Motivación rutera – “Go your own way”

“Go your own way” (Sigue tu propio camino) es una canción de la banda de rock británica-estadounidense “Fleetwood Mac”, lanzada como el primer sencillo de su álbum “Rumours” en diciembre de 1976.
Fue escrita por su guitarrista y cantante Lindsey Buckingham, mientras estaban de vacaciones en Florida, en una casa que la banda había rentado.
El baterista Mick Fleetwood en una entrevista dijo: “Casi no eran vacaciones, pues aparte de la evidente tensión no declarada que había en el grupo, recuerdo que la casa tenía un ambiente muy malo, como si estuviera embrujada, lo que no ayudó para nada … y ahí es donde Lindsey tocó algunas de sus cosas para el álbum. Era difícil, pero fue genial, aunque el entorno no le hiciera justicia“.
La canción trata de la complicada relación que tenían Buckingham y su novia y compañera del grupo Stevie Nicks. Ninguno de los miembros sabía que estaban escribiendo canciones sobre sí mismos hasta que el álbum fue grabado.
Stevie Nicks le pidió a Buckingham que le quitara de la letra la parte que decía: “empácalo, menéalo, es todo lo que quieres hacer“, pero Buckingham se negó. En una entrevista con la revista Rolling Stone, Nicks dio su opinión sobre el asunto: “Me sentía muy resentida con él, de que le dijera al mundo que «todo lo que quería era hacerlo con diferentes hombres». Él sabía que no era verdad. Era una cosa de enojo lo que dijo. Cada vez que esas palabras salían al escenario yo quería ir a matarlo. Lo sabía, así que él realmente empujó mi trasero hacia eso. Eso fue como «te haré sufrir por haberme dejado. Y lo hizo»“.
El álbum se llamó “Rumours” (Rumores), pues aparte de todos los conflictos personales que tenían, la prensa se dedicó a publicar una serie de chismes y cuentos sobre sus vidas.
Pero no solo fue el disco clave de Fleetwood Mac, sino que también fue una demostración del profesionalismo de sus componentes. “Tuvimos que pasar por un elaborado ejercicio de negación y mantener nuestros sentimientos personales en una esquina de la habitación mientras intentábamos ser profesionales en la otra”, declaró Buckingham.
Esta canción llegó a ocupar la casilla #10 en Billboard, #1 en Holanda y Bélgica, #11 en Canadá y Alemania, y #38 en el Reino Unido, ganando un disco de plata y un disco de oro.
El álbum ganó un Grammy como disco del año en 1978, y es uno de los más vendidos de la historia con más de 45 millones de copias.
Aunque no sea fácil, siempre en el trabajo debemos ser responsables y mantener nuestro profesionalismo, a pesar de los problemas y conflictos personales, no sólo porque es nuestra fuente de ingreso, sino porque de cualquier cosa adversa todos podemos sacar algo bueno para los demás. 
VERSIÓN ORIGINAL CON SUBTÍTULOS EN ESPAÑOL: https://www.youtube.com/watch?v=jm_zuQIKgm4 
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Foto: Wikipedia.com

Dany Murillo
Email: dr.danilomurillo@hotmail.com

Motivación rutera – “Respect” (Respeto)

Por: Dany Murillo

“Respect” (Respeto) es una canción escrita e interpretada originalmente por el cantautor norteamericano “Otis Redding”, a quien algunos apodaban “El Rey del Soul”, y quien en 1967 perdiera su vida a la temprana edad de 26 años en un accidente aéreo.

Pero quien popularizó esta canción fue la Dama del Soul “Aretha Franklin” con su versión de 1967, incluida en su noveno álbum de estudio “I never loved a man the way I love you”, y con la que ganara ese año dos premios Grammy.

La interpretación de Redding convertía la canción en una petición sombría, pero con gran fuerza, de igualdad y respeto a su pareja. Aretha sin embargo no pide nada, ella es una mujer reclamando el fin de un orden injusto con una impresionante autoridad, muy inusual para su época.

Otis ocupa la palabra “respeto” en el sentido abstracto y tradicional de “estima”, pero Aretha con su voz fuerte exige e impone ese respeto, agregando además una connotación sexual en su argumento.

La versión de Aretha agrega un coro que dice “sock it to me” (algo así como “dámelo”), también como puente entre las estrofas los cambios de acordes de una canción de Sam & Dave llamada “When something is wrong with my baby”, y un solo de saxo interpretado por el artista King Curtis.

