¡Ojo con el coaching!

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Vaya por delante que no soy un escéptico en lo que al coaching se refiere. En absoluto me parece que sea una disciplina prescindible. Más bien al contrario, cuanto más investigo y me formo en el tema, más convencido estoy de su gran utilidad.

Sin embargo, precisamente por haber profundizado en los últimos tiempos en esta materia, aprovechando cualquier oportunidad para intercambiar opiniones con profesionales que acumulan mucho más conocimiento que yo en estas técnicas, considero que, tal y como se está planteando, hay ciertos peligros que pueden hacer que el coach cause serios daños en sus coachees.

No hay que olvidar que la herramienta se centra en las personas, por lo que cualquier mal uso de la misma podría llegar a perjudicar muy seriamente a los sujetos “pacientes”/“clientes” (cuanto más lo pienso, menos claro tengo si en coaching es más apropiado llamarlos de una manera o de la otra).

Digamos que, en mi opinión, hay ciertas premisas que, de seguir tomándose como se hace en la actualidad, podrían hacer que esta profesión, en el mejor de los casos, forjase un enorme desprestigio. Sin embargo, esta situación sería una auténtica lástima, porque son muchos los que perderían la oportunidad de desarrollarse a partir de las técnicas utilizadas.

Un primer defecto de forma que veo en el planteamiento del coaching es que, a pesar de basarse en modelos teóricos procedentes de otros ámbitos, no ha querido posicionarse en paralelo a ninguna otra disciplina profesional. Al tratarse de estrategias focalizadas en el crecimiento personal del coachee, podría haber tenido sentido alinearse junto a otras especialidades como la psicología, psiquiatría, sociología,… básicamente, cualquier rama que tenga como foco el trabajo sobre las personas.

Sin embargo, no es infrecuente encontrar afirmaciones como “cualquiera puede hacer coaching”. Pues lamentándolo mucho, NO. Para ser coach hay que tener una gran capacidad para empatizar con los demás, pero sin juzgar (con lo que nos gusta poner etiquetas), y sin ver afectado nuestro criterio por prejuicios, sentimientos, estado de ánimo,… Vamos, las capacidades que se le exigen a un coach, como se ve, no son poca cosa. Creo que no es mucho pedir que, al igual que un filólogo no se mete a construir puentes, alguien que quiere ayudar profesionalmente a las personas atesore un bagaje formativo y profesional también orientado a estas.

Pero además, considero que, en aras de conseguir un resultado óptimo, un coach no puede ser alguien tan sólo “formado” en la disciplina. Por más vueltas que le doy, se me antoja muy complicado que una persona demasiado joven, sin apenas experiencia, no ya profesional sino incluso vital, pueda ayudar a nadie a encontrar su camino. Cierto es que para que el coaching fluya hay que huir del afán intervencionista que tenemos todos: lo primero que hacemos siempre es dar consejos, y lo segundo, informarnos bien sobre aquello en lo que hemos aconsejado (paradojas del ser humano). Pero de no aconsejar, a no saber qué comportamientos pueden ser más eficientes y cuáles menos para determinadas circunstancias, va un mundo, pero un mundo de tinieblas. ¿Y si ayudamos a nuestro coachee a elegir su camino pero resulta que se ha ido “por los cerros de Úbeda”? Si no lo sabemos, no sólo no le habremos ayudado, sino que habremos contribuido a convertir su existencia en un laberinto indescifrable cada vez que afronte situaciones similares a las que hemos tratado de corregir.

Son sólo unos pequeños matices respecto a lo que considero están siendo errores de base a la hora de ejercer la profesión, pero no olvidemos que en el coaching existe otro personajes, el coachee, para el que también habría que gestionar ciertos aspectos.

No todo el mundo puede ser coachee. En el camino del desarrollo personal y profesional tenemos que hacer una profunda introspección, que nos llevará a descubrir muchas cosas sobre nosotros mismos que ni siquiera nos habíamos planteado. Pues bien, estas cosas que descubrimos pueden no ser del todo satisfactorias, y por lo tanto, quizá el descubridor no tenga la madurez personal suficiente para afrontarlas aún.

Así pues, si juntamos a un coachee inmaduro (por la razón que sea, edad, conocimientos, experiencias,…) junto a un coach sin una excelente capacidad para empatizar, con pocas vivencias (lo mismo, puede ser simplemente por edad),… imaginemos el resultado.

Se está poniendo muy de moda la idea de que el coaching puede aplicarse casi en cualquier entorno. Pues bien, más allá de consideraciones más profundas, la verdad es que utilizarlo, por ejemplo, con adolescentes y jóvenes adultos, puede ser bastante contraproducente, al menos si se aplica el coaching tal y como pretende, con un intervencionismo nulo.

Siendo realistas, un adolescente necesita consejo, y un joven adulto necesita apoyarse en las experiencias de sus seniors. Luego es cierto que lo óptimo será dejarles equivocarse, incluso en lo que ya les hemos advertido. Esto es difícil, nos cuesta decirle a nuestros hijos lo que deben hacer y luego permitirles que hagan lo que estimen oportuno. Pero ¿de qué nos sirve nuestra experiencia si no es para transmitirla a aquellos que todavía no han tenido oportunidad de vivir lo que ya hemos vivido nosotros?

Por lo tanto, con estos perfiles puede hacerse coaching, pero por decirlo de alguna manera (los muy estrictos dirán que esto que propongo no es coaching), sería bueno “descafeinarlo”: presentemos nuestro know how, dejemos que elijan, y si hacen lo mismo que les hemos advertido que es un error, por lo menos no se hundirán, ya que sabrán que conocen a alguien (su coach) que sabe cómo salir de ese pozo en el que se han metido.

En conclusión, y al hilo de lo que he mencionado al inicio del post, considero que el coaching es una muy buena estrategia dependiendo de quiénes sean sus actores, coach y coachee, pero también de cómo se aplique en función de estos.

Como todas las actividades encaminadas al desarrollo personal y a la resolución de conflictos internos (formación, psicoterapia,…), el único requisito debería ser utilizar el coaching con la máxima responsabilidad.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Motivación rutera – “Hotel California”

Por: Dany Murillo

“Hotel California” es una canción de la banda de country y pop rock “The Eagles”, incluida en su álbum homónimo de 1976.

Fue escrita por Don Felder (la música), Don Henley y Glenn Frey (la letra), y fue lanzada como sencillo en febrero de 1977, a pesar de ser una canción muy larga (casi 6 min y medio) y que para ese entonces las estaciones de radio solo programaban temas de 3 a 3,5 minutos. Además tiene una introducción de unos 30 segundos, y tiene un extenso final con un destacado solo de 2 guitarras (Felder y Joe Walsh) que parecen contestarse una a la otra.

La letra de la canción ha despertado un gran número de interpretaciones entre los fans y los críticos, y entre estas están: 1- que es una canción “satánica” y que hace alusión a un lugar muy parecido al infierno, o a una secta satánica fundada en los 60’s en San Francisco, California; 2- que alude a la estancia de un paciente en un hospital psiquiátrico que quedaba entre Los Ángeles y Santa Bárbara, al cual llamaban precisamente Hotel California; 3- que el Hotel California es una clínica de rehabilitación para drogadictos que se recuperaban de sus adicciones; 4- para otros el significado real de la canción sólo alude al espíritu de exceso y decadencia que caracterizó a los lejanos años 70’s, década donde vivió su época de oro el denominado rock clásico.

El mismo Henley, quien escribió la mayor parte de la letra, negó de plano que la canción aludiera al satanismo, pues según dijo: “en realidad capturaba el espíritu decadente de la época, un tiempo de grandes excesos en este país y en el negocio de la música en particular”.

El guitarrista Glenn Frey, en tanto, especificó que la canción hablaba de la adicción a la cocaína, un metafórico “hotel” del que es imposible escapar una vez que se ha entrado en él: “La canción ‘Hotel California’ habla en contra del exceso de cocaína. Nosotros no siempre hemos hecho las cosas con moderación, pero nos estábamos imaginando cómo te quemas lentamente, en el largo plazo, por el uso de drogas”.

Y con respecto al supuesto “mensaje satánico” que se puede escuchar si el tema se reproduce al revés, el segundo bajista de los Eagles, Timothy B. Schmit, afirmó que: “lo único que pasa si pones el disco al revés es que se va a rayar. No hay nada de eso en ese disco”.

Existe un Hotel California en un lugar llamado “Todos Santos” en Baja California, fundado en los años 50’s, pero Henley ha negado que ese sea el lugar o que ellos hayan estado ahí. La cubierta del álbum corresponde a una fotografía del Beverly Hills Hotel, también conocido como el “Pink Palace”.

La canción llegó a la cima del Hot 100 de Billboard y a los 3 meses fue certificada disco de oro por vender más de un millón de copias, y en el 2009 fue certificada disco de platino por vender más de un millón de copias digitales.

Los Eagles ganaron el Grammy al mejor disco del año en 1978, y la revista Rolling Stones la incluyó entre las mejores 500 canciones de todos los tiempos.

Este tema está también en el Salón de la Fama del Rock como una de “las 500 canciones que formaron el Rock and Roll”.

Las drogas, el alcohol, el sexo desenfrenado, el juego y todos los otros vicios pueden llevarte a un lugar, que inicialmente te hacen parecer que estás en el cielo, pero que luego te conducen a un infierno del cuál es difícil escapar, y si lo logras, siempre te van a dejar cicatrices imposibles de borrar.

VIDEO CON SUBTÍTULOS EN ESPAÑOL: https://www.youtube.com/watch?v=BOw42Eg5z-Q 

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Dany Murillo
Email: dr.danilomurillo@hotmail.com

Comprométete con tus metas

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Por: Julia Bremner

Mucho tiempo valioso puede pasar entre vernos en la necesidad de actuar y realmente hacerlo. Y, ¿por qué si sabemos que lo necesitamos nos cuesta tanto comprometernos? La respuesta puede resumirse en una palabra: Desconexión.

