2017… Su mejor año !!!

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Por: Lary Obando

Se acerca las fiestas navideñas, los aires cambian, se respira un ambiente diferente y con esos cambios también inician las reuniones sociales con amigos que frecuentamos muy poco a lo largo del año, visitas a los centros comerciales para realizar las compras de la época, filas en los supermercados buscando los ingredientes para la cena navideña, las vacaciones con la familia o los amigos, el tiempo de reflexión sobre el significado de esta temporada y la misma ayuda que le brindamos a los más necesitados.

Sin embargo, en medio de todo ese torbellino de actividades nos olvidamos de sacar el tiempo para poder planificar el año que inicia, de alinearnos con nuestras metas, propósitos y metas para esos nuevos 12 meses que están a la vuelta de la esquina. Se dice que las personas no planifican fracasar, pero fracasan por no planificar y es que esa planificación puede sonar un tanto engorrosa, tediosa y en muchos casos innecesarias.

– Este va a ser mi mejor año; –  Quiero bajar de peso; – Quiero pagar mis deudas. Son algunos de nuestros deseos, pero olvidamos definir cosas tan básicas como: mi mejor año en ¿qué?, ¿Cuánto peso quiero bajar?, o bien ¿cómo pienso pagar mis deudas? No tenemos ningún tipo de plan o idea alguna de cómo vamos a realizar las cosas.

Ya en ocasiones anteriores he comentado en diferentes entregas de mis artículos, algunos temas sobre metas, sueños, visualización entre otros. El día de hoy más que profundizar sobre esto quiero poderle dar algunos consejos y tips básicos para que usted puede hacer de su 2017 su mejor año hasta el momento.

Primero que todo, tiene que tener claro que en esta vida no hay nada gratis, todo tiene un valor por lo que usted tendrá que entregar tiempo, esfuerzo, compromiso, dinero, enfoque a esas metas para lograr sus objetivos. Si usted no está dispuesto a pagar el precio, entonces puede sentarse a ver como pasa un año más sin que nada pase porque no va a suceder nada.

Teniendo eso claro, vamos a iniciar por el principio:

Compromiso

Como lo mencione anteriormente no existe nada gratis y la ley de la causa y efecto está presente en nuestras vidas en todo momento, por lo que le recomiendo que tome una hoja de papel en blanco y escriba un encabezado que diga: “Mis Metas para este 2017 son” y posterior a ello escriba su nombre completo en una oración que diga más o menos lo siguiente: “Yo Lary Obando Calderón me comprometo conmigo mismo en este 2017 a trabajar por mis metas y sueños, estoy dispuesto a invertir el tiempo, el esfuerzo y dar mi máximo compromiso para alcanzar estas metas.” Luego de esto lo firma y lo va a pegar en un lugar visible de su casa, puede ser en su cuarto, oficina o baño de tal manera que cada mañana que se levante la pueda ver.

¿Qué?

Tome tres hojas blancas y en cada una de ellas va a escribir una meta, tres metas en total. Este año vamos a trabajar sobre esas tres metas, no cinco o siete. Pero muy importante van a ser tres metas que usted considere que si logra las tres lo pueda considerar su mejor año. Recuerde ser específico, por ejemplo: Este 2017 voy a saldar mis deudas de tarjeta de crédito. Este 2017 voy a bajar 10 kg de grasa. En este 2017 voy a mejorar mi relación con mis hijos.

¿Cómo?

Muchas personas definen sus propósitos a inicio del año, pero naufragan en el intento ya que no le establecen como los van a lograr y al no saber cómo los van a realizar o que tareas pueden hacer para lograrlos simplemente no tienen un camino claro a seguir para avanzar.

Para ayudarse en ese proceso, establezca tres tareas que puede realizar para cada una de sus tres metas y las va anotar en la hoja de cada meta. Así por ejemplo en la hoja donde su meta es “mejorar la relación son sus hijos”, va a colocar esas tres tareas, algunas ideas pueden ser:

“Todos los domingos serán el día familiar”.  Por lo que realizaran alguna actividad familiar, pueden ir al cine, a comer, a un parque de picnic, un juego de mesa, ver una película todos en casa debajo de las cobijas con palomitas; no debe de invertir grandes cantidades de dinero para hacer un día familiar divertido.

“Comida en familia” Apague TV, celulares, tablets o cualquier otro medio de distracción y coman en familia, escoja un día o tantos como pueda para realizar esto, puede ser un domingo en la mañana, usualmente toda la familia está junta ese día. Pueden conversar

“Pregunte” Uno de los acuerdos que nos enseña Miguel Ruiz es, No suponga. Consulte a sus hijos que les gustaría hacer, que ideas tienen ellos para mejorar su relación o como acercarse más. Usualmente cuando uno consulta, siempre obtiene una respuesta y reacción positiva.

Seguimiento

Finalmente realice un seguimiento a cada una de esas actividades, tenga paciencia y recuerde que mejorar su salud física o financiera, su relación con sus hijos o pareja o su vida espiritual es algo que toma tiempo, todo tiene un proceso.

Un árbol de secoya puede crecer a más de 100 metros de altura y este proceso les ha tomado a muchos de esos árboles más de 600 años. Por lo que sea cual sea su meta, vaya un día a la vez, olvídese del resultado y enfóquese en la tarea y en realizarla consistentemente, en un año si es persistente estará a las puertas de su mejor año.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

En busca de la felicidad

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Por: Lary Obando

Posiblemente usted ha tenido la oportunidad de ver la pelicula “En busca de la felicidad” en donde el actor Will Smith encarna al hoy empresario, inversor y multimillonario Chris Gardner. Sino no la ha hecho, lo invito a verla. Personalmente es una de mis películas favoritas por el mensaje de actitud, determinación, visión y enfoque que transmite el personaje principal.