Algunos afirman que la ferocidad en la interpretación de Franklin venía de su propio matrimonio que era muy problemático, impregnándolo de ese reclamo por su derecho como mujer a ser respetada por su pareja.

La versión de Aretha llegó al #1 en Billboard, #1 en Australia, #2 en Canadá y #10 en el Reino Unido; fue incluida en el Salón de la Fama de los Grammy, en la Biblioteca del Congreso de los EEUU, ocupa el lugar #5 entre las “Mejores 500 Canciones de la Historia” según la Revista Rolling Stone, e impulsó la carrera de la primera mujer incluida en el Salón de la Fama del Rock & Roll.

Esta canción hoy dedicada a todas las mujeres que han sido irrespetadas por sus parejas, para que sepan que la parte débil en su relación siempre es el agresor, que viéndose en su situación de inferioridad, intenta sublimarlas pisoteando su dignidad. 

VERSIÓN DE ARETHA FRANKLIN: https://www.youtube.com/watch?v=cYbs_O_iMfU

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Dany Murillo
Email: dr.danilomurillo@hotmail.com

¿El fracaso es un proceso de aprendizaje?

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Hace día me escribieron para sugerirme un tema  o que respondiera esta pregunta ¿El fracaso es un proceso de  aprendizaje?, por  lo tanto intentaré responderla.

El fracaso proviene del verbo fracasar. Éste, a su vez, hace referencia a la frustración  (cuando se malogra una pretensión o un proyecto) y al resultado adverso  en un negocio. En concreto se considera que dicho término emana del vocablo italiano fracassare que puede traducirse como “estrellarse” o “romperse”.

Un fracaso es, por lo tanto, un suceso lastimoso, inopinado y funesto, según describe el diccionario de la Real Academia Española (RAE). Por otra parte, el concepto permite nombrar a la caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento.

Actualmente en la sociedad actual, el estimulo permanente de la competitividad genera que el fracaso sea visto como un estigma. Los “ganadores” son encumbrados e idolatrados, mientras que los “perdedores” son mal vistos y obligados a pagar por sus fracasos. Hay sociedades que desde niños se le enseña que deben ser los mejores, para obtener el ingreso en un determinado colegio, ya que esto, le permitirá tener en el futuro un buen puesto de trabajo y reconocimiento, el hecho que fracase no es contemplado, porque será una tragedia familiar.

Pareciera que la sociedad no está acostumbrada o preparada a no llegar a la meta, en el primer intento, sin embargo, cometer errores o fracasar deber ser visto como un acontecimiento normal en el ser humano, ya que esto te permitirá aprender y mejorar las estrategias para obtener  lo deseado, tales como: crear una empresa, ingresar en puesto de trabajo, realizar una presentación con éxitos. etc.

Según Charles Dickens, cada fracaso nos enseña algo que necesitamos aprender, por lo tanto, el fracaso o las metas no cumplidas deben ser vista como grandes oportunidades para aprender y mejorar las estrategias, para lograr las metas ante no logradas.

El fracaso tiene la virtud de hacer templar el espíritu. De enseñar a volverse a poner de pie e insistir. A aprender a encontrar otras maneras de avanzar.  Y comprender que lo más importante no sería lograrlo sino moverse en la dirección correcta. Uno nunca podría elegir las cosas que le pasarían en la vida, pero siempre podría elegir la actitud frente a ellas.

Por otro lado, se trata en definitiva de analizar cada error, obtener conclusiones y modificar la estrategia en base a ellas. Este aprendizaje se fundamenta en la experiencia propia y en él se acepta el fracaso como algo inevitable, facilitando el desarrollo de habilidades que permiten adaptarse a los problemas que surgen a diario y ayudando a superar la parálisis que genera tanto perfeccionismo.

Por lo tanto, el fracaso es algo inevitable, pero si puedes elegir la actitud que debes tener ante ella, lo recomendable es verla como una gran oportunidad de aprendizaje y seguir en la misma dirección afinando cada día las estrategias, para lograr la meta planteada.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

La clave es el porqué

Por: Felipe Alfaro

Hay algo más importante que saber “Qué” es lo haces, y saber “Cómo” lo haces, y eso es saber el “PORQUÉ” lo haces.

Te has preguntado alguna vez porqué trabajas en lo que trabajas, porqué estudias lo que estudias, porqué practicas lo que practicas, en fin, porqué haces lo que haces?

