Gestión de Talento Humano y Competencia Laboral

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Por: Verny Wilson

Los cambios que el entorno laboral ha venido sufriendo como consecuencia de la globalización económica y el surgimiento de nuevas tecnologías, los cuales también estos  se han vinculado a nuevas exigencias en la formación académica, conocimientos, habilidades y actitudes de las personas; así como en la competitividad entre las organizaciones y lo que se espera de las mismas para adaptarse a este entorno cambiante y cada vez más demandante en relación a la calidad y productividad.

Las empresas han tenido que tomar acciones para mantenerse competitivas en el mercado laboral, un ejemplo de ello es que las compañías hace algunos años asumían un enfoque en el que su orientación era hacia la producción y tareas específicas de los colaboradores, se preocupaban únicamente por evaluar el desempeño y verificar que realizaran las tareas correspondientes a su puesto. Actualmente el enfoque se ha visto modificado ya que las compañías se basan en las competencias específicas que se requieren para enfrentar los desafíos actuales de la globalización y los cambios tecnológicos para así tener mayor éxito.

En miras de adaptarse a las nuevas demandas del entorno, las empresas requieren poner en práctica nuevas formas de gestión, organización, capacitación y desarrollo de los trabajadores, para utilizar de la mejor manera los recursos y lograr aumentar el éxito personal y de la organización. Las empresas han visto la necesidad de transformar y mejorar los sistemas de formación y capacitación de sus profesionales, ya que han identificado que el éxito de su empresa depende plenamente del desempeño de sus recursos, por lo que el capacitar a los mismos en relación a sus competencias no hace más que elevar su productividad y calidad.

Los recursos humanos en las organizaciones ahora necesitan poseer competencias que les permitan tener contacto y apertura con otras culturas, tener el deseo de estar en constante aprendizaje y actualización en relación a temas pertinentes tanto a su profesión, como de otras áreas del negocio, de lo contrario al hacerse obsoletos los procesos y tecnología la persona se verá directamente perjudicada al no lograr acoplarse al mismo nivel de exigencia de su entorno.

Una empresa que no se preocupe por su talento humano, por el desarrollo y capacitación del mismo ira inevitablemente al fracaso, ya que los recursos humanos son la razón de ser de una empresa. Las “entidades inteligentes” se enfocan en identificar las habilidades, destrezas y conocimientos que poseen sus colaboradores para obtener el máximo provecho de estas en el cumplimiento de los objetivos estratégicos; capacita y desarrolla a su gente en las competencias necesarias para el entorno en el que se desenvuelven.

Con el propósito de competir y lograr mantenerse activas en el mercado laboral, sin ser reemplazadas por otras organizaciones, las compañías deben cuestionarse como pueden ser más eficientes. La respuesta es establecer competencias generales en sus colaboradores que les permitan enfrentar el mundo globalizado y los cambios tecnológicos tales como la innovación, adaptabilidad al cambio, resolución de conflictos, enfoque al cliente e iniciativa, al igual que las competencias específicas requeridas en los puestos de trabajo, considerando el plan estratégico de la empresa.

Las competencias que posean los empleados serán determinantes y esenciales en el cumplimiento de los objetivos del cargo y de la empresa, ya que ayudan a tener claridad de lo que se espera de cada colaborador y de cómo sus funciones impactan directamente al cumplimiento de la visión empresarial. Muchas veces las personas realizan tareas sin saber para qué son realizadas o su grado de importancia y es por esto que muchas no se encuentran comprometidas. Un trabajador que sepa lo que se espera de él es más eficiente y motivado que aquel a quien se le asigna un puesto y no se le ubica en el marco de la organización. Es así como las evaluaciones de desempeño que se realicen tendrán más sentido en cuanto a su aporte a los objetivos que en cuanto a su simple cumplimiento de jornada laboral y los planes de capacitación se podrán enfocar directamente a lo que es realmente necesario para alcanzar los objetivos.

Los mecanismos de incentivo se pueden ligar mucho más fácilmente al logro de objetivos mediante los niveles en que se tenga una competencia y serán claros para el trabajador y empresa. Las posibilidades de promociones laborales dentro de la compañía, también podrán ser juzgadas de una mejor manera al conocer las competencias requeridas en otras áreas de la empresa para determinar si la persona será apta para ser promovida.

En la medida que se trabaje sistemáticamente en el desarrollo de las competencias, las empresas se robustecen con el desarrollo de su talento humano y de esta forma se minimiza el impacto que va causando tanto la globalización como los cambios tecnológicos que se van produciendo con el pasar del tiempo, teniendo como consecuencia que las personas sean aprovechadas al máximo en las tareas en las que pueden ser más exitosos debido a las competencias que poseen.

Verny Wilson

Email: verny.wilson@gmail.com

LinkedIn: Verny Wilson

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