La marca ciudad

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New York. La ciudad que nunca duerme. Fotografía RJC 2015.

Por: Arq. Roy Allan Jiménez C.

Alrededor del mundo, las ciudades buscan posicionarse como destinos atractivos. La mercadotecnia y las ciudades establecieron una relación permanente desde la segunda mitad del siglo pasado.

Algunas estrategias comerciales asociadas a las ciudades han calado en el imaginario global. Nueva York: “La ciudad que nunca duerme”, “Medellín la más educada”, Barcelona: “Nuestra casa, su casa”, “Lo que pasa en las Vegas, se queda en las Vegas”. Estas son solo algunas frases nacidas de campañas publicitarias que hoy en día forman parte de la cultura popular. 

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Medellín la más educada. Fotografia RJC. 2011.

Una correcta estrategia publicitaria a nivel ciudad provee a los ciudadanos de una “imagen corporativa” que pueden aprovechar en sus emprendimientos. Las ciudades aprovechan sus elementos más característicos para posicionarse como destinos únicos que ofrecen al visitante una experiencia particular. Estas “carnadas publicitarias” pueden variar desde elementos propios del paisaje (Playas, Montañas, Ríos),  figuras públicas de relevancia (escritores, deportistas), organizaciones famosas (Equipos deportivos o culturales) legado histórico (antiguas civilizaciones) hasta mitos y leyendas.

Un ejemplo muy particular de una estrategia en esta línea es la ciudad de Alcalá de Henares en Madrid, España. “Alcalá: Inspiración Cervantina”. La ciudad tiene el gran honor de ser la ciudad natal de Miguel de Cervantes y Saavedra, autor de la obra cumbre de la lengua española: El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Con tan solo 200 mil habitantes, Alcalá de Henares es uno de los ayuntamientos que forman parte del corredor del Río Henares. Alcalá toma como base para gran parte de su oferta turística la vida y obra del conocido escritor. Adicionalmente, la ciudad cuenta con la Universidad de Alcalá y una gran historia producto de sus 2000 años de historia desde que fuera fundada por los romanos. A pesar de todo, el gancho de la ciudad gira entorno a Miguel de Cervantes.

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Alcalá de Henares. Inspiración Cervantina. Fotografía RJC. 2016.

A lo largo del año, el ayuntamiento de la ciudad organiza actividades con el sello de Cervantes: Recorrido por la vida Cervantes, El Mercado Cervantino, El Tren de Cervantes, La Feria del Libro. Todas estas actividades acercan una gran cantidad de visitantes a la ciudad y permiten que muchos negocios saquen partido de esta situación.

Las estrategias de publicidad asociadas a la ciudad permiten potenciar el patrimonio natural y cultural. Al mismo tiempo, proveen a los negocios locales de un valor agregado importante en sus posicionamiento comercial.

Estas estrategias pueden aplicarse en diferentes escalas. A nivel de países son muchos los ejemplos: “Nicaragua tierra de lagos y volcanes” “Colombia, el peligro es que quieras quedarte”, “Ecuador, ama la vida”. No menospreciemos la importancia de la ciudad como atractor de inversión y capitales. Adoptar una de estas estrategias puede ser el mejor pretexto para un buen negocio.

Roy Allan Jiménez

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Rescatemos el Barrio

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Los negocios de escala barrial son una nueva tendencia que busca competir con entornos impersonales como los malles y los supermercados. San Sebastián, País Vasco, España. Fotografía Roy Allan Jiménez C.

Por: Arq. Roy Allan Jiménez C.

Los barrios engloban en un espacio relativamente pequeño todas las actividades cotidianas propias de la vida urbana. En un rango de caminata  corto, es muy común encontrar gran cantidad de servicios a la mano.

Sin embargo, la llegada de grandes cadenas comerciales, la veneración por el uso del automóvil y el auge de las urbanizaciones cerradas nos ha hecho olvidar la importancia del barrio como pieza de la ciudad y como unidad de interacción.

Originalmente, el crecimiento de la ciudad esta organizado en Barrios. El Barrio tiene las ventajas de ser compacto, caminable (en la mayoría de los casos), diverso y conectado con el entorno urbano. En el barrio converge una mayor diversidad de grupos etáreos y poblaciones con necesidades de proximidad para satisfacer sus necesidades.

