dónde venía, solo se sabe que llegó a una familia y sencillamente tomó la decisión de adoptarlos. Tampoco pidió la opinión de nadie. La familia de mi mejor amigo le cayó bien y a partir de ese momento él decidió ser la mascota de hogar. Y los hijos de mi amigo, bueno, encantados con el nuevo amigo.

Pero hay otras situaciones que, de verdad, son difíciles. Conocí recientemente el caso de una señora que había enviudado luego de veintidós años de casada. Ella también había perdido a un prometido muchos años atrás, apenas cuatro días antes de la boda.

¿Qué se le dice a una persona con una historia así? Afortunadamente no hubo que decirle nada. Ella misma reconocía que todo pasa. Los momentos de dolor, las adversidades, todo eso pasa. Hay que tomar la decisión de que las situaciones difíciles no deben derrumbarnos. No se trata tampoco de negar un proceso de duelo necesario en esos casos. Se trata de no hacer eterno el proceso de duelo y, por el contrario, juntar ánimos y seguir caminando.

Esto aplica para aquellos que han perdido un trabajo, que su empresa fracasó y hasta para quienes fueron traicionados por un socio o les robaron una idea de negocio. La historia de Jack Ma, presidente ejecutivo de Alibaba Group (la empresa más grande en China y número treinta y tres en el mundo) es un recordatorio de que hay que seguir luchando. La historia la podemos encontrar en internet, pero te daré un avance: fue rechazado diez veces en su intento de llegar a la Universidad de Harvard y además, ‘fracaso’ en treinta empleos antes de su éxito.

Si tenés clara tu meta, no permitás que ningún obstáculo te detenga. Lanzate por ella. El camino para salir adelante está, sencillamente, adelante tuyo.

Fabrizzio Ponce

Email: fabrizzioponce@lanuevarutadelempleo.com

Twitter: @fabrizzioponce

 

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