Tener claro el PORQUÉ hacemos las cosas nos puede llegar a brindar la mayor motivación posible, debido a que encontrar el “porqué” es encontrar nuestro propósito, nuestra razón interna que nos mueve a hacer las cosas con pasión.

  • El PORQUÉ es tu propósito: tu motivación para actuar, tu causa o tu creencia. ¿Por qué existe tu empresa? ¿Por qué te levantas cada mañana?
  • El CÓMO son los procesos, las acciones específicas para realizar el PORQUÉ.
  • El QUÉ son tus resultados, los productos o servicios que ofreces como formas tangibles para traer tu PORQUÉ a la realidad.

Simon Sinek, un reconocido empresario y escritor, define esto en el llamado “Círculo de Oro”, como resultado de una investigación que él realizó sobre la forma de comunicarse entre algunas de las empresas más exitosas y otras que no lo son, y descubrió esto, que en las más exitosas su comunicación tanto interna como externa estaba basada en el porqué. Uno de los mayores ejemplos es la empresa Apple, presentando año tras año grandes innovaciones, ellos tenían muy bien definido su propósito, y esta información la manejaba todo el personal de la empresa. Y descubrió cómo esto motiva mucho más a los clientes, quienes se ven más atraídos a comprar productos y servicios cuando conocen el porqué la empresa hace lo que hace.

Les comparto este buen video donde se muestra un resumen de este libro:

El ‘porqué’ es nuestra fuente de inspiración

Es una fuente de energía para superar los obstáculos del camino (que siempre aparecen) Es una fuente de creatividad y de motivación, y por lo tanto bien vale la pena dedicar tiempo a conocer el PORQUÉ hacemos lo que hacemos, esto nos va a motivar ya sea a dejar de hacerlo porque en realidad nuestra motivación está en hacer otra cosa, o bien nos va a impulsar a ser mejores en lo que hacemos.

Así que piensa por un momento: ¿qué pasaría si te definieras por el PORQUÉ de lo que haces?

Felipe Alfaro

Email: 1334felipe@gmail.com

Motivación rutera – “School Days” (Días de escuela)

Por: Dany Murillo

“School Days” (Días de escuela) es una canción de uno de los más grandes pioneros del Rock and Roll: Charles Edward Anderson Berry, mejor conocido como “Chuck Berry”, y fue publicada como sencillo en marzo de 1957 y 2 meses después incluida en su álbum “After School Session”. Es uno de sus temas más conocidos, y a menudo es considerada como “un himno del Rock and Roll”.

La canción es acerca de la vida de colegio en los años 50. Los adolescentes eran el público objetivo de la mayoría de la música rock en esa época, y Berry sabía que podía vender un montón de discos apelando a esta multitud.

Tras su éxito con varios de sus temas, Chuck decide conquistar a su fanaticada dedicándole una emblemática canción que estaba ligada al contexto social de ese entonces: La escuela secundaria.

Berry, que además era un buen empresario, sabía que una forma de lograr promocionar más su carrera era lanzando una canción que hablara sobre esos jóvenes que gustaban más del rock and roll que de estar sentados en una silla escuchando teoremas matemáticos o historia.

La llegada de este nuevo estilo de baile, provocó que muchos jóvenes empezaran a mostrar su rebeldía hacia la rutina conservadora de la escuela, y por ello Berry decide transformarse en su mensajero, ilustrando esa escena de levantarse temprano, ir al colegio y tras una larga y tediosa jornada educativa, ir a una soda o local a escuchar en una rocola los discos que estaban de moda.

La canción fue producida por los hermanos “Chess” y contó en su grabación con grandes estrellas del blues, como: el guitarrista Hubert Sumlin, el bajista Willie Dixon y el baterista Fred Bellow.

Llego a ocupar la casilla #3 de Billboard en los EEUU, y #24 en el Reino Unido, siendo su primera canción en el viejo continente.

Gran parte del arreglo musical de la canción fue reutilizado por Berry en 1964 para sacar su tema “No particular place to go”, y el mismo arreglo también lo uso para “Big Ben Blues” (una grabación muy rara).

Chuck Berry falleció el pasado 18 de Marzo a los 90 años, dejando como su legado haber sido uno de los arquitectos creadores del Rock and Roll.

Lo importante se consigue en el tiempo justo, estando preparado en el momento y lugar indicado. No dejemos de esforzarnos y de aprovechar todas las oportunidades que se nos brinden. 

