No me digas lo que no puedo hacer

weightlifter-35922_960_720

No me digas lo que no puedo hacer. Esta frase siempre la asociaré a la serie Lost, cuando John Locke estando paralítico  en una silla de ruedas, se la soltó a bocajarro a un trabajador de una agencia de viajes que estaba intentando disuadirlo de hacer una excursión de aventura () Y es que esta frase, cuando se la decimos a otra persona, la solemos ver adecuada, coherente e incluso acertada, de alguna manera respetable.  Pero, ¿y cuando nos decimos a nosotros mismos  que algo  no lo  podemos hacer, qué?

Esas barreras invisibles son las que nos coartan en nuestro desarrollo, en nuestro avance, en nuestro salir de la zona de confort  A la hora de la búsqueda de empleo, esas barreras se vuelven igual de grandes, igual de imposibles de superar e igual de efímeras.  Cuando en tu día a día de buscar trabajo, ante la más mínima acción que realices, las respuestas que te des a las preguntas de: “y esto, ¿para qué me sirve? ¿Para qué lo hago? ¿Qué quiero conseguir?” sean unos vociferantes silencios, es que tus barreras se han comido todo tu territorio.

Nadie sabe lo duro que se te hace buscar trabajo salvo tú mismo/a. Cada persona lo vive y gestiona de diferente manera, pero lo que sí es cierto y común para todos/as que no es fácil, y más cuando las circunstancias externas nos dan negatividad por todas las vías. El miedo es tan grande a veces se nos come todo lo demás. El miedo a tener un perfil en una red social “porque no  sé utilizarla” o “porque los demás me verán”, el miedo a equivocarme a la hora de enviar el curriculum, la (sensación de) inutilidad de enviar una autocandidatura a la empresa donde, de siempre, nos habría gustado trabajar por el miedo a ser rechazados o no contestados, el miedo a cambiar el curriculum por hacerlo diferente…  Es en estas acciones que no llevas a cabo cuando tú te repites una y otra vez que no puedes hacerlo, que no vale para nada, que no tiene un fin real y que es inútil.

Cuando alguien te dice que algo no lo puedes hacer y tú te ves seguro/a, convencido y con las suficientes energías, conocimientos y capacidades para poder hacerlo, ¿no te molesta? ¿no te enerva?  Entonces, por qué cuando te lo dices a ti mismo, ¿simplemente lo acatas y ya?  El miedo es una de las emociones más básicas, que pretende mantenerte a salvo y vivo, a pesar de que el miedo lleve a limitarte e impedir que hagas algo que podrías hacer perfectamente, o por el contrario el miedo puede llevarte a actuar impulsivamente   Las personas somos seres de costumbres, nos gusta lo conocido, lo que controlamos, la seguridad de lo que hacemos con soltura, aunque no nos sirva para nada.  Permítete crear, hacer cosas diferentes, no te pongas barreras, no te digas que no sirves, que no eres útil, que lo que haces no vale para nada.  No te engañes a ti mismo/a.  Empieza por trabajarte tus objetivos, tu plan de búsqueda, por conocer y descubrir alternativas, por probar otras cosas, en fin, por salir de tu círculo vicioso.  No necesariamente encontrarás lo que buscas al día siguiente o tendrás la entrevista de tu vida en una semana, pero conseguirás lo más importante de todo: sentirte útil en tu búsqueda permitiéndote hacer cosas que eres capaz de hacer y rompiendo con los círculos concéntricos que no te permiten avanzar.  Para buscar trabajo puedes hacer muchas cosas, pero para poder empezar a hacerlas debes creer que puedes hacerlas de verdad y bien. No seas tu enemigo…

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s