El barrio representa una oportunidad de emprendimiento si sabemos leer bien las necesidades de los habitantes. Los cambios en el estilo de vida y el paulatin0 envejecimiento de la población han hecho florecer nuevos negocios a escala barrial asociados a estilos de vida saludable, acondicionamiento físico, nutrición, cuidado de grupos vulnerables, seguridad, entre otros.

El barrio no es ninguna innovación, por el contrario, ha sido la principal evolución de los asentamientos humanos a lo largo de la historia.  Dentro de los barrios se generan redes de convivencia y relaciones económicas que han sido lamentablemente eclipsadas por el llegada del” Mall” y el vehículo motorizado. Sin embargo, el barrio mantiene una familiaridad y una proximidad que es un valor agregado inigualable para cualquier actividades comercial. Para que las actividades comerciales de los barrios vuelvan a ser rentables, es necesario que se emprendan procesos graduales de densificación. Es importante desarrollar tanta vivienda como el mercado y las infraestructuras pueden soportar, en la menor superficie posible. Ahora bien, por cada vivienda, será necesario pensar en actividades comerciales y servicios complementarios. Acá es donde entra el urbanismo como potenciador de las economías locales.

Las “tiendas de conveniencia” nacen precisamente con la idea de llevar a los barrios la mayor cantidad de servicios posibles. Ante la expansión descontrolada de los proyectos residenciales, las tiendas de conveniencia surgen como un oasis de servicios en entornos monofuncionales. Inclusive las entidades financieras están implementando  plataformas que permiten a las personas hacer uso de servicios bancarios en pequeños comercios de escala barrial.  Adicionalmente, las granjas barriales y las “mini ferias del agricultor” son un reflejo de esta nueva forma de rescatar el barrio y su riqueza de interacción social como potenciador del emprendedurismo.

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Aprovechando los LULUs

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Aeropuerto Adolfo Suárez, Barajas, Madrid. Aunque poco deseados como vecinos, los aeropuertos representan un alto flujo de personas y capitales. Fotografía Roy Allan Jiménez, 2015.

Por: Arq. Roy Allan Jiménez C.

El término LULUs hace referencia a los usos del suelo que comúnmente son “indeseados” o bien deben tener un tratamiento diferenciado en la ciudad. Viene dado por las siglas en inglés de la frase “Locally Undesirable Land Uses”. Su ubicación en el tejido urbano normalmente obedece a lógicas regionales y muy frecuentemente terminan formando “clusters” o enclaves en las afueras de la ciudad. Los LULUs son aquellas actividades que todos consideramos importantes, pero que no queremos tener cerca de nuestro hogar.

Algunos LULUs muy comúnes son los rellenos sanitarios, plantas generadoras de energía, almacenes fiscales, alberges para indigentes, industrias pesadas, bases militares o parqueaderos de contenedores entre otros.

Aunque inicialmente identificados como vecinos indeseables, los LULUs pueden convertirse en una oportunidad importante de emprendedurismo. Los LULUs normalmente son actividades de gran escala, con muchas restricciones de acceso a la ciudad, por lo que encontrar el encadenamiento productivo adecuado puede ser una excelente decisión de negocios.

El primer problema de muchas de estas actividades es el transporte. La salida y llegada de bienes y personas esta condicionada por su ubicación. Un importante nicho de negocios son los servicios de trasporte para las empresas que se ubican en estos parques industriales o zonas alejadas.

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Plantas de Tratamiento y Rellenos Sanitarios son otros LULUs muy comunes. Imagen de laguna de oxidación en Curitiba, Brasil. Fotografía Roy Allan Jiménez 2012.

Por otra parte, muchas personas trabajan y pasan la mayoría del día y la noche en estas zonas, las cuales, no se encuentran bien servidas de actividades comerciales complementarias. Aunque en muchas ocasiones restringir el crecimiento urbano al rededor de los LULUs es una buena política, mucha de esta población laboral adolece de servicios que hagan más llevadera su jornada. Un buen ejemplo en estos casos lo constituyen hospitales y aeropuertos, que concentran en sus alrededores gran cantidad de actividades dirigidas a los usuarios de estos LULUs.