VIDEO DE CHUCK BERRY EN 1958: https://www.youtube.com/watch?v=6d1mZJsZGXg

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Dany Murillo
Email: dr.danilomurillo@hotmail.com

Soy lo que mis metas necesitan

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Por: Julia Bremner

Una vez que ya le hemos puesto el ojo a la meta, podemos definir que necesitamos hacer para que eso sea una realidad. Si nuestro objetivo es bajar 10 kg, sin duda, hacer ejercicio puede ser parte de la estrategia pero, ¿ponerlo en el papel será suficiente?, ¿que más necesita esta meta de ti? Podría ser disciplina, compromiso o pasión.

Reconocer lo que necesita ese objetivo de mí es fundamental para poder alcanzarlo y pongamos de ejemplo eso que la meta ocuparía de mi como: la disciplina. ¿A que nos referimos con disciplina en este caso? Para saber que estoy siendo lo suficientemente disciplinado, ¿cuántas veces tuve que haber logrado hacer ejercicio a la semana? Pon un número. ¿Reconozco en mi vida algún momento en el que haya sido completamente disciplinado? Evoca el recuerdo.

Respondidas estas preguntas tenemos el primer paso para sintonizar con esa mejor versión de nosotros mismos.

Si en algún momento hemos hecho algo con éxito gracias a ese estado de disciplina que necesitamos, ya tenemos la mitad de la batalla ganada y si no tenemos una idea clara de haber sido de esa forma, no te preocupes, puedes imaginarlo y tendrá exactamente el mismo efecto. El recordar ser disciplinado, imaginarse siéndolo o  pensar en una persona que se comporte de esa forma, desplegará en nosotros la referencia que necesitamos para llevarlo a nuestros músculos y ponernos en acción para lograr la meta.

Con esta referencia en nuestra mente podemos explorar con nuestro pensamiento como es que se vive la disciplina, de manera que podamos en ese momento, llevar esa experiencia a nuestra piel, músculos y  expresiones corporales, volviéndola algo real que podamos inclusive lograr describir: como respiro, como me muevo, que me digo a mi mismo cuando soy disciplinado, dejando accesible toda esa experiencia de manera que podamos evocarla en cualquier momento con solo quererlo. Cuando somos conscientes de esos detalles con tan solo cerrar los ojos y repasar cada uno nos sintonizamos con ese estado de disciplina, como quien pone el canal que busca en la televisión.

Como la práctica hace al maestro, entre más eficaces nos volvamos trayendo ese estado de disciplina a nuestros músculos, mejores resultados vamos a tener y de igual forma sucederá con el entusiasmo, la paciencia,  la tenacidad o cualquier otro de los estados desde los que necesitan nuestras metas que hagamos las cosas. Como un enchufe en el toma corriente, que ya sabes que si unes las dos obtienes energía, de igual forma el traer la experiencia de disciplina a nuestros músculos mediante la postura, la respiración, el diálogo interno y cualquier otro componente, nos dará lo necesario para convertir en una realidad el lograr ir al gimnasio y perder esos 10 kg.

Julia Bremner

Email: j.bremner@motivo.coach

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El ‘juego sucio’ de nuestro cerebro

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Que el cerebro humano está programado para jugar sucio y que nos autoengañemos en tantas y tantas ocasiones de la vida es algo indudable.

 Está científicamente comprobado en miles de experimentos que así es, y, sinceramente, aquí entre nosotros, menos mal que así es, porque si no, cuántos desengaños nos llevaríamos (sí, muchos más de los que ya nos llevamos a diario incluso con esa programación establecida en nuestras neuronas).

Las personas necesitamos autoconvencernos de que las cosas son y/o suceden de una manera determinada para poder sentirnos bien, con nosotros mismos y/o con los demás. Y si no están sucediendo así realmente, ¿qué más da?, ya nos encargamos, o más bien nuestro cerebro se encargará por nosotros en la retaguardia, de tergiversar o de filtrar la información que recibe para adaptarla a lo que realmente nos interesa, que no es ni más ni menos que lo que nos hace sentir cómodos, felices, tranquilos… o como sea, pero bien.

Muchos habréis oído hablar de la llamada “disonancia cognitiva”, un fenómeno que se produce cuando las personas buscamos todas las justificaciones posibles a una conducta poco o nada conveniente. Es decir, cuando se ponen en conflicto creencias y conductas, buscamos la forma de justificar semejante actitud, de disminuir la tensión que se produce entre ellas. Mirad, por ejemplo la actitud de muchos soldados nazis. ¿Realmente pensáis que absolutamente todos estaban convencidos de que lo mejor era eliminar por la fuerza a los judíos, y de esa forma tan cruel y truculenta, cuando probablemente la mayoría hasta el momento habían sido personas normales que nunca habrían matado a una mosca?. Probablemente no, pero lo tenían que hacer por orden superior, y al final ellos mismos tuvieron que autoconvencerse de que su “labor” era en pro de una Alemania más grande y libre. Solo así se autoconvencían de que no eran lo que realmente eran: Auténticos asesinos, y de los más crueles y desalmados que ha habido jamás.

Acercándonos a un terreno cotidiano, este “juego sucio” del cerebro, además, puede ser tremendamente negativo cuando otra persona, por ejemplo un entrevistador, genera una idea preconcebida sobre quiénes somos casi solo con mirarnos o escuchar nuestras primeras palabras o razonamientos sobre algo en concreto. Muy probablemente esa idea preconcebida no cambie lo más mínimo, por más que lo intentemos. Esa persona necesitará ser “fiel” a su autoconvencimiento, aunque sea de forma inconsciente, y rara vez, por no decir nunca más, cambiará su forma de pensar sobre nosotros. Por ejemplo, si vamos vestidos informales a una entrevista, por muy buenos profesionales que seamos, si en esa empresa uno de los valores es que hay que ir siempre elegantes al trabajo `para dar una buena imagen al cliente, muy probablemente no nos contraten. No porque seamos malos profesionales, sino porque tienen una idea preconcebida de que si damos una imagen inicial de informalidad, siempre vamos a ser de esa forma. Y así con miles de ejemplos que es mejor no poner, porque entonces nos quedaríamos en casa sin buscar empleo.

Por tanto, ya que la realidad no es nada más (y nada menos) que un conjunto de constructos mentales que las personas nos creamos (y nos creemos) para sobrevivir, debemos tener un especial cuidado en que la “realidad” que otros se construyan en su mente acerca de quiénes somos sea la que a nosotros nos interesa. Evidentemente, no siempre lo conseguiremos, porque cada persona con la que nos encontremos es un colorido y variopinto mundo de creencias, valores y experiencias pasadas que van a influir en su opinión sobre nosotros, pero como rasgos generales que casi siempre gustan de un profesional, yo destacaría dos:

1.- Si sabes que “vendes” un buen producto (tú mismo como profesional), cotízate en tu justa medida. Nunca a la baja, porque a partir de ese momento estarás condenad@ a ser considerado como “bueno, bonito y barato”, y esa será tu marca personal, al menos para esa persona que te “compre”, y probablemente para los que tenga a su alrededor. Y ya sabes que hacer que cambien de opinión es muy dificil, por no decir imposible.

2.- Demuestra con ejemplos palpables tu profesionalidad: Con aspectos que se vean, se toquen, se oigan, se huelan… lo que sea, pero que prueben que eres ese que dices ser y lo que realmente vales. De hecho, a una entrevista debes ir preparado con todos tus logros en ristre, tal y como conté en mi articulo de hace dos semanas,  ya sea en tu cabeza, poniendo ejemplos concretos, o con documentos que lo prueben. Y por supuesto con una imagen impecable, sea para el puesto que sea.

Hay muchas más recomendaciones al respecto, pero podemos encontrar sobre el tema en mil sitios en internet y en librerías, porque sobre marca personal ya se ha hablado hasta la saciedad, y no me gusta ser muy “lorito”, así que no las voy a repetir aquí. Pero esas dos creo que son básicas, y son las que harán que tu interlocutor cree un constructo mental sólido sobre ti que probablemente sea para siempre. Y no estoy diciendo que logres que se “autoengañe” sobre tí…. ¿O sí?….habría mucho que debatir sobre esto.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

¿Emprendimiento social?

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Durante estos momentos de cambios social, laboral y económico,  podemos aprovechar la oportunidad de reinventarnos o hacer algo diferente, que impacte en la sociedad como es el “emprendimiento social”, según Dees (1998), «los emprendedores sociales son una especie dentro del género de los emprendedores» (p. 3). De un modo un tanto simplista, podemos decir que se trata de un tipo de emprendedores que persigue fines sociales. Además, el Emprendimiento Social es una “…Actividad innovadora creadora de valor social que puede ocurrir dentro o a través de los sectores sin fines de lucro, negocios o gobierno” (Austin et al, 2006, p.2). En conclusión  el emprendimiento social es el proceso de utilización de habilidades empresariales para crear enfoques innovadores a problemas sociales.  Las empresas sociales con o sin ánimo de lucro tienen una misión social y buscar ser financieramente independiente o rentables.

Pero como todo proceso de creación de empresa, los emprendedores sociales no tienen por qué ser necesariamente inventores, sino que simplemente tienen que adoptar una visión creativa  a la hora de poner en práctica invenciones de otros. Dees (1998) toma prestadas ideas de  Joseph Schumpeter, Howard Stevenson, Jean-Baptiste Say y Peter Drucker para identificar  cuatro aspectos diferenciadores del emprendimiento:

  • Destrucción creativa: según Schumpeter, la generación de productos o servicios  innovadores destruye los que estaban previamente en el mercado.
  • Creación de valor: según Say, «el emprendedor traspasa recursos económicos de un área  de baja productividad a una de alta productividad y mayor rendimiento».
  • Identificación de oportunidades: para Drucker, un emprendedor no genera cambio,   sino que explota las oportunidades que el cambio brinda.
  • Ingenio: Stevenson destaca la capacidad de los emprendedores no solo de aprovechar   oportunidades, sino también de afrontar los retos que comporta la falta de recursos para   llevarlas a cabo.

 

El perfil de un emprendedor social, en primer lugar, según el informe del “El Global Entrepreneurship Monitor”  (GEM), aunque es más frecuente que quien empiece  una empresa social sea un hombre, y no una mujer, esta diferencia es menor que la que  existe en el ámbito de las empresas comerciales. En todo caso, el ratio que mide esta diferencia varía mucho en función del país analizado. Así, en términos regionales, el área  con mayor diferencial es Oriente Medio y el Norte de África. Por el contrario, la diferencia  más reducida se observa en EE.UU.

En segundo lugar, el informe también indica que la franja de edad en la cual los individuos  son más propensos a estar involucrados con el emprendimiento social, es entre los 25 y los 44 años. Así pues,  cuanto más cerca este una persona de su jubilación, menos probable es que esté dispuesta  a iniciar un proyecto de emprendimiento social. Curiosamente, en las economías más  desarrolladas (sobre todo en EE.UU. y Suiza) son los individuos de entre 18 y 24 años los  más propensos a involucrarse en actividades de emprendimiento social.

En tercer lugar, de los resultados del informe se desprende que son los individuos con  un mayor nivel educativo los que más se involucran en el emprendimiento social. En concreto, entre los  emprendedores sociales el porcentaje más elevado corresponde a personas con algún tipo  de  máster o doctorado.

En cuanto al estatus laboral, el informe señala que la tendencia es que los emprendedores  sociales sean trabajadores autónomos. A esta categoría le siguen los trabajadores «solo  a tiempo parcial», a «tiempo parcial o completo», «estudiantes» y finalmente «otras  categorías». En economías más desarrolladas, lo más habitual es encontrar a emprendedores  sociales que son trabajadores a tiempo parcial o estudiantes.

A continuación tendrás unos ejemplos de emprendimiento social.

  • Wendy Kopp: es la fundadora de Teach for America, una iniciativa cuyo propósito es acabar con las desigualdades educativas; para ello, recluta recién egresados de Universidades y profesionales para enseñar en escuelas urbanas y rurales deprimidas de los Estados Unidos. @wendykopp
  • Rebeca Hwang: esta coreana, ha logrado escalar entre las 20 jóvenes emprendedoras más inspiradoras según la revista Forbes. Con su proyecto YouNoodle ha logrado conectar a gobiernos y grandes empresas con emprendedores sociales, a través de una plataforma digital; ayudándolos a conseguir financiación y hacer sinergias con empresas e instituciones. @rebecahwang
  • Rafael Álvarez: este ingeniero mexicano, tras haber trabajo en HP creó GenesysWorks, dando a estudiantes de bajos ingresos entrenamiento en trabajos de alta tecnología; demostrando su creencia de que los estudiantes que experimentan el éxito en “el primer trabajo profesional”, tienen más probabilidades de continuar su preparación y prosperar.
  • Juan David Aristizabal: este joven colombiano lleva más de 10 años trabajando en proyectos de emprendimiento social. Éste año la revista Forbes lo destacó como uno de los 30 jóvenes menores de 30 años que está cambiando el mundo, gracias a  su trabajo en distintas organizaciones que ha creado como “Jóvenes Informando Proyectos”, “Fundación Ideas por un país mejor” y “Buena Nota”.  MTV lo ha nominado por Buena Nota en la categoría “Big Cola Piensa en Grande” y es el único colombiano que está en los MTV Millenial Award. @JuanDavidAristi
  • Daniel Buriticá, es fundador y presidente de la Red Colombiana de Jóvenes – RECOJO, Red de jóvenes emprendedores sociales, con el cual se ha desarrollado un modelo de empoderamiento social juvenil. Junto con su corporación creó el campamento de verano BAKONGO en el que participan niños víctimas de la violencia, desplazamiento o pobreza extrema junto con jóvenes voluntarios. Fue escogido para representar a los jóvenes voluntarios del mundo en la junta directiva de la International Association for Volunteer Efforts “IAVE”, embajador de Colombia en ONE YOUNG WORLD y Global Shaper por el Foro Económico Mundial.@DanielBuritica

Espero que estas nuevas ideas, acerca del emprendimiento social les despierte el gusano de la innovación social, para  generar un impacto positivo en la sociedad.

“…El lugar donde se nazca no puede determinar el futuro de una persona. La educación  es la salida…” @JuanDavidAristi

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

¿Termómetro o termostato?   

Por: Lary Obando

Es un día caluroso y usted se encuentra caminando por la calle, recibiendo los rayos del sol directamente en su piel, el sudor sale de sus poros y su garganta le pide agua, el termómetro marca 36°C.  Finalmente llega a su lugar de destino y entra al edificio al que se dirige, empuja la puerta y entra en un recinto fresco, un ambiente climatizado a unos agradables 24°C. Inmediatamente la sensación de frescura lo sobrecoge inmediatamente y una noción de placer le recorre el cuerpo.

Cuando usted entró al entorno refrescante del edificio, sintió el beneficio de un aire acondicionado que dentro de sus componentes es regulado por un termostato. Ese termostato es el encargado de mantener una temperatura adecuada y constante independientemente de como se encuentre el clima fuera del edificio, en su interior se mantendrá regulado según lo establecido. A diferencia el termómetro marcará la temperatura del ambiente en que se encuentra, ya sea que se encuentre en medio del desierto a medio día o en una noche gélida en el circulo polar.

Estamos acostumbrados muchas veces a vivir nuestros días como un termómetro. Nuestro ánimo sube y baja de acuerdo a lo sucedido en el día, como nos fue en el trabajo, las notas de sus hijos en la escuela, el tráfico en la autopista. Y así de manera continua vamos y venimos emocionalmente por los sucesos del día, nos predisponemos constantemente a tener un buen o mal día y vamos cambiando según ocurran los hechos de ese día. Lo que les deseo transmitir, es que no podemos darnos el lujo de dejar a eventos externos como nos vamos a sentir en el día.

Depende enteramente de nosotros y de cual sea nuestro dialogo interno el que determine a que “temperatura” vamos a fijar nuestro termostato interior. Cómo nos vemos a nosotros mismos, cuales son nuestras creencias es determinante para poder crear la vida que deseamos.

Usted puede iniciar la mañana saltando de la cama, apurando a sus hijos para que se alisten para la escuela, mientras prepara atropelladamente el desayuno que apenas comen;  apenas saliendo de la casa se enfrenta al tráfico y luego de dejarlos en la escuela continua en el congestionamiento vial para llegar a su oficina donde inicia su día laboral con varios correos pendientes y situaciones a resolver o como preferimos llamarlos, problemas.

Ahora bien, que le parece si inicia su día 10 minutos antes. Se toma 5 minutos para agradecer a la vida, a Dios, al universo por su vida, por permitirle abrir sus ojos, por tener casa y comida, por tener a su familia (esposa, hijos, padre, madre, hermanos) e inclusive esa familia que elegimos, llamados amigos, agradezca por poder respirar, muchas veces damos por sentado las cosas y no somos agradecidos por esos regalos y privilegios que tenemos.

Luego tome los restantes 5 minutos y fije su termostato, inicie con palabras de afirmación de como usted quiere verse o se ve en tiempo presente. Algo tan simple, como un Yo soy… repetido en vos alta y con convicción, acompañado de lo que desea para si mismo le ayudará a iniciar su día con ese termostato alto.

Yo soy amor, yo soy luz, yo soy creativo, yo soy un excelente padre, yo soy comprometido, yo soy un gran líder, yo soy emprendedor, yo soy poder creador, yo soy automotivado, yo soy esforzado, yo soy productivo; son algunas ideas de como puede fijar ese termostato.

¿Cuantas frases?, ¿qué decir? no hay limites, las que usted necesite para poder establecer la energía correcta y necesaria para que su día inicie de la mejor manera posible, dependiendo enteramente de como usted quiera verse, que se acepte como una persona con imperfecciones pero en constante mejoría a través del autoconocimiento.

Utilice una tarjeta de cartón en su billetera o bolso, escribalos en su celular  y recuerde que usted puede recurrir a ellos todas las veces que sea necesaria para fijar o verificar que su termostato se encuentra  en la sintonía correcta para poder recibir la prosperidad, el amor, el éxito, paz, abundancia y todo aquello que usted desee en su vida.

Como dijera Albert Einstein, “La imaginación lo es todo. Es una visión preliminar de lo que sucederá en tu vida“. Cuando usted afirma con la convicción en su corazón, está desatando el poder creador que vive en su interior.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

Si algo puede salir mal…

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La desagradable costumbre de apoyarse en la “Ley de Murphy” para minimizar el impacto sobre nuestra autoestima que provoca un fracaso, no es más que una forma de excusa que impide nuestra capacidad de crecimiento personal.

Si miramos a nuestro alrededor, en incontables ocasiones observamos como “nos ponemos la venda antes de tener la herida”, de forma que cuando nuestras negativas previsiones se confirmen, no sólo mantengamos nuestro ego intacto, sino que además podemos agrandarlo a través del tan popular “ya lo dije yo”.

La realidad es que TODO puede salir mal,… y bien. Pero si no ponemos un extraordinario esfuerzo por nuestra parte para salir airosos de nuestros retos, es más fácil que salga mal. Por suerte, para entonces ya conoceremos bien el efecto Pigmalión (en su vertiente negativa, por supuesto), y veremos cumplida nuestra profecía de que ese objetivo estaba abocado al fracaso.

Hoy un coach me ha comentado que, si tuviese que resumir al máximo el coaching, él lo describiría como “aprender a ver siempre el vaso medio lleno”.

Sin entrar a discutir sobre si somos optimistas, pesimistas o realistas, debate que normalmente resulta estéril por la gran carga de subjetividad que presenta, quizá es recomendable empezar a, simplemente, observar.

Está clarísimo que un proyecto puede no salir como esperamos. Lo que pasa es que si ponemos todo nuestro empeño en que eso no suceda reducimos al máximo la probabilidad de que esto ocurra. Y, como la probabilidad es tema estadístico, si sólo son posibles dos resultados (éxito o fracaso), cuanto más pequeña sea la probabilidad de uno de ellos, más grande es la probabilidad del otro.

Tomando nuestras metas desde este punto de vista, ni los optimistas ni los pesimistas se atreverán a negar (o al menos no he visto a ninguno que lo niegue) que:

  • Si intentamos lograr algo, podemos conseguirlo.
  • Si no intentamos lograr algo, no podemos conseguirlo.

Dando por buenas estas dos premisas, deberíamos coincidir todos en que si intentamos lograr algo muchas veces, o con muchas energías, o con muchos recursos,… el “podemos conseguirlo” estará más cerca.

En este punto es donde algunos pueden decir: “claro, pero ¿y si aún de esta forma no lo consigues?”. Pues al menos yo lo tengo claro: ¿de verdad alguien que pone todo de su parte no tiene derecho a decir que no pudo hacer más? Si no se ha llegado a la meta propuesta por incapacidad (que, por qué no decirlo, en muchas ocasiones intentamos cosas para las que aún no estamos preparados), azar, falta de información, errores humanos,… pues nos tendremos que resignar, pero ¿cómo nos sentimos cuando tras el fracaso pensamos que podíamos haber hecho algo más?

La propuesta que se presenta en este artículo supone un cambio fundamental en nuestras actitudes cotidianas: se trata de pasar de la búsqueda de excusas a la generación de argumentos. Ya no deberemos pensar a quién culpar (compañeros, manos negras, astros, brujería o cualquier otro que se nos ocurra), sino que trataremos de cargarnos de razones para poder disfrutar de los éxitos y aprender de la ausencia de estos (con una esfuerzo total ¿alguien se atreve aún a llamarlos fracasos?).

Sólo no se equivoca el que no hace nada (pero por supuesto, tampoco acierta nunca).

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo