¿Qué puedo hacer por mis empleados?

La gestión de un grupo de trabajo es una tarea compleja en la que la motivación es un aspecto esencial. La teoría de los dos factores de Herzberg puede ayudarte mediante la pregunta ¿qué puedo hacer yo por mis empleados?

Uno de los aspectos más estudiados, por su relevancia, en el ámbito de los RRHH es el relativo a la motivación de los trabajadores. No obstante, la motivación está correlacionada íntimamente con factores como la productividad, el clima de trabajo, la salud y la satisfacción laboral.

Existen diversos enfoques que pretenden ayudar a los responsables de equipos de trabajo y de RRHH a alcanzar un equilibrio óptimo entre eficacia en la tarea y satisfacción personal del trabajador. Hoy te proponemos una perspectiva muy útil, denominada Teoría de motivación e higiene o teoría de los dos factores, y que debemos a Herzberg, un renombrado psicólogo que alcanzó gran influencia en la gestión administrativa de empresas. No obstante, su obra “One More Time, How Do You Motivate Employees?” (1968), continúa siendo uno de los libros más consultados de la gerencia de los RRHH.

Esta teoría, de 1959, es una teoría de motivación que separa las circunstancias que rigen la vida laboral de un trabajador en dos grupos bien diferenciados, de forma que entiende que las personas están influenciadas por dos factores:

La satisfacción, resultado de los factores de motivación, que ayudan a incrementar la satisfacción del individuo pero que poseen poco efecto sobre la insatisfacción. La motivación que aportan posee efectos a largo plazo, permitiendo una filiacióno implicación del empleado con la empresa de carácter significativo. Derivan, pues, de la relación entre sujeto-trabajo. Están compuestos por: logros, reconocimiento, independencia laboral, responsabilidad, promoción y ascensos, crecimiento, madurez, consolidación.Followership

La insatisfacción, resultado de los factores de higiene que, si no existen o son inadecuados, causan insatisfacción, si bien su presencia tiene muy poco efecto en la satisfacción a largo plazo. Estos factores engloban todas las condiciones del ambiente laboral en el cual se mueve el empleado. Es decir, son aspectos extrínsecos al propio trabajo que ejercen una función de mantenimiento o de higiene dado que eliminan las preocupaciones de los trabajadores respecto a algunos problemas pero que, realmente, no motivan para la realización del propio trabajo. Comprende diversas variables del contexto donde desempeña sus tareas el trabajador: tareas, remuneración y política salarial, políticas y planes de la empresa,  relación laboral y humanas, ambiente físico, estilo de supervisión, status, coberturas, condiciones de trabajo y seguridad, etc.

Como vemos, los factores de motivación sí están relacionados con el cumplimiento de los objetivos, mientras que los factores de higiene están relacionados con el entorno de trabajo, y su descuido sí supone un factor evidente de desmotivación e insatisfacción. Ambos factores son distintos e independientes entre sí. La clave de los segundos está en que cuando se dan en sentido negativo provocan una alta insatisfacción laboral y cuando se dan en sentido positivo, únicamente producen una satisfacción moderada.

Si tenemos en cuenta el primer grupo de factores, el responsable de RRHH o el jefe de grupo deberá mejorar específicamente los factores asociados con el propio desempeño de trabajo, haciéndolo más interesante, desafiante y menos rutinario, reconociendo y valorando el trabajo bien hecho, aumentando la delegación y nivel de autonomía del trabajo y promocionándolo de acuerdo con el rendimiento. No hacerlo suele llevar a la pasividad, a un descenso de la productividad, de la calidad misma del trabajo, y provoca mayor rotación y absentismo. Es lo que Herzberg denomina “enriquecimiento del trabajo”.

En cuanto a los factores de higiene, habrá que profundizar en cómo reducir los niveles de insatisfacción relacionados con el entorno hasta “hacerlos cero”. No se trata solo de salario, sino de mejorar las condiciones de trabajo, revisándolas periódicamente y consolidándolas. A partir de ahí podremos centrarnos en mejorar el primer grupo.

Es decir, hay que construir la casa por sus cimientos, no por el tejado. Para ello debemos preguntarnos ¿qué puedo hacer por mis empleados?

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s