Sin embargo el día de hoy quiero enfocarme en un aspecto del filme; en su titulo. Como lo diría uno de mis oradores y escritor preferido, Darren Hardy: “La felicidad no es algo que se busca o persigue; la felicidad es una decisión“.

Y es en ese punto de decidir ser feliz en donde en muchas ocasiones perdemos el rumbo porque buscamos o perseguimos ser felices, cuando ir tras nuestra felicidad es como tratar de atrapar nuestra sombra o ir tras la olla de oro al final del arcoiris. Entre más intentemos atraparla o conseguirla, más difícil será y con el resultado final de no haberla logrado alcanzar.

La felicidad es un estado mental, una decisión. Yo me levanto cada mañana con la firme determinación de ser feliz sin importar que suceda a mi alrededor. Sin embargo, cuando usted pone su felicidad en manos de alguien o un objeto, su estado de ánimo y alegría será determinado por esa persona o cosa.

Cuando me compre o cambie mi carro, cuando compre mi casa, cuando me compré el reloj o la pulsera que vi en el escaparate de la tienda, cuando tenga una relación sentimental; en ese momento voy a ser feliz. El tener esa visión de vida, lo que va a lograr es que nunca seamos felices, que nunca estemos conformes y que peor aún le demos a un objeto inanimado o a un tercero la responsabilidad de hacernos felices. Siempre habrá un mejor carro, una mejor casa, un mejor teléfono, una mejor pareja, una mejor posición laborar y así dedicaremos nuestra vida a “coleccionar” personas y cosas en un intento fallido que nos hagan felices, cuando es nuestra propia decisión diaria la que nos da la opción de ser felices.

Una de las maneras que nos ayudan a ser felices por elección es ser agradecido. Levántese todas las mañanas agradecido por la oportunidad de abrir los ojos y respirar, muchas personas no lograron despertar el día de hoy. Agradezca tener un techo, no importa lo humilde u opulento que sea, de gracias por los alimentos, por la ropa que posee, por su trabajo, por su familia y seres queridos.

La gratitud es una de las practicas más poderosas para poder iniciar el día con una energía positiva y hacer fluir en nuestras vidas las bendiciones que Dios y el Universo tienen para nosotros y es una de las maneras más efectivas para mantenernos o recordarnos durante el día, las razones por las que debemos ser felices.

León Tolstoi dijo: “El que hace sufrir al prójimo se perjudica a si mismo. El que ayuda a los demás, se ayuda a si mismo.” Ayudar a los demás de corazón, es una de las maneras mágicas para sentirnos plenos y permitir que la energía divina fluya por medio nuestro y llene nuestro espíritu de agradecimiento y felicidad.

Decida hoy mismo ser feliz, le reto a hacer el ejercicio y tomar 2 minutos de su tiempo para cerrar los ojos y dar gracias por todo aquello que tiene en su vida. Es importante que mencionar que el ser agradecidos no implica que nos conformemos y no aspiremos a lo mejor para nosotros y los nuestros, es bueno siempre querer más para nuestras vidas.

Una mejor casa, un mejor carro, una mejor escuela para sus hijos y así con cada una de las cosas que tiene en su vida. Sin embargo, no son los objetos los que nos mueven, ni tampoco son indicadores de nuestra felicidad, simplemente los vemos como objetos o medios que hacen nuestra vida más cómoda o nos ayudan a realizar nuestras aspiraciones y sueños pero en ningún momento determinan que tan felices somos.

El segundo reto es ayude a alguien. Tome unos cuantas bolsas más de alimentos de los estantes del supermercado y dónelos a alguien que esté en necesidad; tómese una tasa de café con un amigo que está atravesando alguna situación complicada y escuchelo; le aseguro que se sentirá más pleno y feliz por el haber logrado ser de bendición y ayuda para otra persona. El filosofo argentino Mario Bunge citó: “La máxima de mi sistema ético es: Disfruta de la vida y ayuda a vivir. Si llega un momento en que ya no se puede disfrutar ni ayudar a otros, es mejor desaparecer con el mínimo dolor para uno mismo y para los demás.

Así que le desafio a disfrutar de su vida y ayudar a otros.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

 

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Enójese

Por: Lary Obando Calderón

Estamos iniciando un nuevo año y muchos de nosotros ya colocamos metas y propósitos para poder cumplir en este 2016. Bajar de peso, poder viajar con su familia a esas vacaciones soñadas, lograr un ascenso en su trabajo o poder emprender ese negocio que ha estado rondando su mente por mucho tiempo, son muchos los deseos por cumplir en este nuevo año. Sea cual sea su propósito para muchas personas en años anteriores resulta frustrante cuando pocas semanas después o inclusive días  ya muchas de esas resoluciones quedan abandonadas y terminan naufragando en un mar de frustraciones.

Y es que estadísticamente, un 75 % de las personas nunca se colocan metas u objetivos en algún momento de la vida y ni que hablar del inicio de un nuevo año y de ese restante 25% que si se las coloca, un 92% abandona sus metas en el camino. Es decir, solamente un 2% de las personas se colocan metas o resoluciones de año nuevo o en la vida y logran concretarlas.

¿Le parece escandaloso el número?

En está ocasión mi intención no es darle los pasos o consejos a seguir para que pueda lograr sus metas. Lo único que deseo trasmitirle en esta ocasión en un sencillo, rotundo y contundente “Ya basta”. Moléstese con usted mismo, enójese con la persona que ve frente a su espejo todas las mañanas, háblese así mismo y ponga un alto definitivo. Establezca un “hasta aquí”  y decida cambiar el rumbo de su vida, que este año sea su año. Ponga un alto definitivo a un año más de seudos intentos de lograr hacer algo con su vida, decida firmemente y diga “no más”. No más tratar y fallar, no más ese sentimiento de frustración al ganar kilos de más y ver como su condición física se deteriora y su guardarropa se encoje. No más la sensación de vivir limitado económicamente, planificando cuando y donde salir a cenar con su pareja o amigos y viendo siempre primero el lado derecho del menú ( sí, me refiero a escoger el “antojo” de la cena según los precios o en su defecto escoger el pollo en lugar del filete o el atún.)