Inclusive los rellenos sanitarios de última generación representan una fuente de empleos asociados al reciclaje, cada vez más amplio tanto en cantidad como en variedad de técnicas. La separación previa de los desechos sólidos representa un trabajo arduo y de gran importancia para reducir el material final que será tratado en el terreno. Por otra parte, las industrias que utilizan productos reciclados van en aumento. Este nicho ha sido tierra fértil para muchas pequeñas y medianas empresas que ofrecen el reciclaje como valor agregado.

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El Diseño Responsable

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El rescate de técnicas de diseño y construcción vernáculas es una característica del diseño responsable. Imagen exposición Diseño Responsable 2010 en MADC. Fotografía Roy Allan Jiménez C.

Por: Arq. Roy Allan Jiménez C.

Vivimos rodeados de diseño. Cada objeto, edificio, o software que utilizamos es producto de un proceso de diseño previo. El diseño es un valor agregado importante de cualquier producto.

Sin embargo, el diseño debe evolucionar día con día para adaptarse a las necesidades de los usuarios. El diseño que toma en cuenta desde su concepción las necesidades sociales, las características de cada cultura, el respeto por el ambiente y por supuesto el acceso financiero al producto es considerado “diseño responsable”.

Este tipo de diseño implica una carga ética importante por parte del diseñador. El producto debe trascender su mera ubicación en el mercado de consumo y tomar un posición proactiva en la resolución de las problemáticas ambientales y sociales.

La sostenibilidad del diseño es un requisito indispensable, el producto que quiera ser etiquetado como responsable debe velar por el respeto al medio ambiente, asegurar la mayor accesibilidad financiera posible de la sociedad y por su puesto reconocer y potenciar las cualidades locales y culturales. Estos aspectos tienden a ser invisibilizados en un mundo caracterizado por lo procesos globales y la producción en masa.

Desde el punto de vista ambiental, los productos responsables tienden a ser elaborados con materiales locales, reciclados y con sello de carbono neutralidad. Esto quiere decir que se compensan las emisiones de CO2 utilizadas en la manufactura.

Adicionalmente, la incidencia social es importante en esta manera alternativa de ver el diseño. Suplir alguna necesidad social o generar empleos para poblaciones vulnerables son una manera de incorporar un beneficio social en el diseño. Por otra parte, poco se gana si el acceso a los productos está únicamente al alcance de las clases económicamente más pudientes. El costo final del producto debe procurar ser lo más popular posible.

Por último, la promoción y fortalecimiento de la cultura local es uno de los objetivos más perseguidos por el diseño responsable. Técnicas de fabricación y de diseño vernáculo están siendo retomadas en la arquitectura de los últimos años. La Arquitectura y el Urbanismo de la segunda mitad del siglo XX estuvieron marcadas por recetas homogéneas, la pre fabricación y la indiferencia ante la tradición y la historia. El diseño responsable implica retomar y reaprender viejas fórmulas de diseño y construcción que, curiosamente, responden de una manera más efectiva al clima y la escala humana. La peatonización de la ciudad por ejemplo, es un movimiento que forma parte de esta tendencia de rescate de la ciudad más tradicional.

Roy Allan Jiménez

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Ciudad y participación

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Por: Arq. Roy Allan Jiménez C.

La ciudad es un fenómeno complejo. Cada vez toma más fuerza el tema de la participación ciudadana en la toma de las decisiones relacionadas con la gestión urbana. Los Gobiernos locales tienen el importante reto de promover y defender el derecho de los ciudadanos de estar bien informados y ser escuchados en la planificación urbana.

Acompañar y organizar la participación de la sociedad civil en los procesos de planificación urbana es un nicho importante de emprendedurismo poco explorado en Costa Rica. La construcción de un Plan de Desarrollo Urbano es un proceso complejo que comprende diversas etapas: recopilación de datos, diagnóstico, prospección, gestión y evaluación. En todos estas etapas es necesario establecer procesos de participación y consulta con la ciudadanía.

Actualmente existen muchas maneras de promover la participación. En los procesos de planificación urbana, es importante una primera etapa de inducción a la sociedad en general sobre los objetivos y alcances de los planes urbanísticos, haciendo énfasis en su importancia, y sobre todo, en la necesidad de que el interés colectivo prevalezca sobre los intereses particulares.

Los medios de comunicación ayudan a diversificar la cantidad y calidad de formas para acceder a la opinión de los habitantes. Algunos municipios han empezado a utilizar las redes sociales y las aplicaciones celulares para consultar a las personas y construir las metas y alcances que la ciudadanía desea de la ciudad. Otro espectro importante es la consulta a la mayor cantidad de población en diferentes edades. Las necesidades y las percepciones del espacio urbano y la ciudad varían mucho dependiendo de la etapa de la vida en la que nos encontramos.

Muchos profesionales en ciencias sociales han encontrado en este nicho de trabajo una manera de diversificarse y de involucrarse en las decisiones que nos afectan a todos. El diseño de talleres, conversatorios y métodos de auditoria ciudadana es un campo de acción hasta ahora poco explorado, pero que representa importantes oportunidades.

De la misma forma la organización de actividades de re activación del espacio urbano o de rescate de parques y áreas recreativas, es otra estrategia que los municipios utilizan para lograr el empoderamiento de las personas por su ciudad. Todas estas herramientas requieren de coordinación y logística que generalmente las instituciones no pueden ejecutar, por lo tanto, se apoyan en profesionales y gestores sociales externos.

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Del espacio donde trabajamos

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Algunas firmas y empresas ven innecesario contar con instalaciones físicas

Por: Roy Allan Jiménez

El cambio en el espacio laboral en los últimos 70 años ha sido radical. La economía mundial ha pasado de ser una economía de grandes fábricas y empresas, a una red compleja de corporaciones globales e iniciativas digitales que impactan día con día el espacio donde trabajamos.

Otro aspecto que ha acelerado el cambio en el espacio laboral es la invasión y colonización de la ciudad por parte del automóvil. La máquina de combustión trajo a nuestras vidas -como habitantes urbanos- la congestión vehicular. Ese momento de animación suspendida donde la vida se detiene, pero el tiempo sigue su curso.

Aunado a todo lo anterior, el salto del espacio análogo al espacio digital revolucionó nuestra manera de trabajar y transformó nuestra manera de movernos en la ciudad. La relación Obrero – Máquina – Espacio que predominó por varios siglos desde la revolución industrial se ha roto. El mecanismo era parte importante de la jornada laboral, donde el obrero o bien el oficinista, necesitaban de una serie de herramientas mecánicas para realizar su labor. El surgimiento de las TICs -Tecnologías de la Información y Comunicación- marca un antes y un después en la evolución del espacio laboral.

Con el debilitamiento de la industria y la llegada de la era digital, se inicia un cambio de paradigma. Este cambio no se circunscribe únicamente a la forma de comunicarnos y compartir información. El trabajo y los medios de producción se ven altamente impactados por el impacto de las TICs. En especial por la masificación del acceso a la internet.

“El potencial impacto de las nuevas tecnologías en el trabajo y en el empleo representa la fuente principal de las esperanzas y miedos de la economía y de la gente. Por una parte, las ganancias en la productividad hacen posible a través de la difusión de la revolución digital que todos los sectores de actividad puedan pavimentar un camino al rejuvenecimiento económico, liderado por una nueva era de innovación y crecimiento. Por otra parte, es temido que la masificación en el uso de tecnologías orientadas al ahorro de mano de obra, empeorarán el desempleo tanto de manera funcional como estructural, en un momento histórico en que cientos y miles de trabajos, particularmente en mano factura, se están perdiendo”[1]

El cambio en la manera de realizar el trabajo va de la mano con el avance tecnológico. El gran paso de la tecnología análoga a la digital significó no solo un salto generacional, sino una readecuación física de los entornos laborales. Hoy en día es posible disponer de la totalidad de los insumos para la realización del trabajo en una computadora portátil.

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El surgimiento de las TICs -Tecnologías de la Información y Comunicación- marca un antes y un después en la evolución del espacio laboral.

El espacio laboral se ha convertido en algo tan etéreo que actualmente algunas firmas y empresas ven innecesario contar con instalaciones físicas. Cuando es estrictamente necesario, recurren al alquiler de espacios de reunión especialmente equipados para este fin. En un futuro al estudiar las dinámicas de transporte público en las ciudades, es probable que se modifiquen sustancialmente los estudios basados en origen destino. Estos criterios quizá sean relevados por temas asociados al acceso a las TICs y el grado de conectividad virtual con que se dispone.

