Si se puede

5521101616_2c6483a62b_bEn los últimos tiempos se ha hecho muy popular esta frase, especialmente a la hora de proclamar a los cuatro vientos que un objetivo (político o deportivo), por muy difícil que parezca, siempre se puede conseguir.

Es cierto que a menudo las dificultades para alcanzar la meta son muchas y nos están esperando en cada recodo del camino.

Pero es la actitud de cada uno al afrontar los problemas que le van surgiendo la que realmente va a condicionar sus posibilidades de éxito o fracaso en conseguir su propósito.

Y esto resulta ser válido para casi todas las situaciones que nos encontramos a lo largo de la vida: sea con la familia, con los amigos, en las relaciones de pareja o dentro del ámbito profesional.

Cuántas veces en tu trabajo te has encontrado con un colega que, en el momento que más lío tienes, te viene con su gran problema, a contártelo con todo detalle esperando que tú le des la solución. ¡Como si tú tuvieras remedio para todo, pensarás…!

Y sin embargo hay otras personas que no te vienen con el problema, sino que ya te traen la solución.

¿Con cuál de estos dos tipos de personas te gustaría trabajar? La respuesta parece clara.

Y es que nadie está libre de encontrarse problemas en su camino, porque además siempre pueden aparecer variables que son imposibles de controlar o de planificar. Lo que sí podemos decidir cada uno de nosotros es cómo afrontar esos problemas para poder alcanzar nuestros retos.

Dependiendo de la actitud que mostremos seremos más o menos capaces de resolver las dificultades que vayan surgiendo en nuestro camino diario.

Yo siempre he pensado que la auténtica valía de una persona se demuestra cuando tiene que resolver una situación complicada, no cuando todo va bien y las sonrisas predominan a su alrededor.

Y esto también es aplicable al mundo profesional o empresarial: el día que yo compro un producto (sea un electrodoméstico, un coche o lo que sea) ya sé de antemano que todo van a ser parabienes y grandes dosis de amabilidad.

Lo que me va a permitir conocer realmente a esa empresa que me ha vendido su producto es ver qué respuesta me dan el día que acudo  a ellos con un problema: da igual si es un concesionario a donde acuda con mi coche en garantía o a un centro comercial donde haya adquirido un aparato con la última tecnología.

Dependiendo de qué respuesta me den, mi valoración hacia esa empresa será mayor o menor.

Y de esta impresión personal que yo me lleve, obviamente dependerá la buena o mala referencia que yo pueda dar en el futuro sobre esa compañía a cualquiera que me pregunte sobre ella.

Ante una dificultad suele ser más importante la ACTITUD que la APTITUD. Por supuesto que no estamos hablando de casos donde la cualificación profesional (APTITUD) es imprescindible (piénsese en un cirujano que está en quirófano para operar), sino de situaciones cotidianas donde la confianza, la serenidad o la iniciativa (ACTITUD) pueden facilitar la solución al problema que tenemos enfrente.

Así pues no nos preocupemos “de más” por las dificultades que todavía no hemos tenido o por los imprevistos que todavía no han aparecido. Porque lo único que conseguiremos será emplear recursos limitados como nuestra energía, inteligencia o conocimiento en intentar resolver problemas que, muy probablemente, al final puede ser que no aparezcan en nuestro camino.

Es más productivo emplear TODO nuestro talento y todos nuestros esfuerzos en dar solución a aquellas situaciones complicadas que lo requieran, en vez de malgastar nuestro tiempo en resolver obstáculos que seguramente nunca aparecerán en nuestras vidas.

Si ante la primera dificultad pensamos que no vamos a poder superar la situación, seguramente al final el desenlace será el que nos tememos: no seremos capaces.

La primera cosa que podemos hacer para solucionar un problema es, aunque parezca una frase hecha, pensar que se puede con ello. Quizás debamos buscar ayuda, tal vez no podremos resolver la situación en cinco minutos, pero si tenemos confianza en nosotros mismos ya tendremos ganado el primer asalto, será el primer paso para alcanzar nuestra meta.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s