No más de estar sentado en su escritorio detrás de una computadora en lugar de estar cumpliendo su proyecto o realización profesional; no me malinterprete, si usted es feliz realizando su trabajo, perfecto. El problema es cuando usted siendo infeliz permanece quejándose o auto compadeciéndose por meses o inclusive años sin hacer o planificar una “ruta de escape”.

El punto es que no importa cuál sea sus propósitos de inicio de año pero ya es hora que determiné con pasión inquebrantable a cumplir sus metas.

En anteriores artículos hemos conversado sobre el ponerse metas, el enfoque, la determinación, la pasión y otra serie de componentes importantes para lograr tener éxito en la concreción de esas metas y podemos continuar escribiendo sobre técnicas, metafísica, visualización y atracción; pero lo cierto es que nada, absolutamente nada va a suceder en su vida si usted no quiere que suceda, si usted no desea fervientemente que esa meta o propósito sea alcanzado, un determinación tan intensa que cale lo más profundo de sus ser.

Entienda con esto que fácil no es, justamente por eso necesita que ese deseo sea tan profundo y lo queme por dentro que cuando se presente la oportunidad de escoger entre la comida chatarra o la saludable, usted escogerá la saludable. Simplemente porque es la alternativa que lo acerca a su meta. O bien si hay algo que desea comprarse, prefiere no hacerlo hasta no tener el dinero completo y no utilizar la tarjeta de crédito; si lo está tratando de pagar sus deudas de tarjeta. Y así podemos continuar con muchísimos ejemplos sobre cómo nos traicionamos a nosotros mismos una vez y otra también.

¿Va a permitir que este año sea igual que los anteriores?, ¿va a ser capaz de concretar las 2 ó 3 metas que se puso en el año o no tendrá las agallas para hacerlo?, ¿ Está dispuesto a hacer lo que tenga que hacer para lograr la condición física que siempre ha deseado, pagar sus deudas, iniciar su negocio propio, lograr el ascenso en la compañía para que labora?, ¿ Tiene las agallas y el coraje suficiente para dejar la mediocridad de un año más de intentos y hacer de este año SU año?

No dudo en ningún momento que si puede lograr lo que se proponga y más. Ahora, deje de leer, busque el espejo más temprano, mírese directamente a los ojos y retese usted mismo a un  rotundo y contundente “ Ya basta!” y haga de este 2016 el mejor año de su vida.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

 

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Un salto al vacío

Por: Lary Obando

No han sido pocas las ocasiones en la vida en donde nos hemos encontrado en una situación en la cual tenemos que tomar decisiones, en donde el sin sabor de la angustia del saber que debemos elegir entre lo que correcto pero que nos da temor enfrentar y lo que nos frena pero es la ya conocida y tan acogedora zona de confort.

Ese temor de tomar ese paso por lo general va acompañado de toda una escenario pintado en nuestra mente en donde el peor escenario posible es totalmente catastrofico y simplemente nos paralizamos sin tomar acción alguna.

No hace mucho tiempo recibí un consejo de un mentor sobre el dar un paso y tomar una decisión que venía posponiendo a la espera del momento correcto. La decisión venía esperando ser tomada por más de una año; lo cierto es que en el instante en que decidí dar ese paso las cosas se empezaron a acomodar de una manera acelerada, casí que se podría decir que como por obra de magía. En cuestión de 22 días el sólo hecho de haberme puesto en acción las cosas en mi vida habían cambiado dramaticamente. Sonará a “cuento chino”, sin embargo además de ser cierto; algo que es aún más cierto es que el temor siempre estuvo presente en todo momento, antes , durante y después de haber tomado y ejecutado la decisión.

Recuerdo perfectamente haberle dicho a mi consejero:  -“Me siento dando un salto al vacío y sin red de seguridad“. Su respuesta con toda la sabiduría del caso fue: “Usted salte que hay una mano abajo que lo va a sostener para que no caiga“. Y en efecto no caí; el temor por lo desconocido y la falsa seguridad por lo conocido (aunque lo conocido no fuera tan bueno) me mantenía atado y evitaba que la energía y bendiciones correctas fluyeran de la mejor manera para mi vida.

Ahora bien, como lo escribí líneas atrás, temor siempre tuve en el proceso, desde que dije: — Si, lo voy a hacer, hasta luego de haber tomado acción y no fue sino hasta que se empezaron a dar las cosas que sentí la certeza y confianza de que todo estaría bien. Martin Luther King dijo “Da el primer paso con fe. No tienes porque ver toda la escalera. Basta con que subas el primer peldaño“. El primer paso se da con fe, no dice con agallas, con fortaleza o inclusive con paz; NO. El primer paso se simplemente con fe. La magía inicia a suceder en el momento en que esa decisión de fe la ponemos en acción.

En el capitulo 14 del evangelio según San Mateo se nos presenta una historia en la que podemos ver la fe en acción. Los discípulos se encontraban en medio de una tormenta en el lago y Jesús se acerca caminando sobre el agua hacia ellos, luego del susto inicial del pensar que era un fantasma; Pedro le dice: —Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua. A lo que Jesús le responde con un simple y categorico: — Ven.

No hubo una orden o mandato como Pedro se lo pidió. Sólo un “ven”, acompañado de la poderosa fe del discípulo. Posteriormente Pedro inicia la caminata sobre el agua. La sola certeza de Pedro, su fe, esa convicción de poder hacer lo imposible, le permite caminar sobre el agua.