Tradicionalmente se reconocía a la vivienda y al espacio laboral como los principales lugares de reunión en la vida adulta. Con el incipiente impacto de las TICs, no es aventurado afirmar que esta idea se encuentra en pleno proceso de cambio, con todo lo que implique para la ciudad y la arquitectura.

[1] Castells, Manuel. “La ciudad Informacional”. Editorial Blackwell. Massachusetts, 1989. P. 173

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Ciudad y deporte

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Los espacios y lugares para ocio y deporte alternativo abren la puerta para nuevas iniciativas de reactivación urbana. Fotografía: Roy Allan Jiménez C. Madrid Río 2016

Por: Roy Allan Jiménez

“La ciudad persiste para el buen vivir”.

Aunque a veces es difícil de entender por la vorágine urbana en la que vivimos, el principio inspirador de la ciudad es mejorar la calidad de vida. Los espacios públicos juegan un papel de vital importancia. La facilidad en la práctica del deporte y la recreación son aspectos inherentes de una ciudad amable con sus habitantes.

La práctica del deporte en la ciudad forma parte de una tendencia muy fuerte en las últimas décadas. Los índices de obesidad así como la invasión del automóvil -y el sedentarismo que conlleva- han dado luz ha toda una nueva generación de deportes urbanos y actividades recreativas que abren la puerta a más y mejor formas de reactivación urbana.

Los deportes urbanos se refieren a todas aquellas actividades físicas y recreativas cuya practica está directamente relacionada con espacios y condiciones que da la ciudad. En un inicio, su práctica se consideraba inadecuada, pero hoy en día esta visión ha evolucionado y por el contrario la ciudad se adapta para recibir a estas nuevas tendencias de la vida urbana.

Identificar estas nuevas demandas de esparcimiento en la ciudad ha representado tierra fértil para nuevos emprendimientos, los cuales en muchos casos sólo precisan del espacio urbano sin mayores adaptaciones. Grandes comunidades de deportistas urbanos, entrenadores y seguidores se reúnen en los espacios urbanos para la práctica del deporte.

Un modalidad deportiva que se está esparciendo por las ciudades es el crossfit urbano. Esta actividad consiste en utilizar los parques y su mobiliario urbano como “máquinas” para ejercitarse, usando el propio peso y demás movimientos corporales. Normalmente para utilizar los espacios urbanos para estas actividades no se necesitan permisos, por lo que la gestión de estos grupos deportivos es relativamente sencilla desde el punto de vista normativo.

Otras actividades muy comunes ya desde hace un par de décadas son las actividades sobre ruedas. El skateboarding, el roller -patines en línea- o BMX -bicicletas con conos y aditamentos para hacer maniobras- han llegado a convertirse en actividades de exposición en eventos urbanos. Estas son actividades especialmente atractivas para los jóvenes y si requieren de un espacio urbano acondicionado para su práctica.

El parkour es una actividad física que celebra la condición urbana. El parkour o “el arte del desplazamiento” consiste en movilizarse a través de la ciudad utilizando una alta capacidad física, sorteando los obstáculos presentes en el entornos urbano con una gran carga atlética. Los saltos y volteretas son característicos de esta disciplina deportiva.

Otra disciplina menos conocida pero igual de apasionante es el “rooftopping”. Esta actividad consiste en escalar edificios. Aunque inicialmente se practica de manera desafiante y arriesgada -como una manera de buscar adrenalina-, su práctica se esta empezando a tecnificar para utilizar los aditamentos necesarios que garanticen la seguridad.

La ciudad persiste para el buen vivir. Por lo tanto, leer bien las necesidades de los habitantes urbanos puede dar pie a nuevos y apasionantes emprendimientos.

Roy Allan Jiménez

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Coworking

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El Coworking es una de las nuevas tendencias en espacios laborales

Por: Roy Allan Jiménez

La llegada de la era digital ha transformado nuestro estilo de vida. Uno de las mayores cambios se ha dado en los espacios laborales. Los procesos de industrialización tradicional trajeron consigo la línea de producción, la “oficina” y las largas relaciones empleado – jefe. Actualmente, el acceso a medios digitales y sobre todo la llegada de Internet han roto el matrimonio entre el medio físico y el trabajo. El Coworking responde a esta nueva tendencia de espacios para trabajar.