 Nos encontramos desconectados de nuestras metas, vivimos en el resultado de nuestras decisiones diarias que ya se han convertido en hábitos  y cuando sentimos “el llamado” de hacer algo diferente, muchas veces las personas solo tenemos claro lo que queremos cambiar, más no lo que significaría realmente ese cambio.

 Si pensar en lo que quieres cambiar resulta ser tu motor, ¡EN HORA BUENA! Te mueves gracias a eso, ¡pero te mueves! que es lo que al final deseamos. Pero si eso no es lo suficientemente poderoso como para comprometerse a hacer lo que haya que hacer, entonces, estamos en problemas.

Cuando hablo de estar desconectados de la meta, hablo de no haber tomado conciencia del por qué es importante para mi alcanzar eso y que sería lo importante de eso que es importante. Y aunque parece un trabalenguas ahí se encuentra escondido nuestro MOTIVO.

 Definitivamente no es lo mismo saber que mi salud física o financiera está quebrantada a estar conectado con el amor que siento por mi familia y como al yo estar bien me permitiría disfrutar más tiempo con ellos, tener una mejor calidad de vida e inclusive como en este caso, mi estado financiero podría impactarlos a ellos también. Desde la óptica del amor y la plenitud, ¿que nos hace sentir la idea de alcanzar una meta en salud? acaso sería importante para nosotros encontrar la vía para ofrecerles a ellos todo eso. Estoy segura que la respuesta es SI.

 Nuestras metas deben ser NUESTRAS, necesitamos que tenga sentido para nosotros el alcanzarlas y al imaginar su efecto positivo estas muevan cada una de nuestras fibras, de manera que los pasos para alcanzarlo sean trampolines y no obstáculos entre lo que deseo y yo.

Si lo necesitamos y el alcanzarlo depende de nosotros, sería buena idea conectarnos con la razón por el cuál esa meta es realmente importante. Es imposible no comprometerse cuando amas tu MOTIVO. Atrévete a descubrirlo.

Julia Bremner

Email: j.bremner@motivo.coach

Facebook: Motivo – Bienestar Integral

LinkedIn: Julia Bremner

La carne de burro no es transparente

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Por: Roy Cameron Kennedy

Esta es una de las frases que más escuché en mi niñez mientras veía televisión con mi hermano menor. En pocas palabras, que no me pusiera frente al televisor y me hiciera a un lado para que las demás personas que estaban conmigo también pudieran ver.

Hoy en día para mi esta frase tiene un nuevo significado y tiene que ver con la transparencia en mis relaciones con los demás y lo que dejo y no dejo ver a los demás de mi.

En una época en la que todos estamos conectados y en los que los medios sociales amplifican nuestras conductas (buenas y/o malas), nos encontramos evaluando la honestidad, transparencia y veracidad de las noticias que aparecen con titulares espectaculares, los testimonios de vida de nuestros contactos y nuestra propia vida digital. Cada vez es más difícil diferenciar entre lo real y lo falso, entre lo auténtico y lo fabricado.

Cuando comparto, comento o publico información sin leer toda la nota o verificar sus fuentes, exagerando situaciones o evadiendo la verdad me convierto en un “burro de carne transparente” que reproduce conductas que no dejan ver la realidad a los demás, me hago cómplice de lo que más crítico de la sociedad y no contribuyo a que mi entorno sea más eficiente.

Hace algún tiempo escuché de una emisora en Noruega que implementó un sistema que solo permitía que las personas que habían leído toda una nota o artículo pudieran comentar, para ello les realizaban un pequeño cuestionario de tres preguntas, si la persona respondía las tres de manera correcta la opción de comentar se desbloqueaba. Esto hizo que la cantidad de comentarios de troles o acosadores cibernéticos se redujera a prácticamente a cero. Este es un ejemplo de cómo podemos dejar de ser “burros de carne transparente”

Yo sé que es duro auto-denominarnos burros e incluso dejar que alguien nos llame así, se trata de ser responsables con nuestra huella digital, responsables en un entorno que no es una isla en un inmenso mar, sino que todos somos parte de una aldea global cada vez más conectada y vinculada. No nos estorbemos, demos espacio para que todos podamos ver lo mejor del mundo.

Si deseas ver la nota a la que hago referencia en este artículo puedes ir al siguiente link: http://elpais.com/elpais/2017/03/02/icon/1488470988_269308.html

Agradezco los comentarios y más ideas de cómo podemos dejar una buena huella con lo que hacemos.

Roy Cameron Kennedy

Email: roycamke@gmail.com

Facebook: Roy Cameron Kennedy

Twitter: @roycamke

¿Termómetro o termostato?   

Por: Lary Obando

Es un día caluroso y usted se encuentra caminando por la calle, recibiendo los rayos del sol directamente en su piel, el sudor sale de sus poros y su garganta le pide agua, el termómetro marca 36°C.  Finalmente llega a su lugar de destino y entra al edificio al que se dirige, empuja la puerta y entra en un recinto fresco, un ambiente climatizado a unos agradables 24°C. Inmediatamente la sensación de frescura lo sobrecoge inmediatamente y una noción de placer le recorre el cuerpo.