Cuando nos encontramos entre la espada y la pared y tomamos acciones concretas en congruencia con nuestras acciones, cuando no hay otra opción más que saltar del nido y volar; es allí donde la magia inicia.

Puede ser que en este momento de su vida se encuentre atravesando una momento en donde está dando ese salto al vacío y no existe certeza alguna de ningún tipo. Recuerde nada más que no tiene porque ver la escalera completa y que siempre va a haber una mano evitando que caiga luego de dar ese salto al vacío.

Lary Obando Calderón

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Twitter: @LaryObando

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Sangre, sudor y lágrimas

Por: Lary Obando Calderón

Muchos de nosotros hemos tenido la oportunidad de leer la obra clásica de Lewis Carroll o bien haber visto en algún momento de nuestra infancia la película “Alicia en el país de las maravillas”. En un momento dado se da el famoso encuentro entre Alicia y el Gato Cheshire:

Podrías decirme , por favor, ¿qué camino debo seguir para salir de aquí?, dijo Alicia.

Eso depende en gran medida del sitio al que quieras llegar – contestó el Gato.

No me importa mucho el sitio…– respondió Alicia.

Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes – replicó Cheshire.

En muchas ocasiones nos pasamos por nuestras vidas queriendo llegar a algún lugar a nivel de metas personales, profesionales, espirituales o bien de relaciones de pareja, con el “pequeño” detalle que no sabemos cual es ese destino al cual queremos llegar. O bien si lo prefiere en versión popular, “el que no sabe para donde va, cualquier bus le sirve“.

El tener claridad de que queremos en la vida es piedra angular para poder dirigir nuestras vidas en pos de eso que deseamos alcanzar. Este tema ya lo hemos visto anteriormente; sin embargo hoy quiero nuevamente tocarlo porque no me cabe la menor duda que es  de vital importancia hacer hincapié en saber que es lo que deseamos alcanzar y posteriormente mantener nuestras acciones congruentes con eso que deseamos.

Uno de los aspectos más importante al que debemos prestarle atención es conocer cuál es nuestra prioridad. Cuando conocemos cual es nuestra prioridad podemos enfocar nuestras acciones a la realización de eso que tenemos priorizado.

Gary Keller, en su libro Lo único,  lo dice de la siguiente manera: “Vive con un propósito y sabrás adónde quieres ir. Vive con una prioridad y sabrás qué hacer para llegar hasta allí“. Esta frase nos revela el poder de priorizar nuestro propósito ante todo los demás elementos distractores que nos puedan rodear, con el único fin de lograr nuestro objetivo.

Tengo una muy buena amiga, la cual es digna de todo mi respeto y admiración, que decidió prepararse para realizar un medio Ironman en un periodo de poco menos de 10 meses, cuando nunca había hecho Triatlón anteriormente y daba sus primeros pedalazos en la bicicleta. Un medio Ironman o 70.3, consta de una distancia de 1,9 km de natación, 90 km de ciclismo, y 21,1 km de atletismo para un total de 113 kilometros aproximadamente; haciendo la analogía del caso, eso viene siendo como que un recien nacido aprenda a darse vuelta, gatear, caminar y correr en lapso de 6 meses.

Regresando a la frase de Gary Keller, ella se fijo un rumbo claro hacia donde quería ir, con la fecha clara del evento en el que participaría (fijó su propósito) y luego de eso, enfocó todas sus energías en hacer lo que tuviera que hacer para poder llegar hasta su meta, es decir; le dio total prioridad. Hubo un compromiso total de su parte con su propósito, sin importar las circunstancias en contra que surgieran.

No me cabe la menor duda que en el momento que atreviese la línea de meta, recibirá la satisfacción personal de un logro único que nadie le podrá robar y en donde cada madrugada dedicada a entrenar, cada gota de sudor derramada, cada fibra muscular fatigada y cada vez que tuvo la batalla mental entre su cuerpo, su mente y esos temores siendo aplastados con esa brazada dada en el mar, ese pedalazo dado sobre la bicicleta o zancada en el alfalto; será pagada con un orgullo eterno.

Puede ser que parezca un tanto novelezca la descripción que acaba de leer pero estoy seguro que usted, mi amigo lector, ha sentido esa misma sensación de placer y satisfacción entre pecho y espalda cuando ha logrado concluir los estudios que tanto años tardó en finalizar, cuando pese a las criticas de muchos logró sacar adelante su proyecto de negocio y lo convirtió en una empresa consolidada, cuando no se dejó amilanar por los comentarios negativos de muchos y fue en busca de sus sueños , de su libertad personal y logró alcanzarlas.

No sólo conocer su propósito o meta es importante sino como reza la frase popular: “Poner toda la carne en el asador” para ver cumplido eso que se ha propuesto.

Es un hecho que en el camino va a tener que dejar de lado diferentes elementos distractores que no suman valor a su prioridad y meta pero al final del camino, cuando usted “cruce la meta y la medalla de su propósito cumplido sea puesta alrededor de su cuello, cada gota de sangre, sudor y lágrimas habrá sido pagada”.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

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¡Usando el GPS de la vida!

Por: Lary Obando Calderón

Se encuentra cansado después de un largo día de trabajo, toma su celular y utiliza el waze para poder localizar la ruta más cercana hacia su casa de habitación, pasan unos cuantos segundos y una voz en el celular le indica que está listo para iniciar su camino. Sorteando el tráfico de la ciudad de la hora pico, usted ejecuta los giros y desvios que el GPS parlante de su celular le va indicando, sorteando presas vehiculares, accidentes de transito y cuanto congestionamiento vial pueda toparse. En el mejor de los casos unos cuantos minutos después, usted se encuentra estacionando su automotor en el garaje de su casa.

