Y se llegó diciembre

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Por: Fabrizzio Ponce

El clima, cuál si tuviera noción de la época, ya cambió. El comercio también. Bueno, el comercio desde octubre ya nos está recordando que se acerca la Navidad.

El mes de diciembre se ha convertido en sinónimo de regalos, de celebraciones (hay que ver cómo se nos llena la agenda de actividades este mes), de autoevaluaciones, de agendas y proyectos en gestación, de descanso. Cada quien puede hacer su lista personal.

Sin embargo, quiero desviar la atención hacia un sector que aunque es tomado en consideración en esta época, suele hacerse por la razón incorrecta. Me refiero a los que menos tienen.

En la mayoría de nuestras organizaciones se recogen regalos y ropa y se hacen actividades con el fin de recaudar fondos para los más necesitados. Eso está perfecto. Lamentablemente, las actividades de este tipo se vuelven un elemento más de la navidad y cuando llega enero, la vorágine de actividades nos consume nuevamente y los olvidamos. Eso debe cambiar.

Cuando llegue enero, seguirán existiendo necesidades. Seguirán existiendo personas en los hospitales, en los asilos y en los centros de refugio. Seguirán necesitando ropa, alimento, techo, un abrazo, a veces tan siquiera alguien que les escuche. Si, el mundo es injusto, pero aunque sea con un pequeño aporte, podemos hacer la diferencia.

¿Qué tiene que ver esto con el liderazgo, con el desarrollo personal o con las organizaciones? ¡Muchísimo! Porque no es un tema de tener mucho o poco, es un tema de nuestra actitud, de cómo gestionamos nuestro tiempo y nuestros recursos. Se trata de querer hacer un cambio, en lugar de esperar que alguien más lo haga.

Una amiga tuvo la oportunidad recientemente de participar del Foro Mundial de Negocios, realizado en Nueva York. Dentro del normal interrogatorio al que la sometí para que me contara del evento y las ponencias de los expositores, me comentó que las charlas de liderazgo fueron muy inspiradoras y que un hilo conductor de ellas fue siempre el tema del altruismo y la humildad. Me parece que deberíamos poner cuidado a esas sugerencias.

Hagámonos a nosotros mismos la concesión y que a partir del año próximo podamos dedicar un porcentaje de nuestro tiempo y energías a crecer compartiendo de lo que tenemos con aquellos que han tenido menos fortuna en la vida.

Fabrizzio Ponce

Email: fabrizzioponce@lanuevarutadelempleo.com

Facebook: Fabrizzio Ponce – Liderazgo y Desarrollo Personal

Twitter: @fabrizzioponce

Web: www.pasosexitosos.com

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