Cuando usted entró al entorno refrescante del edificio, sintió el beneficio de un aire acondicionado que dentro de sus componentes es regulado por un termostato. Ese termostato es el encargado de mantener una temperatura adecuada y constante independientemente de como se encuentre el clima fuera del edificio, en su interior se mantendrá regulado según lo establecido. A diferencia el termómetro marcará la temperatura del ambiente en que se encuentra, ya sea que se encuentre en medio del desierto a medio día o en una noche gélida en el circulo polar.

Estamos acostumbrados muchas veces a vivir nuestros días como un termómetro. Nuestro ánimo sube y baja de acuerdo a lo sucedido en el día, como nos fue en el trabajo, las notas de sus hijos en la escuela, el tráfico en la autopista. Y así de manera continua vamos y venimos emocionalmente por los sucesos del día, nos predisponemos constantemente a tener un buen o mal día y vamos cambiando según ocurran los hechos de ese día. Lo que les deseo transmitir, es que no podemos darnos el lujo de dejar a eventos externos como nos vamos a sentir en el día.

Depende enteramente de nosotros y de cual sea nuestro dialogo interno el que determine a que “temperatura” vamos a fijar nuestro termostato interior. Cómo nos vemos a nosotros mismos, cuales son nuestras creencias es determinante para poder crear la vida que deseamos.

Usted puede iniciar la mañana saltando de la cama, apurando a sus hijos para que se alisten para la escuela, mientras prepara atropelladamente el desayuno que apenas comen;  apenas saliendo de la casa se enfrenta al tráfico y luego de dejarlos en la escuela continua en el congestionamiento vial para llegar a su oficina donde inicia su día laboral con varios correos pendientes y situaciones a resolver o como preferimos llamarlos, problemas.

Ahora bien, que le parece si inicia su día 10 minutos antes. Se toma 5 minutos para agradecer a la vida, a Dios, al universo por su vida, por permitirle abrir sus ojos, por tener casa y comida, por tener a su familia (esposa, hijos, padre, madre, hermanos) e inclusive esa familia que elegimos, llamados amigos, agradezca por poder respirar, muchas veces damos por sentado las cosas y no somos agradecidos por esos regalos y privilegios que tenemos.

Luego tome los restantes 5 minutos y fije su termostato, inicie con palabras de afirmación de como usted quiere verse o se ve en tiempo presente. Algo tan simple, como un Yo soy… repetido en vos alta y con convicción, acompañado de lo que desea para si mismo le ayudará a iniciar su día con ese termostato alto.

Yo soy amor, yo soy luz, yo soy creativo, yo soy un excelente padre, yo soy comprometido, yo soy un gran líder, yo soy emprendedor, yo soy poder creador, yo soy automotivado, yo soy esforzado, yo soy productivo; son algunas ideas de como puede fijar ese termostato.

¿Cuantas frases?, ¿qué decir? no hay limites, las que usted necesite para poder establecer la energía correcta y necesaria para que su día inicie de la mejor manera posible, dependiendo enteramente de como usted quiera verse, que se acepte como una persona con imperfecciones pero en constante mejoría a través del autoconocimiento.

Utilice una tarjeta de cartón en su billetera o bolso, escribalos en su celular  y recuerde que usted puede recurrir a ellos todas las veces que sea necesaria para fijar o verificar que su termostato se encuentra  en la sintonía correcta para poder recibir la prosperidad, el amor, el éxito, paz, abundancia y todo aquello que usted desee en su vida.

Como dijera Albert Einstein, “La imaginación lo es todo. Es una visión preliminar de lo que sucederá en tu vida“. Cuando usted afirma con la convicción en su corazón, está desatando el poder creador que vive en su interior.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

Cuando ellas demuestran una perspectiva diferente

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Por: Allan Madriz V.

El 8 de marzo se celebra el día Internacional de la Mujer Trabajadora, acortado al día Internacional de la Mujer y la razón para celebrarlo en la actualidad es el reducir la brecha si debiéramos decirlo de una manera simple. Reducir la brecha de igualdad, en la sociedad y desarrollo como persona y profesional en comparación con el hombre.

Bajo esta celebración creo que es bueno ilustrarlo en una historia de 3 mujeres; estas tres mujeres pueden ser usted, ella, su amiga, su mamá o bien todo aquel que se identifique con lo que les voy a compartir hoy.

Maria, Dora y Emily son tres mujeres que se encuentran en una café años después de la última vez que estuvieron en la escuela. La oportunidad las unió de manera casual por una reunión de padres de familia, posterior a ello deciden tomar un rato para platicar, ellas oscilan entre… (ya sabemos que la edad no siempre se menciona) lo dejaremos en un rango 28-38.

María completó el proceso establecido académico (saco el bachiller en enfermería) y es una regular supervisora de un call center que debe trabajar con un equipo de 20 personas, un 60% de la población hombres, además el “Jefe” es un hombre de edad avanzada que solo está esperando poder pensionarse pronto.

Dora es una mujer que sigue estudiando, espera conseguir su maestría muy pronto, tiene un puesto importante en una empresa de alto volumen e impacto, lleva mucho tiempo en la organización y ha escalado en puestos importantes. Ha logrado hasta cierto punto el éxito, debió superar el riesgo calculado de tener su primer y único hijo hasta ahora.

Emily trabaja como ejecutiva de relación de una importante empresa, el colegio fue su última visita a un centro de estudios, con sus dos hijos ha dedicado vida y corazón a verlos crecer y desarrollarse, Emily valora la educación sin embargo ha sido su realización trabajar con ahínco y enfocada en su familia.

En el encuentro Maria le pregunta a Dora:

Dora, ¿cómo has podido lograr ser Gerente en esa empresa? ¿Cómo lo logras con tu hijo y el trabajo? ¿He escuchado que ser Gerente y familia es muy complicado?

Dora le hace esa mirada que tenemos algunas veces de “no tienes idea” sin embargo con alegría les responde:

Ha sido muy retador, durante los primeros años debí converse a mí misma de que la única forma de poder comenzar a sobresalir en puestos que ha estado para hombres fue pensar diferente, no pensar como hombre para lograrlo, pensar como mujer para generar acciones distintas, debí desafiar el estatus quo, pensar en formas creativas de hacer el trabajo y motivar a mi equipo a buscar soluciones. Curiosamente primero yo misma pase por ese proceso.

Mi familia es muy importante sin duda alguna y cuando nuestro hijo llegó el temor de lo que había logrado me lleno de dudas, el apoyo de mi esposo y la conciencia de hacer esto juntos fue vital para superarlo y sentirme respaldada. En el trabajo vi los frutos cuando mi equipo que había adquirido mi estilo de trabajo, realizaba las tareas de manera ordenada y cumplía las metas. Creo que en esta etapa vi los resultados de tener las líneas de comunicación abiertas, ser algunas veces para ellos compañera, mamá y hasta consejera, sin quebrar la línea de respeto y más bien basado en la escucha activa.”

“No es fácil, sin embargo he trabajado por ello y espero pronto ser la próxima directora comercial, esa es mi meta.

¿Y tú Emily?” -le pregunta Dora- “¿Llevas mucho en ese puesto?

Emily bebe un poco de su capuchino sintiendo el olor a vainilla , medianamente caliente y responde:

Hace años encontré que el trabajo no remunera algunas cosas como el amor por la familia, como el estar presente y vivir el momento con ellos. Este trabajo me da mucha tranquilidad y a pesar de que hay momentos críticos son superables, cuando es momento de salir, me desconecto de eso y regreso a las verdaderas razones del por qué lo hago, mi familia.”

Me gusta verme como una mamá dedicada que ha sido inspiración y motivación para ellos (son 2 hijos), cuando mi esposo falleció me sentí muy impotente, el trabajo anterior era absorbente y no vi venir una serie de sucesos inesperados, mi visión y pasión estaban enfocadas en solo HACER y no SER. En algún momento de mi vida sé que el estudio es importante, sin embargo, también me he dado cuenta que el crecimiento no solo se da académico, necesitas actitud, enfoque y significado, educación financiera y trabajar en ello”.

Mis hijos han sido un pilar enorme en esto, constantemente veo en ellos los logros de cosas que yo espere, también he entendido que quiero que tengan sus propios sueños y metas, quiero que estos valores, confianza y respeto sean sus bases, y les cuento algo más muy interesante, recientemente he ganado el premio de mejor ejecutiva de relación, basado en una encuesta que se les realiza a los clientes sobre el desempeño, y aunque puede no sea el premio mayor, significa que mi trabajo es apreciado y hasta me motiva a tomar algún seminario, o taller de habilidades que refuercen las mías, suena bien verdad?”

María ve a Emily y a Dora y exclama:

¿Parece que fuese yo la que se siente estancada escuchándolas?”

“¿Por qué sientes eso?” – Le pregunta Emily

Me siento regular en ese Call Center, estudie enfermería porque pensé era lo que quería y después cuando llegó el momento no estaba tan clara, busque un trabajo medio tiempo e ingrese a este Call Center, me dieron hace un año la opción de ser Supervisora, sin embargo mi jefe es bastante molesto, para él las mujeres son aún débiles y muy molestas en temas de manejo de personal, constantemente siento que toma acciones por encima de mi autoridad y dentro del equipo solo soy yo la mujer supervisora versus 4 hombres”.

“Con todo eso estoy de número dos en alcance de resultados y creo que eso molesta a algunos de ellos, las escucho y parece que yo no estoy haciendo algo que ustedes si, ¿en que radica?

Yo considero” -inicia Dora- “que todo está en preguntarnos como mujeres cual es nuestro estilo de Liderazgo, que factores en la actualidad determinan nuestra forma de hacer y sobre todo SER”.

Estudiar es importante, la estructura y el responder al COMO, sin embargo, la ejecución y la acción depende de factores que debemos realizar nosotras, te doy un ejemplo: En América un 42% de las mujeres en Estados Unidos tienen un puesto directivo, en México un 32% y Brasil un 37% por mencionar algunos (fuente Source: International Labor Office, Women in business and management: gaining momentum (2015), eso significa que apenas a hoy hemos dado pasos para en un mundo laboral dominado por hombres.”

“Bernar M Bass elaboró una teoría de Liderazgo Transformacional con 4 componentes, este término había sido introducido por James Mcgregor y contiene mucho de lo que hemos hablado mientras las escuchaba, así que no te “afanes” como dice mi mamá y mira lo que podrías analizar:”

  • Estimulación Intelectual:
    • ¿Desafía el estatus Q (es decir cuestiona lo que actualmente hay) Estas o está tu equipo en una zona de confort?
    • Implementa la creatividad e innovación
    • Impulsa al equipo a buscar soluciones
  • Consideración individualizada
    • Habla con el equipo, tus pares, tu molesto Jefe, establece canales de comunicación
    • Busca ser tú el cambio, realiza las reuniones buscando entender primero.
  • Inspiración y motivación
    • ¿Tienes una visión clara tu misma de que quieres?
    • ¿Transmites eso a tu equipo?
    • ¿Cuál es la pasión que tienes?
    • El significado de tu esencia está en lo que haces.
  • Influencia idealizada
    • ¿Eres el modelo a seguir para tu equipo?
    • Como inspiras a los demás?

Con una sonrisa Dora menciona estos 4 puntos y rescata: “¡Mira que los últimos dos puntos ni siquiera son míos, veo eso en Emily con su historia de dedicación y enfoque!”

Creo que como mujeres hemos sido parte de generaciones donde hemos tenido que hacer camino, eso no resta que los hombres han tenido que hacer camino también, han tenido que ir a “cazar” para ser proveedores, sin embargo, no una carrera, es un trabajo en equipo a esta altura de la vida, creo que, si llevamos este mensaje a nuestros hijos, si educamos hacia ese enfoque estamos haciendo diferencia.

María toma la palabra y reflexiona:

He estado molesta conmigo misma por algunas cosas que he decidido, hoy este café ha sido tan valioso que me abre la mente a ideas que necesito apuntar para que no se me vayan“, sonríe y dice: “Creo que debemos ser agentes de cambio, mi cambio deberá repercutir en mi alrededor”.

Emily asiente con su cabeza y exclama: “Vieran que disfruto mucho leer, recientemente me encontré una cita de T Harv Eker, él escribió un libro llamado Los Secretos de la Mente Millonaria y dice: “En lo que te enfocas se expande”, lo cual me pareció tan poderosa como retadora“.

¿Saben que…?” dice Dora, “creo que este café tendremos que repetirlo en algún momento” …mientras revisan sus tazas y se dan cuenta que el café se ha ido….

Las tres sonríen y la plática termina con una sensación de esperanza y reto.

Reflexión final:

No se trata de diferencias, son esas diferencias aceptadas y entendibles las que pueden llevarnos como hombres y mujeres al siguiente nivel como sociedad, a respetar y accionar nuestros más sinceros valores para crecer en equipo, porque al final del día eso somos, un equipo de trabajo, en casa, en el trabajo y en lo que hagamos juntos.

¡Feliz Día Internacional de la Mujer!

Por:

Allan Madriz V.
Email: amadrizv@aprendeylidera.com
Web: www.aprendeylidera.com
Linkedin: Allan Madriz V.
Facebook: Aprende y Lidera
Twitter: @aprendeylidera

Si algo puede salir mal…

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La desagradable costumbre de apoyarse en la “Ley de Murphy” para minimizar el impacto sobre nuestra autoestima que provoca un fracaso, no es más que una forma de excusa que impide nuestra capacidad de crecimiento personal.

Si miramos a nuestro alrededor, en incontables ocasiones observamos como “nos ponemos la venda antes de tener la herida”, de forma que cuando nuestras negativas previsiones se confirmen, no sólo mantengamos nuestro ego intacto, sino que además podemos agrandarlo a través del tan popular “ya lo dije yo”.

La realidad es que TODO puede salir mal,… y bien. Pero si no ponemos un extraordinario esfuerzo por nuestra parte para salir airosos de nuestros retos, es más fácil que salga mal. Por suerte, para entonces ya conoceremos bien el efecto Pigmalión (en su vertiente negativa, por supuesto), y veremos cumplida nuestra profecía de que ese objetivo estaba abocado al fracaso.

Hoy un coach me ha comentado que, si tuviese que resumir al máximo el coaching, él lo describiría como “aprender a ver siempre el vaso medio lleno”.

Sin entrar a discutir sobre si somos optimistas, pesimistas o realistas, debate que normalmente resulta estéril por la gran carga de subjetividad que presenta, quizá es recomendable empezar a, simplemente, observar.

Está clarísimo que un proyecto puede no salir como esperamos. Lo que pasa es que si ponemos todo nuestro empeño en que eso no suceda reducimos al máximo la probabilidad de que esto ocurra. Y, como la probabilidad es tema estadístico, si sólo son posibles dos resultados (éxito o fracaso), cuanto más pequeña sea la probabilidad de uno de ellos, más grande es la probabilidad del otro.

Tomando nuestras metas desde este punto de vista, ni los optimistas ni los pesimistas se atreverán a negar (o al menos no he visto a ninguno que lo niegue) que:

  • Si intentamos lograr algo, podemos conseguirlo.
  • Si no intentamos lograr algo, no podemos conseguirlo.

Dando por buenas estas dos premisas, deberíamos coincidir todos en que si intentamos lograr algo muchas veces, o con muchas energías, o con muchos recursos,… el “podemos conseguirlo” estará más cerca.

En este punto es donde algunos pueden decir: “claro, pero ¿y si aún de esta forma no lo consigues?”. Pues al menos yo lo tengo claro: ¿de verdad alguien que pone todo de su parte no tiene derecho a decir que no pudo hacer más? Si no se ha llegado a la meta propuesta por incapacidad (que, por qué no decirlo, en muchas ocasiones intentamos cosas para las que aún no estamos preparados), azar, falta de información, errores humanos,… pues nos tendremos que resignar, pero ¿cómo nos sentimos cuando tras el fracaso pensamos que podíamos haber hecho algo más?

La propuesta que se presenta en este artículo supone un cambio fundamental en nuestras actitudes cotidianas: se trata de pasar de la búsqueda de excusas a la generación de argumentos. Ya no deberemos pensar a quién culpar (compañeros, manos negras, astros, brujería o cualquier otro que se nos ocurra), sino que trataremos de cargarnos de razones para poder disfrutar de los éxitos y aprender de la ausencia de estos (con una esfuerzo total ¿alguien se atreve aún a llamarlos fracasos?).

Sólo no se equivoca el que no hace nada (pero por supuesto, tampoco acierta nunca).

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

El error de creerte cliente de tus clientes

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A veces ser conocido por lo que expresamos u ofrecemos profesionalmente hablando puede conducirnos a creer que son los demás quienes nos deben pleitesía.

Existe una tendencia bastante generalizada a pensar que cuando ya somos “lo más de lo más” (¿en serio?) en nuestro ámbito profesional, dejamos de ser proveedores de un servicio (¿útil?) a creer que somos nosotros los clientes de los que se supone que son en realidad nuestros clientes. Pero esto… ¿qué quiere decir exactamente?

Hay quien piensa que por ofrecer un producto/un servicio/¿tal vez humo?, muy solicitado por otras personas, éstas últimas se convierten automáticamente en sus servidores. Que son ellas quienes tienen que estar al tanto de sus necesidades, y aguantar e incluso solventar en muchas ocasiones sus incompetencias no declaradas, si desean tener el privilegio de ser honrados con su endiosada presencia y colmados con su “sabiduría”.

En realidad es muy bonito saber que puedes impactar en el corazón y la mente de la gente con tu trabajo. Tal vez ese trabajo llega a ayudar de verdad a algunas personas. El hecho de conseguir que ayuda tan solo a una ya es un enorme logro. Todos tenemos el poder de conseguirlo y de ser admirados y tomados como ejemplo por ello. Y eso en algunas ocasiones proporciona el tan deseado poder de la influencia a veces en cientos de personas.

Pero no se nos debe olvidar que el poder de la influencia no ha de servir para utilizar a los demás o para engrandecer nuestro ego. En realidad son los demás quienes tienen el poder de levantarnos y, de la misma forma, hundirnos en el más profundo fango. El poder debe utilizarse para con uno mismo siempre. PODER dirigir nuestra vida, PODER saber lo que queremos, PODER ayudar a otros, y PODER saber que, al fin y al cabo, no sabemos nada ni somos nada sin la ayuda de esos otros.

Un buen profesional sabe que está para servir a los demás. Con humildad y calidad. Y que SIEMPRE deben ser los demás los auténticos clientes. Por muy bueno y famoso que se sea. Y con más razón cuanto más famoso, bueno y caro se es. Al menos yo, pago para que me ofrezcan algo bueno e interesante, y no exclusivamente para que quien me lo ofrece se sienta satisfecho.

Se me ha ocurrido escribir este texto tras escuchar a un amigo que trabaja en la misma empresa que una persona muy influyente en las redes sociales, en teoría, por su trabajo. Mi amigo, igual que muchísima gente, admiraba a esta persona por haber logrado ese poder de influencia con su…¿saber hacer?. Sucedió que, llegado el momento de trabajar directamente con esta persona, el “mito” se desmoronó: Todo eran exigencias, peticiones, desorganización e impuntualidad. Eso sí, tras acabar su trabajo, foto al Facebook con comentario reflexivo sobre la extenuante jornada y cientos de “megusta” como resultado, así como otros cientos de comentarios de ánimo, emoción, admiración y entusiasmo.

La verdad es que la envidia me corroe las entrañas. Yo, trabajando todo el día llego (más o menos) a fin de mes, como tantísima gente. Y esta otra gente gana fajos de pasta solo por dar una imagen que muchas veces no corresponde a la realidad. Me pregunto cómo lo logran. Tal vez en algún momento sí fueron alguien y ahí empezó todo. Pero en algún otro momento dejaron de serlo para convertirse en meros peleles de la pseudofama y la pseudogloria.

Espero algún día ser apreciada por lo que hago, y no por lo que parece que hago…

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Motivación rutera – “Amiga”

Por: Dany Murillo

“Amiga” es una canción del cantante español nacido en Panamá “Miguel Bosé”, incluida en su álbum debut “Linda” de 1977.

Esta fue escrita por el músico Luis Gómez Escobar en recuerdo de su novia, la cantante “Cecilia” (nombre real Evangelina Sobredo), quien muriera en un accidente de tránsito en 1976, cuando estaba en la cima de su carrera.

Escobar le regaló la canción a Miguel Bosé, amigo y alma gemela de la cantante, quien le imprime un real sentimiento de tristeza y nostalgia al tema.

En una entrevista en rueda de prensa Bosé dijo: “Cecilia dejó en mí un enorme vacío, en un momento en el que yo no tenía amistades en la música. Luego de tantos años no soy capaz de escuchar su música, me pone loco.

También en el 2012 Miguel Bosé volvió a dedicar esta canción a otra amiga fallecida en un accidente aéreo, la cantante estadounidense-mexicana Jenni Rivera, y en enero de este 2017 a su sobrina la modelo Bimba Bosé, quien murió de cáncer de mama.

La pérdida de un ser querido, un ser amado, es algo que nunca se supera, simplemente aprendemos a vivir sin su presencia física y los confinamos a vivir para siempre en nuestro corazón.

VIDEO OFICIAL MIGUEL BOSÉ: https://www.youtube.com/watch?v=gXJat06ODLw

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Foto: Youtube.com

Dany Murillo
Email: dr.danilomurillo@hotmail.com

“Smart Cities” ciudades inteligentes

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La movilidad inteligente: Característica de las Smart Cities.

Por: Arq. Roy Allan Jiménez C.

Una ciudad inteligente es aquella que saca provecho de las tecnologías de la información y comunicación (TICs) para proveer a sus habitantes de una mejor calidad de vida y alta eficiencia energética. Aunque el concepto de “Smart Cities” se encuentra en la palestra de los medios de comunicación y se ha convertido en una moda, es importante tener en cuenta que una ciudad inteligente no es la que cuenta con la mayor cantidad de dispositivos tecnológicos. La planificación inteligente de la ciudad juega un papel preponderante, más allá que la tecnología en sí misma.

Las Smart Cities se caracterizan entre otras cosas porque poseen sistemas de gobierno ágiles y permanentes gracias a la tecnología. Trámites y  diligencias de todo tipo pueden ser resueltas por los gobiernos locales gracias al uso de la tecnología. El acceso a la información en tiempo real es una de las principales resultados que la ciudadanía puede aprovechar cuando se realiza una gestión inteligente de la ciudad.

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Sistema de bicicletas compartidas. Yokohama, Japón.

La movilidad comprende otro aspecto que distingue a  la ciudad inteligente. El diseño de un sistema integrado de transporte masivo como sencillos métodos de pago sin necesidad de efectivo, eleva significativamente la calidad de vida de la ciudadanía.

Como parte de la “movilidad inteligente”, la accesibilidad universal caracteriza a las ciudades que utilizan la tecnología para el bien de sus habitantes. Las barreras físicas se diluyen gracias a cientos de dispositivos diseñados para facilitar la movilización.

La gestión ambiental inteligente gracias a la tecnología no solo mejora el entorno, también constituye un nicho importante de emprendedurismo y empleo. La innovación en el tratamiento y reutilización de desechos empieza desde la participación de la sociedad en la cadena de consumo. Una Smart City tendrá como meta la disminución del consumo energético y del consumo de agua de cada familia. La tecnología permite monitorear los consumos vitales de la población y establecer políticas de incentivo a las prácticas cotidianas sostenibles. El estilo de vida de la población de una Smart City está enfocado directamente en la sostenibilidad y la eficiencia energética.

La participación de la ciudadanía en la gestión municipal encuentra su principal aliado en las tecnologías. El acceso al internet y a información en tiempo real permite un sistema de gobierno más cercano a los habitantes. La transparencia como valor agregado de las TICs abre una nueva era donde nada permanece en oculto.

La realidad aumentada es otra de las herramientas que permiten establecer una relación más inteligente con nuestro entorno. Actualmente es posible visitar museos, edificios patrimoniales y hasta ciudades completas con el uso de la tecnología. La realidad aumentada permite añadir a esas imágenes digitalizadas nuevos elementos virtuales que permiten construir escenarios a futuro, medir el impacto en el paisaje y ayudar en la accesibilidad urbana.

¿Qué tan inteligente es nuestra ciudad? ¿Cómo puedo ayudar a mi ciudad a entrar en esta tendencia? Una ciudad inteligente también se caracteriza por una población concientizada de la importancia de una buena vida urbana.

Roy Allan Jiménez

Email: allan.delalto@gmail.com

Facebook: facebook/urbe@21