Lo que acaba de leer, palabras más o palabras menos, semáforos más o semáforos menos, es posiblemente una típica situación de su día a día de regreso a casa o rumbo a una reunión con un cliente, evento social o bien un compromiso de cualquier otra índole. Lo cierto es que esa herramienta instalada en nuestros celulares nos facilita el llegar a tiempo o lo más pronto posible a nuestro destino, conforme seguimos sus instrucciones.

Bueno, resulta que haciendo el paralelismo del caso con la forma en la que vivimos nuestras vidas, una gran cantidad de ocasiones salimos hacia nuestros caminos en la vida sin seguir ningún tipo de dirección, sin saber donde estamos, sin instrucciones a seguir para saber en que esquina doblar o, peor aún, sin saber hacia a donde vamos. Y cuando pasan los años y nos encontramos a nosotros mismos con una vida hecha pedazos por ir tropezando de fracaso en fracaso, nos preguntamos, ¿¡qué pasó!?

Una de las ventajas de usar el app instalado en nuestro celular es que nos da un altísima probabilidad de que, si seguimos las instrucciones que nos va indicando durante el camino, prácticamente se nos asegura el hecho de llegar en el tiempo correcto. Adicionalmente, la tecnología hoy por hoy,  nos permite poder determinar en tiempo real si hay un contratiempo adicional o un mejor ruta, permitiéndole a la aplicación hacer la correcciones del caso y comunicarlas con la premura de tiempo necesaria para poder recomponer el camino.

Siendo así, podemos concluir que para que esta tecnología funcione a nuestro favor tiene que suceder tres cosas:

  • Conocer para donde voy. Este punto es determinante para poder calcular la mejor ruta. El donde estoy pasó a un segundo plano, dado que los calculos de kilometros por recorrer, rutas a tomar y congestionamiento vial  se dan de acuerdo a cual es mi destino, no mi punto de partida.

Por la tanto recuerde, donde está en este momento en su vida es totalmente irrelevante. El donde quiere llegar, cuales son sus metas, sus sueños, que cosas son aquellas que lo apasionan son las que van a determinar finalmente las acciones que debe de tomar y esos sueños se convertirán en el “porque” para poder continuar aún cuando pareciera que no llega a su destino.

  • Seguir las instrucciones. De nada sirve que tenga la ruta trazada, que tenga mi ETA (tiempo estimado de llegada por sus siglas en ingles), si al final decido seguir mi propio camino y de esta forma prácticamente aseguro el hecho de que no llegar a tiempo y retrasar mi arribo.

Algo que tenemos que tener en cuenta y es de vital importancia es seguir esas instrucciones de viaje. Es allí donde un mentor, consejero financiero, guía espiritual, psicólogo o una persona que ya tuviera la experiencia y la capacidad de poder guiarnos nos genera un valor agregado para acelerar ese proceso de aprendizaje y crecimiento. Sin embargo, aún más importante es hacer caso y seguir el consejo dado por nuestro propio bienestar.

  • Monitoreo constante. Nuestra aplicación celular se está sincronizando continuamente, recibiendo información en tiempo real de posibles variaciones en la ruta en la que usted está viajando y este a su vez le comunica si hay cambios en el derrotero de su viaje para que pueda preveer y realizar los ajustes según las nuevas instrucciones.

Así mismo usted tiene que tener los controles, el monitoreo y la retroalimentación necesaria para poder ir realizando los ajustes del caso en el trabajo para alcanzar sus metas. Recuerde que la vida no es lineal y siempre se van a dar situaciones o cambios de planes que no se constituyen en obstáculos per se, sino en oportunidades de mejorar y reajustar ese camino. Las velas de un barco tienen la capacidad de moverse, ajustarse, guardarse dependiendo de las condiciones climatológicas y así poder aprovechar al máximo el rendimiento de las velas sin poner en riesgo la integridad del navío. De la misma manera usted desea tener la sapiencia de poder ajustar acorde a las circunstancias del entorno. Recuerde que si ignoramos el monitoreo, si existe un cambio en el entorno, no obtendremos los resultados que buscamos y la frustración se apoderará de nuestras vidas y posiblemente abandonemos nuestros sueños aún cuando estemos en el rumbo correcto.

Así como queremos llegar a tiempo a nuestro destino y usamos el Waze de nuestro celular, utilicemos el Waze de nuestra vida para poder cumplir los sueños, metas y objetivos que tenemos.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

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¡Ganar o ganar!

Por: Lary Obando Calderón

En semanas anteriores hemos tenido la oportunidad de hablar sobre como todo efecto o resultado en nuestras vidas tiene una causa, como esa siembra que hacemos en nuestra mente rinde el fruto de nuestros pensamientos dominantes y estos a su vez forjan nuestras actitudes y acciones.

A lo que ya hemos visto y compartido semanas atrás, quisiera compartirles el día de hoy una pequeña variable en nuestro enfoque a la hora de tomar ciertas decisiones en nuestras vidas y que nos permitirá tomar una actitud de empoderamiento y confrontar con una actitud renovada esas resoluciones que debemos tomar.

Al ritmo de salsa, Rubén Blades en el coro de su canción “Decisiones”; nos canta:

“Decisiones, cada día.
Alguien pierde, alguien gana ¡Ave María!
Decisiones, todo cuesta.
Salgan y hagan sus apuestas,
¡Ciudadanía! “

Mientras dejamos de tararear o cantar la estrofa en nuestras mentes, los invito a analizar un poco la segunda línea del coro. En lo que considero personalmente uno de los errores principales que cometemos a la hora de tomar decisiones y es el punto que les quiero compartir el día de hoy.

Alguien pierde, alguien gana ¡Ave María! “. Cuando tomamos decisiones en nuestras vidas cometemos el grave error de manejar una posibilidad ganadora y otra perdedora. Y es allí justamente en donde radica la principal falencia cuando debemos de dilucidar y tomar acción sobre alguna decisión que debemos tomar. Si por alguna razón nos decantamos por la opción “incorrecta”, invariablemente cuando las cosas no salen según lo planeado o bien nuestras expectativas no se ven cumplidas; entonces nos encontraremos en una posición de dolor, una posición en donde empezamos a lamentarnos de “si hubiera pasado esto o lo otro”,  “si no hubiera perdido el empleo” y el  “si no hubiera”, se convierte en una de nuestras principales excusas para poder delegar la responsabilidad o tirarle la culpa a situaciones y personas. Además de no tomar responsabilidad de nuestros actos, uno de los principales errores que comentemos es comprar mentalmente un boleto ganador y otro perdedor. Si las cosas se dan como deseamos y cumplen nuestras expectativas, nos sacamos el boleto premiado; pero si esto no sucede entonces nuestra mentalidad, actitud y acciones son congruentes a ese número perdedor al que le atinamos.

Ahora bien, ¿ Qué pasaría si todos los números fueran ganadores?. La forma ideal de poder encontrarnos siempre en una posición de poder con aquellas decisiones que hemos tomado, es mantener una actitud constante e invariable de ganar. Es decir, sin importar el resultado de nuestras decisiones siempre vamos a ganar, aprender o sacar provecho a las circunstancias. Esto no quiere decir que vamos a culminar todos nuestros planes tal cual lo deseamos o proyectamos; sino que nuestra actitud será ganadora siempre. En otras palabras, no importa si se las cosas van de acuerdo a lo establecido, voy a sacarle el máximo provecho, a aprender del resultado, a mantener una actitud de aprendizaje y positiva.

Para recalcar este punto, en algunos momentos el desenlace será el esperado, sin embargo en otros momentos las secuelas no serán la deseadas, empero si mantenemos perennemente una posición ganadora en nuestra mente; encontraremos los puntos destacables de crecimiento y aprendizaje de las situaciones “no idóneas”. Las cosas saldrán según lo calculado y sino es así, entonces podremos sacar lecciones, enseñanzas de tales situaciones, podremos analizar cuales fueron nuestros errores, asumir la responsabilidad de los mismos y poder realizar los ajustes del caso para la siguiente situación.

Por ejemplo si tomamos la decisión de realizar una inversión para la expansión del mercado en nuestros negocios y este se concluye de manera exitosa entonces estamos satisfechos y realizados por el logro alcanzado en nuestra empresa. Ahora bien, si tomamos la decisión pero el resultado es totalmente opuesto a lo pensado y planificado pero mi actitud es de aprendizaje, de proactividad para mejorar los errores cometidos, una posición de análisis de resultados y ejecución de las medidas paliativas entonces siempre voy a salir ganando. Voy a ganar paciencia, voy a ganar proactividad, voy a ganar en actitud, voy a ganar en madurez, voy a ganar en mi conocimiento para confrontar momentos similares a futuro o bien voy a ganar en tener claridad sobre qué cosas no debo de realizar para evitar nuevamente una decisión como la vivida. Esta actitud la podemos aplicar a nuestros roles de hijos, de padres, a nuestras área de finanzas personales, laboral – empresarial, sentimental, deportiva y demás.

En conclusión, es poder reescribir conscientemente la letra de la canción de nuestras vidas: “Decisiones, cada día. Alguien gana, alguien gana ¡Ave María!”

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

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Viviendo en gratitud constante

Por: Lary Obando Calderón

El finado cantautor y filósofo argentino, Facundo Cabral; en una ocasión dijo: “No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas, ya son ganancia. Cuida el presente, porque en él vivirás el resto de tu vida.”

Aunque para muchos podría sonar a conformismo, el Señor Cabral lo que evocó fue el mantener un actitud constante de agradecimiento en nuestra vidas, que sin importar las situaciones que vivamos, no nos quejemos y por el contrario cuidemos la actitud en nuestro presente y humildad. Cuando mantenemos una conciencia de agradecimiento de forma permanente,  pese a las circunstancias adversas; nos conecta automáticamente con una actitud  positiva en nuestros cerebros.

Como hemos expuesto en entregas anteriores es precisamente nuestra actitud mental la que va a determinar nuestros pensamientos dominantes y por ende, estos desencadenarán la manera en que percibimos las situaciones que constantemente vivimos y a la postre el resultado o fruto de nuestra vida.

Como dice una conocida frase popular: “Quien no dispone de tiempo para disfrutar de lo que tiene, padece la más absurda de las pobrezas”. Cuando los acontecimientos diarios son positivos, el ser agradecido resulta sumamente sencillo. Tan sencillo que en muchas ocasiones olvidamos hacerlo y damos por sentado la fortuna de tener un techo, de contar con comida caliente en el plato, de podernos transportar ya sea en algún tipo de vehículo o a pie.

Sin embargo, cuando tenemos claro que el poder disfrutar de lo que tengo, es una actitud; ser agradecido por lo que logró en la vida, es una actitud; dar gracias por mi vida, mi entorno y circunstancias, es un actitud; entonces paso de ser reactivo a ser proactivo ante las circunstancias, invariablemente si son situaciones positivas o situaciones que me hacen aprender.   Y nótese que no utilicé la palabra “negativas”, porque es precisamente esa visión la que nos hace fallar y buscar el lado trágico de las cosas, permitiéndonos olvidar cuales son las cosas importantes de nuestro existir.

Si algo fuera de mis planes sucede y pese a lo acontecido tengo el talante idóneo para afrontar las circunstancias entonces no voy a reaccionar ante las particularidades del día a día, sino que yo tomo la decisión sobre la postura que quiero adoptar ante los hechos.