El Coworking se refiere a esos procesos de trabajo donde confluyen diferentes profesionales, empresas o iniciativas que establecen relaciones de trabajo cooperativo en un mismo espacio físico. Los caracterizan su naturaleza interdisciplinaria, tecnológica, y creativa.

Los espacios de Coworking permiten compartir el espacio físico, insumos de oficina, equipos, salas de reuniones y zonas de descanso. Estos espacios cuentan con excelente conexión a internet, lo cual constituye un atractor elemental en la era del trabajo digital.

El establecimiento de nuevas y espontáneas relaciones de asesoría o bien de economías colaborativas entre diversas empresas y profesionales es uno de las ventajas del coworking. Estos espacios son muy utilizados por profesionales independientes que no consideran necesario tener un lugar específico para su actividad, o bien para esas personas que por sus viajes frecuentes precisan de un espacio de trabajo bien conectado a internet y a bajo costo.

El coworking permite a las personas que acostumbran practicar el teletrabajo (Trabajo desde la vivienda)  contar con espacios ocasionales para coordinar reuniones o jornadas de trabajo. A la larga esto representa un gran ahorro en las economías de las pequeñas y medianas empresas que no pueden darse el lujo de contar con espacios permanentes. Por otra parte, los espacios de coworking también ofrecen amenos entornos de socialización en la forma de cafés, comedores y espacios de recreación. De hecho, es en estos espacios donde se realizan muchas de las relaciones laborales entre los usuarios del mismo espacio.

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Aunque muy utilizados por profesionales y empresas vinculadas a la programación, los espacios de Coworking están siendo colonizados por todo tipo de emprendedores.

Uno de los principales cambios producto del coworking es el surgimiento de comunidades de trabajo muy diversas y de alcance internacional. Estos espacios son muy comunes hoy en día en ciudades como New York, Madrid, Barcelona, Londres, París, Múnich, Tokio y muchas más alrededor del mundo. En América Latina este tipo de espacios empiezan a llegar como una demanda de los nuevos profesionales y emprendedores que ya no dependen de un espacio físico. Esta nueva generación de emprendedores que buscan lugares donde establecer buenas conexiones laborales y sobre todo, internet de alta velocidad.

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Las economías colaborativas en la ciudad

 

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La movilidad colaborativa es una forma en que las empresas pueden ayudar a aliviar los efectos de la congestión vial. Fotografía San José 2013 Roy Allan Jiménez.

Por: Roy Allan Jiménez

El auge de las plataformas tecnológicas ha revolucionado los servicios urbanos. Las economías colaborativas han saltado al escenario urbano como una forma de diversificar nuestra vivencia urbana y de facilitarnos el acceso a los bienes y servicios ofrecidos por la urbe.

Las economías colaborativas son nuevas formas de consumo que aprovechan las plataformas tecnológicas para aumentar el intercambio de diferentes productos. Se caracterizan porque utilizan la tecnología para conectar usuarios que solicitan servicios y proveedores que pueden facilitarlos.

Existen dos tipo de economías colaborativas, las economías colaborativas abiertas donde una plataforma tecnológica conecta usuarios con proveedores de una manera libre y las economías colaborativas cerradas donde un grupo determinado de personas se organiza para suplir una necesidad específica.

Muchos aspectos de la vida urbana pueden ser resueltos utilizando la tecnología y las economías colaborativas. En muchas ciudades del mundo necesidades como la movilidad, el hospedaje, las finanzas, el turismo, la cultura o la recreación son servicios fácilmente accesibles gracias a las economías colaborativas.

La movilidad es una de las más frecuentes pero también una de las más complejas. Ya existen plataformas de movilidad colaborativa abierta que han llegado a diversificar y competir con los sistemas tradicionales de taxi. Dependiendo de la ciudad, estas plataformas son incentivadas, reguladas, o del todo no permitidas. Sin embargo, las plataformas colaborativas de movilidad cerrada son una oportunidad muy valiosa para mejorar nuestra forma de trasladarnos por la ciudad.

Un grupo de personas que compartan un origen y un destino de manera frecuente pueden hacer mucho bien por la ciudad si establecen una plataforma de movilidad cerrada. Empresas e instituciones han optado por incentivar el “carpooling” como una manera de mejorar la calidad de vida de sus colaboradores y como parte de su responsabilidad social.

Aunque es un sistema en principio sin fines de lucro, su puesta en marcha puede significar grandes ahorros en tiempo y dinero para todos los participantes de la operación.

Las empresas cuentan con muchas maneras de incentivar la movilidad colaborativa ofreciendo incentivos a los conductores que gusten participar y a los funcionarios que decidan ser parte compartiendo los viajes. Si un funcionario facilita su vehículo para transportar otros 4 compañeros de su zona cercana, es justo que este funcionario reciba algún incentivo en tiempo, como salir temprano los días que no realice viajes o bien contar con parqueo gratuito. Además de eso, compartiría el costo del combustible con los viajeros los cuales se benefician del sistema.

Adicionalmente, uno de los objetivos más importantes de este tipo de programas debe ser des-carbonizar la forma de movernos (Dejar de depender de los combustibles fósiles). Por lo tanto, hablar de incentivos para que estos servicios sean prestados en vehículos eléctricos no es para nada descabellado. Invertir en movilidad limpia e inteligente es un buen negocio y una forma de ayudar a mejorar nuestra calidad de vida en la ciudades.

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La importancia del Paisaje, pero ¿qué es el paisaje?

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El paisaje de la ciudad de Granada en España, es una mezcla de homogeneidad en la arquitectura, historia y una rica topografía. Fotografía: Roy Allan Jiménez C. 2016.

Por: Roy Allan Jiménez

Muchos países potencian su actividad económica gracias a la conservación y promoción del paisaje. ¿Pero, cuál es el significado del término paisaje?

El paisaje  es la manera como la población percibe un área específica, cuyo carácter resulta de la interacción dinámica de factores naturales (morfología, cuerpos de agua, flora, fauna, etc.) y de factores humanos (actividades económicas, costumbres, patrimonio histórico, etc.).

El paisaje se entiende como una realidad física y la representación que culturalmente el ser humano hace de esta. Es la forma geográfica de un territorio con todos sus elementos naturales y antrópicos, también es la forma en que el ser humano lo percibe, lo entiende, lo identifica y se identifica gestando los consiguientes sentimientos y emociones producto de esta interacción (Carta costarricense del Paisaje).

Por lo tanto, el paisaje de nuestras ciudades es una mezcla de todos los elementos que la componen y que dan como resultado una escena compleja y diversa. Entre más estimulante y amable a los sentidos, más atractiva será para las personas que habiten esa ciudad.

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La escala urbana de San Sebastián (Donostia) ofrece una experiencia única al peatón.

El turismo aprovecha los atractivos del paisaje para convertirlos en recursos turísticos. Estos recursos turísticos promueven la visitación y revitalizan la actividad urbana. El turismo urbano es muy importante para la renovación de las ciudades.

El paisaje natural, el paisaje rural o hasta el paisaje industrial pueden ser aprovechados para la revitalización de las economías. El paisaje natural representa un gran atractivo para aquellas personas enamoradas de huir de las preocupaciones y pasar una temporada desconectadas del mundo. Algunas veces, la mejor manera de conservar un paisaje es simplemente no intervenirlo.

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El paisaje natural costarricense es un fuerte atractivo turístico. Fotografía Roy Allan Jiménez. 2009.

¿Estamos sacando el mayor provecho de los recursos paisajísticos a nuestro alcance? El paisaje puede ser meramente cultural, asociado directamente a las actividades propias de una zona o región, sin necesidad de que el entorno físico sea el atractivo principal. Frecuentemente los paisajes son utilizados en tarjetas postales, publicidad, libros y redes sociales, esta manera de utilizar la escena a nuestro alrededor abre un crisol de oportunidades de emprendimientos que están a la mano con solo levantar la vista.

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El Empire State Building es un hito en el paisaje neoyorquino. Fotografía de un cartel en el Empire State Building. Roy Jiménez C. 2015.

Roy Allan Jiménez

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