De esta manera, nos levantamos por las mañanas, nos bañamos y vestimos, desayunamos, encendemos nuestros vehículos y llegamos al trabajo e iniciamos labores, sin tomar ningún momento para dar gracias y así iniciamos un día normal en nuestras vidas, desperdiciando solamente hasta está altura del día, no menos de cinco oportunidades para dar gracias:

  • Gratitud por despertarnos y tener vida.
  • Gratitud por tener agua y ropa para refrescarnos y vestirnos.
  • Gratitud por tener alimento en nuestra mesa
  • Gratitud por poder contar con un vehículo o bien, si utilizo transporte público por el poder pagar el valor del viaje en el mismo.
  • Gratitud por contar con un empleo, negocio propio o fuente de ingreso que me permita cuidar de mí y mis seres queridos.

El ser agradecido o mantener una constante actitud de agradecimiento nos trae consigo varios beneficios:

  1. Nos permite ser más felices.
  2. Ayuda a fortalecer relaciones
  3. Nos brinda la oportunidad de desarrollar una actitud positiva
  4. Nos hace conscientes del mundo que nos rodea y sus bendiciones
  5. Ayuda a elevar la autoestima, confianza y seguridad.
  6. Nos conecta con la vida
  7. Y nos permite reducir la insatisfacción.

Ahora bien, es de suma importancia tener en cuenta que la gratitud o agradecimiento no es, bajo ninguna circunstancia sinónimo de conformismo. El conformarnos nos ubica siempre en nuestro status quo o zona de confort y es allí donde, como ya hemos comentado se potencian y crecen los miedos.

En tanto el agradecimiento constante, nos mantiene en una actitud positiva y esa energía nos va a permitir que pese aun cuando estemos atravesando una circunstancia de aprendizaje, podamos buscar la mejor forma de mejorar y superar aquellas vicisitudes a las que nos enfrentamos, impulsándonos a una actitud de constante superación personal, eliminando de nuestra manera de pensar las quejas.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

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¡Del Temor al Poder!

Por: Lary Obando C.

Sentimos una sensación de hormigueo eléctrico que recorre todo nuestro cuerpo, nuestro corazón empieza a latir muchísimo más rápido aumentando nuestra presión arterial, se dilatan nuestras pupilas, nuestra respiración se entrecorta, junto con una percepción de vacío en nuestro estómago y las manos nos sudan.

Estas entre otras manifestaciones físicas son las que experimentamos cuando enfrentamos alguna situación en nuestras vidas que nos produce temor. Dependiendo de qué tan intenso sea ese miedo, así pueden ser el cumulo de exteriorizaciones que no sólo vivimos sino que, peor aún; nos paralizan.

Desde experiencias en la vida personal como el tomarse una café o ir al cine solo, establecer una relación sentimental, iniciar la práctica de un nuevo deporte, una nueva experiencia laboral, expandir las operaciones de nuestros negocios ya establecidos o inclusive cambiar o dar fin a situaciones en las que estamos “atrapados” y que permanecemos en ellas; todas son situaciones que en menor o mayor medida nos podrían generar temor.

Y es que lo cierto es que existen tantos posibles temores como personas en el mundo, empero todos los miedos que podamos experimentar viven únicamente en nuestras mentes. Es justo en nuestros cerebros donde creamos, alimentamos y damos forma a ese caldo de cultivo necesario para potenciar nuestras turbaciones a tal punto que nos paralizan. Y es justamente el ceder a esos temores que nos van dando como resultado; oportunidades desaprovechadas, situaciones no vividas y frenan nuestro crecimiento, mejora personal y concreción de metas a lo largo de nuestra vida.

Ese crecimiento del temor se da gracias a que somos nosotros mismos que los alimentamos con una elaborada “película mental” en donde validamos con todos los posibles catastróficos escenarios que pueden darse a raíz de ese temor. Y esta novela cerebral cargada de drama, va haciendo mella en nuestra confianza, estima propia e incrementando un círculo vicioso de dudas, indecisiones y temores, convirtiéndose muchas veces esos temores en verdaderas pesadillas, en donde pasamos a ser los principales testigos de como nos quedamos atorados en la vida en el fango del desasosiego y la autoconmiseración.

Existen 5 verdades sobre el miedo, las cuales tenemos que tener presente en caso que queramos derrotarlas:

  • El miedo nunca desaparecerá mientras yo siga creciendo. Si lo que queremos es superarnos en la vida, no importa el área en la que estemos creciendo o trabajando. Siempre va a existir temor. El salir constantemente de nuestra zona de confort, nos lleva a experimentar vivencias que antes no conocíamos y esto siempre genera un cierto temor por lo desconocido.
  • La única manera de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo. La acción es imprescindible para derrotar el temor. Si lo que deseo es iniciar un negocio nuevo y el miedo me sobrecoge, la forma de vencerlo es actuar sobre los puntos que me dan miedo. De esta manera puedo buscar ayuda y conocimiento de personas o empresarios que ya han caminado ese trecho para buscar la asesoría correcta sobre nicho de mercado, técnicas de venta, servicio al cliente, mercadotecnia y demás elementos necesarios. El actuar lo empoderará sobre su temor.
  • La única manera de sentirse mejor es … hacerlo! De la mano de la verdad anterior, no existe otra opción para sentirse mejor, progresar en la confianza y estima propia que tomando acción ante el temor.
  • No sólo yo siento miedo cuando piso terreno desconocido, lo mismo les ocurre a todos los demás.  Puede que haya escuchado el dicho “El Valiente y el Cobarde sienten el mismo miedo, pero el valiente lucha hasta vencerlo y el cobarde se deja vencer por él.” Todos tenemos algún temor, hasta esas personas que admiramos. Que hacemos con nuestros miedos es lo que determina nuestro éxito sobre ellos.
  • Vencer el miedo asusta menos que convivir con el miedo subconsciente que proviene de un sentimiento de impotencia. En otras palabras es más sencillo enfrentarnos y derrotar nuestros temores que pasar una vida entera arrinconado por un temor que se manifiesta una y otra y otra vez. Evitando situaciones o inclusive actuando en contra de nuestra propia valía y amor propio por miedo.

Susan Jeffers, doctora en Psicología en la Universidad de Columbia, nos amplia estas 5 verdades sobre el miedo en su libro “Aunque tenga miedo, hágalo igual”.

Algo que tenemos que tener claro  es que enfrentar miedo siempre nos va a traer dolor. Cuanto más miedo tenemos sobre algo, mayor es la sensación de éxito que experimentaremos y es señal inequívoca de que algo grande se acerca a nuestras vidas porque estaremos venciendo a algo que nos limitaba, frenaba o paralizaba. El temor siempre estará presente, no ceder ante él, está totalmente en nuestras manos y es parte de nuestro crecimiento y proyección personal.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

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Causa y Efecto

Por: Lary Obando

La ley de boomerang nos dice que “Toda Causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa”, también conocida como la ley de causa y efecto, es una de las leyes o principios básicos y fundamentales por la que se rige el universo y por lo tanto, nuestras vidas y que en una gran cantidad de ocasiones dejamos pasar desapercibida, convirtiéndose en la principal falencia que marca la calidad de nuestros resultados.

 Nuestros abuelos nos lo decían en aquellos proverbios que rezaban “Quien siembra vientos recoja tempestades”, o bien  “Al que hierro mata, a hierro muere”.

 Si hacemos referencia a los pasajes bíblicos, en el evangelio según San Mateo en el verso 8 del capítulo 7, dice: “Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”

Por otra parte, en las enseñanzas de Lao-Tse, y consecuentemente las de la filosofía taoísta del Yin y el Yang se nos explica que estás son fuerzas mutuamente independientes,  constantemente interactivas y potencialmente intercambiables. Para el taoísmo el cambio no sucede de manera lineal, sino de forma cíclica y por tal causa es predecible. En otras palabras, si una semilla de manzana es sembrada y la misma recibe el agua, nutrientes y sol suficiente; como efecto nacerá un manzano el cual dará el fruto y las semillas para que el ciclo inicie nuevamente. Por lo que es fácilmente predecible el resultado del fruto del manzano, tiempo de cosecha y la misma calidad de la cosecha; según fuese las condiciones climáticas. Todo es parte de ese ciclo y los efectos predecibles.

Sir Isaac Newton lo explicó en el plano de la física en la tercera ley del movimiento, “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria”.

Ya sea dicho por nuestros abuelos, por científicos o guías espirituales; lo cierto es que para poder tener un efecto debe de existir una causa, para tener un reacción debe de darse una acción que le preceda. Tomando el verso bíblico; para poder recibir, hay que pedir; para encontrar, hay que buscar y para que se abra, hay que llamar. Nadie va a recibir, encontrar o se le va abrir la puerta sino realiza la acción opuesta correspondiente para la reacción deseada. Es decir, no podemos esperar peras, si sembramos chayotes.

Hoy por hoy el calentamiento global, la disminución en la capa de ozono, deforestación y demás daños en el medio ambiente son efecto de las acciones tomadas por generaciones pasadas y por la nuestra propia. Aún podemos ver personas en la calle que arrojan basura por la ventanilla del carro, esa basura tapa el sistema de alcantarillado y cuando caen las lluvias, estos colapsan para desbordar calles. El agua sigue su curso arrastrando la basura a su paso, llevándola a ríos provocando junto con restos aún más grades de basura, cabezas de agua y deslizamientos de tierra en laderas desprotegidas por la tala de árboles. Estos deslizamientos aterran comunidades, causando daños materiales y humanos. La basura va a dar al mar causando aún más daño ambiental a la flora y fauna marina. Causa y efecto.

De igual forma que todo se encadena en nuestro mundo “exterior”, esta ley es totalmente aplicable también para los resultados o efectos que obtenemos en nuestras vidas. Es así como si estamos en la universidad y no estudiamos para un examen que tenemos, el efecto será una mala nota. Si sufrimos un dolor de muelas, es el efecto de una causa, la cual fue no cuidar de nuestra salud dental. Y si no extraemos la muela afectada o tratamos correctamente la infección, posiblemente esto pase de ser un efecto a una causa para un nuevo efecto, como lo sería la perdida de la pieza dental o hasta una Endocarditis bacteriana, que es la infección de las válvulas cardíacas por las bacterias con consecuencias inclusive mortales.

De tal manera que si un vasto número de cosas se dan en nuestras vidas y en el universo mismo por medio de la Ley de causa y el efecto, la acción y reacción, ¿qué nos hace pensar que el cometer errores de comportamiento y repetir patrones a nivel personal, financiero, de relaciones sentimentales y personales, autoestima y demás no tienen el mismo principio de la Ley de Causa y Efecto? ¿Qué nos hace creer que si no cambiamos las causas, vamos a poder cambiar los efectos únicamente deseando o diciéndonos a nosotros mismos  que “las cosas van a mejorar”?.

Si tomamos en nuestras manos una taza con café en su interior y la alzamos en el aire, repitiéndonos hasta la saciedad que si la soltamos la misma no va a caer sino que levitara, aunque estemos plenamente convencidos de ello; en el momento en que soltemos la taza, esta caerá y se estrellará contra el piso, rompiéndose en muchos pedazos. Esto simplemente porque la Ley de la gravedad actuará sobre la taza sin importar lo que nosotros queramos.  De igual forma la ley de la causa y efecto actuara en cada acción de nuestras vidas lo queramos o no y nuestros resultados se verán reflejados proporcionalmente a las causas que los originaron.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando