Cómo acceder al trabajo oculto

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Los expertos calculan que aproximadamente el 75%-80% de los puestos de trabajo están ocultos. Esto viene a ser cómo un Iceberg, del que sólo la punta es visible. Se trata de ofertas de empleo a las cuales no se tiene acceso mediante los medios habituales, que pueden ser la prensa, internet, los boletines oficiales… 

 

Las razones para que estos trabajos no aparezcan en estos medios son muy variadas; que se trate de una empresa pequeña y no tenga recursos económicos o técnicos para publicarlas, que existan vías alternativas a los métodos tradicionales, que exista una tradición en el modo en el que esa empresa recluta, que se trate de ofertas para sustituir a alguien de la empresa o que no deseen mostrar a la competencia aquellos perfiles que recluta.

Con todo, la cuestión es que hay una ingente cantidad de ofertas a las cuales no se puede acceder por las vías normales. En la  entrada de hoy reflexiono sobre diferentes maneras que puede haber para acceder al trabajo oculto y aquello que podemos hacer al respecto.

En primer lugar, no todo el empleo oculto está tan escondido. En ocasiones, sólo está en sitios en los que normalmente no buscarías: bolsas de trabajo profesionales, bolsas de trabajo de ayuntamientos, ofertas de trabajo de LinkedIn, ofertas de Twitter o las ofertas que se publican en las propias páginas web de las empresas son ejemplos de ello. Salir de vez en cuando de los sitios habituales para la búsqueda de empleo puede ayudar a buscar nuevas ofertas.

Sin embargo, en otras ocasiones sí que hablamos de ofertas de trabajo que no se llegan nunca a publicar. Seguro que habéis conocido a personas que han accedido a trabajos porque conocían a alguien o participaba en algún proyecto. Muchos tildan esto de “enchufismo” o “suerte”, pero yo lo entiendo más desde la perspectiva de “estar en el lugar adecuado en el momento adecuado”.

Así pues, ¿Cómo podemos nosotros  tener esa “suerte” que tanto deseamos? Para ello recomiendo hacer tres cosas que todos podemos hacer en menor o mayor medida. Estar activos, ser visibles y hacer networking, elementos que están interrelacionados entre ellos.

En primer lugar, podemos ser activos de muchas maneras, participando en voluntariados,  actividades o asociaciones de tu localidad. Todo ello te puede servir para aprender, darte a conocer entre las personas de tu localidad y también a que vean tal y cómo eres, construir tu marca personal. También podemos ser activos buscando trabajo de manera pro-activa. No esperar a que se publiquen las ofertas, si no enviando auto-candidaturas a las empresas que nos interesen.

En segundo lugar, también podemos hacernos más visibles de otras maneras que hoy en día son absolutamente necesarias, cómo las redes. Muchos de los reclutadores y empresarios de hoy en día, no publican ofertas, si no que hacen una búsqueda pro-activa. Es decir, buscan en las redes a personas que tengan el perfil que buscan. Por esta razón es muy importante, por un lado, definir muy bien tu perfil profesional y qué buscas y, por otro, hacerte visible en las redes.

En tercer y último lugar, está el Networking. Se trata de cultivar tu red de contactos y ampliarla. Por otra parte, también tu red de contactos debe saber que buscas trabajo y de qué, pero  la conversación debe ser fluida y no hacer sentirse al interlocutor presionado. Aquí, como recomendación general puedo deciros lo siguiente para: sé generoso, trata a los demás cómo te gustaría que te trataran a ti, piensa que todas las personas pueden llegar a ser un valioso contacto y, por último, ofrece sin pensar a recibir.

Espero haberos ayudado un poco en mi entrada de hoy y podéis contar conmigo para hacer networking.

Un saludo.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo 

Cambiar el chip para trabajar mejor

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El Centro de Estudios del Coaching (CEC) ofrece nuevos puntos de vista con los que cambiar nuestra forma de ver el trabajo y desde los que mejorar profesionalmente.

 El Centro de Estudios del Coaching (CEC), la escuela de formación en coaching y liderazgo, nos propone una serie de reflexiones para reformular nuestra vida laboral.  “Cuando cambiamos nuestro lenguaje, modificamos nuestro pensamiento y también nuestras acciones” señalan Miriam Ortiz de Zárate y José Manuel Sánchez, socios directores de la organización.

Estas reflexiones son fruto de las llamadas distinciones, una de las herramientas más potentes del coaching, que Miriam Ortiz de Zárate recopiló y plasmó en el best seller  “No es lo mismo”, publicado en 2010.

Cambiando el chip para trabajar mejor

  1. No lo intentes, ¡hazlo!Hay una importante diferencia de matiz entre “voy a hacer este proyecto” y “voy a intentar hacer este proyecto”. La palabra “intentar” lleva implícito un compromiso a medio gas y supone una especie de puerta de escape por la que huir al primer contratiempo. Para aquellos proyectos con alguna dificultad añadida, el intentarlo se nos puede quedar pequeño. Vamos a necesitar la determinación y la energía para transformar los meros intentos en acciones muy reales.
  2. Sé responsable, no víctima.Cuando se adopta la perspectiva de víctima tanto el problema como sus soluciones son ajenos a nosotros y descansan en un tercero: ¡el culpable!  Lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos es abandonar nuestro rol de víctimas e identificar nuestra parte de responsabilidad, aunque ésta sea mínima, en esa situación tan desagradable que estamos viviendo. Este cambio de foco nos hará sentir menos impotentes y mucho más capaces a la hora de afrontar cualquier situación.
  3. Mejor pedir ayuda que manipular.Pedir ayuda no siempre es fácil, nos enfrenta a una incómoda sensación de vulnerabilidad en la que mostramos una debilidad. Pero reclamar ayuda no solo es sano, sino que en muchas ocasiones es necesario para que los proyectos prosperen y los equipos evolucionen. Favorece las relaciones laborales y las hacen crecer. Y es que cuando pedimos ayuda estamos reconociendo implícitamente los recursos del otro y poniendo nuestras necesidades sobre la mesa de un modo transparente y claro. Justo lo contrario de manipular.
  4. Hacer… pero sobre todo ser. La sociedad tiende a valorarnos más por lo que hacemos que por lo que realmente somos. Vivimos en una vorágine de movimiento continuo en la que parar parece estar penalizado. Pero tener un autoconocimiento sólido y ser genuino son elementos transversales que aportarán coherencia, solvencia y valor diferencial a cada una de nuestras acciones en el trabajo. Y ese estatus solo se alcanza sabiendo bien quiénes somos y comportándonos de acuerdo a ello, es decir, siendo nosotros mismos.
  5. La pasión llega a donde no llega el sacrificio.Somos de la cultura del esfuerzo, parece que las grandes cosas solo se consiguen a base de sangre, sudor y lágrimas. Pero afortunadamente la realidad es mucho más amable que todo eso. Cuando hacemos las cosas con pasión somos capaces de esforzarnos más y de renunciar a mucho, por lo que el resultado será mejor y el camino mucho más agradable. Disfrutar con lo que hacemos es la diferencia entre trabajar con arreglo a nuestros límites o directamente pulverizarlos.
  6. Cambiando el sueño por la visión.Todos soñamos, tanto en el trabajo como en nuestro ámbito personal.  Pero algunos además ponen en marcha acciones para hacer realidad sus fantasías, en cuyo caso ya no estamos ante un mero sueño, sino ante una visión. Cuando nos ponemos manos a la obra estamos un poco más cerca de lo que realmente deseamos y nos quitamos de encima el regusto amargo de la frustración.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Estrategia empresarial aplicada a la búsqueda de empleo

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Cuando vamos a la panadería a comprar, no pedimos al panadero “cualquier pan”, ¿por qué cuando buscamos trabajo solicitamos “cualquier trabajo”?, ¿por qué si partimos de una “estrategia cuando hacemos la compra, no hacer lo propio cuando queremos encontrar un empleo?

Esto suele ocurrir sobre todo a demandantes de empleo con determinados perfiles, particularmente personas con baja empleabilidad y demandantes de primer empleo que buscan su lugar en el mercado de trabajo.

En este post voy a proporcionarte las claves y herramientas para que puedas establecer la estrategia más adecuada  para tu búsqueda de empleo.

Y es que algunas personas creen que de ésta forma (buscando “lo que sea”) tienen más posibilidades de encontrar un empleo, pero nada hay más lejos de la realidad. Para tener éxito se necesita tanto de un objetivo claro, como de una estrategia bien definida.

Hay que ser más específico, tener claro lo que se busca. Porque si no… en un mercado saturado, en el que la demanda sobrepasa en gran medida a la oferta, difícilmente llegaremos a tiempo. Si lo que quiero son boquerones, porque el resto de pescados no me gustan, me sientan mal, y además los boquerones escasean, si no estoy ávido y los pido enseguida, probablemente para cuando los demande se hayan terminado. En el mercado de trabajo ocurre lo mismo.

Un perfil profesional poco definido, sin objetivo profesional y una clarividencia acerca de qué ofrezco al mercado, puede desembocar en varias situaciones, ninguna de ellas positivas para el demandante de empleo.

Quizás, cuando haya más oferta que demanda pueda funcionar, ya que el empleador tendrá más dificultades para encontrar trabajadores con el perfil adecuado, y deba en este caso apostar por “formar” a la persona elegida para que se adapte al puesto. Pero en el momento actual, muchísimas personas están ya preparadas y listas para incorporarse al puesto de trabajo, sin necesidad de formarse y adecuarse para el desempeño, y lo más importante, buscan un empleo concreto, han trabajado su objetivo profesional, por lo que tendrán más posibilidades de conseguir el trabajo.

Resulta fundamental haber trabajado en el objetivo profesional antes de buscar un empleo, ya que de lo contrario, podemos caer en el error de buscar trabajo “de lo que sea” perdiendo la dirección y sentido de nuestra estrategia de búsqueda e incorporación al mundo laboral.

Este objetivo profesional, que debe guiar todas y cada una de las acciones de búsqueda de empleo (dónde busco, qué contactos necesito, qué herramientas debo utilizar, qué destaco de mi perfil, qué necesito actualizar…) no tiene porque ser inamovible, es decir, puede cambiar a lo largo de nuestra carrera profesional. No tengo por qué buscar un mismo empleo durante 30 años (más que nada porque dentro de unos años no existirá). Así mismo no tiene por qué ser uno solo, lo más habitual, y que desde aquí recomendamos, es centrarse a lo sumo, en tres o cuatro ocupaciones.

Una vez que se es consciente de la necesidad de un objetivo profesional, hay que definirlo, ¿cómo lo hago?

La definición de un objetivo profesional requiere tiempo; tiempo para recapacitar a cerca de mí y, por supuesto, a cerca del mercado laboral. La herramientas más utilizada y recomendada es el archiconocido D.A.F.O. ya que va a permitir dicho análisis, elaborado una “fotografía” de mis Debilidades (que debo mejorar) mis Fortalezas (sobre que debo apoyarme), las Oportunidades (que se me ofrecen desde el mercado de trabajo entendido en sentido amplio, recursos, contactos, herramientas…) y las Amenazas (que obstáculos pueden dificultar o entorpecer mi incorporación).

El segundo paso consistirá en analizar  la combinación y consecuencias de estas cuatro variables, planteando posibles estrategias de actuación. Para ello podemos utilizar otra interesante herramienta extraída del mundo empresarial; El CAME, Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar.

De esta reflexión saldrá, no solo un profundo conocimiento del mercado de trabajo y de mi mismo, también obtendremos el objetivo profesional que debo plantearme (en función de qué se está demandando y qué ofrezco; en qué soy bueno y se hacer “mejor que nadie”) sino también las estrategias a seguir, que guíen mis acciones hacia la consecución de MI OBJETIVO PROFESIONAL.

En la estrategia de reorientación: se trata de reducir al mínimo las debilidades que mi perfil profesional pueda presentar y aprovechar al máximo las oportunidades que el mercado ofrece, por ejemplo, si en el mercado están apareciendo nuevos yacimientos de empleo en los que yo tengo experiencia anterior o conocimientos relacionados (hice un curso y trabaje de ello cuando estaba estudiando), debería plantear la reformulación de mi objetivo profesional adecuándolo a la demanda del mercado.

En la estrategia de supervivencia: se trate de minimizar tanto las debilidades como las amenazas, son  las más “traumáticas” y extremas en cuanto a precariedad y dificultades de inserción. Suelen ser perfiles poco competitivos y de baja empleabilidad, en los que sería necesario plantear un perfil profesional desde el inicio, requiriendo en la mayoría de las ocasiones estas estrategias de adecuación a través de la formación, prácticas, etc…

En la estrategia defensivanos sustentamos en las fortalezas que presentamos para hacer frente y reducir las amenazas del mercado y competidores. Tener claro cuáles son los puntos fuertes  del perfil y un objetivo profesional bien definido, resulta fundamental en este caso. Un ejemplo de estrategia sería una fuerte y consolidada MARCA PERSONAL.

En la estrategia ofensiva: se trata de ir un paso por delante, se trata de aprovechar al máximo las fortalezas y oportunidades del entorno laboral, para minimizar las debilidades y amenazas. En este caso el ejemplo vendría dado por un perfil profesional muy definido y que cuenta con un puesto de trabajo. Estas estrategias tratan de adelantarse a los acontecimientos, y se basan en el crecimiento personal; el continuo aprendizaje sería una acción propia de este tipo de estrategias.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

La Nueva Ruta del Empleo Radio – Costa Rica

En este programa compartimos una entrevista realizada por Vicente Jrull a Héctor Trinidad, conferencista y escritor español, video cortesía de Motivado En Acción TV. También tuvimos entrevistas con Elena Capitán, con el tema de búsqueda efectiva de empleo e Isabel Muñoz, con el tema del LEAN Management.

La Nueva Ruta del Empleo Costa Rica es conducido por Fabrizzio Ponce y se transmite los jueves a partir de las 5:00 pm por Radio Costa Rica 930 AM y por internet en http://www.radiocr.net, con posterior retransmisión en Canal 19.

Date a conocer en 30 segundos: elevator pitch

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¿Sabes lo que es un elevator pitch? Un elevator pitch o conversación de ascensor es la presentación de tu negocio o empresa a un potencial inversor en breves minutos o dicho de otra manera es el speech que te preparas cuando quieres presentar tu proyecto a un posible comprador.  El hecho de que se utilice el anglicismo de elevator pitch para eso es porque parte de la idea de que debes ser capaz de transmitir tu proyecto de manera apasionada, concreta, clara y directa y hacerlo en menos de 3 minutos, lo que viene a ser a duración media de un viaje en ascensor.

De manera tradicional se ha aplicado este concepto a personas que querían iniciar un negocio por su cuenta y tenían que vender su proyecto, pero a fecha de hoy, el preparar un elevator pitch puede ser útil para cualquier persona que esté buscando empleo ¿Por qué motivo? Porque en la búsqueda de empleo debes ser capaz de transmitir tu valía en cualquier momento, ante cualquier persona y sin dudar en ningún momento.  Es decir, preparar tu elevator pitch profesional te va a ayudar a venderte en una entrevista de trabajo, en un evento de networking o, como no podía ser de otra manera, si te cruzas en un ascensor con un profesional de tu sector.

Hay muchas ideas más que interesantes para preparar tu elevator pitch, pero siempre hay que seguir estos 5 pasos:

  1. ¿Cuál es tu titular profesional?Es decir, en una frase, describir quién eres a nivel profesional, desde abogado laboralista especializado en casos del SAMA hasta operario de logística con picking y carretilla.  Cualquier profesional requiere un titular que resuma su profesión de tal forma que la persona que tenga delante entienda perfectamente tu rol.
  2. ¿Cuáles son tus puntos fuertes?  Imagínate que eres un reclutador/a que busca contratar al candidato/a perfecto para el empleo que tú estás buscando, ¿qué cualidades querrías que ese profesional tuviera? Y de esas cualidades deseadas, ¿cuáles son las que tienes tú, cuáles podrían ser tus puntos fuertes?  A la hora de preparar tu elevator pitch no sólo debes tener ese titular de cabecera que te define si no esas competencias que te hacen diferente.  En tu profesión y desempeño diario, ¿qué competencias son fundamentales para llevarlo a cabo de manera óptima y cuáles tienes tú?  Ésos serán tus puntos fuertes.
  3. ¿Qué formación y/o experiencia refuerza tu perfil?No hace falta que cuentes toda tu experiencia ni toda tu formación, si no aquello que refuerce eso que tú eres, que complete y de fuerza a tu titular profesional.  No tiene que ser necesariamente tu formación reglada o tu experiencia con contrato: conocimientos, colaboraciones, publicaciones o proyectos son elementos válidos para fortalecer el contenido de tu elevator pitch.
  4. Escríbelo. Una vez que tengas tu titular profesional, tus puntos fuertes y tus refuerzos,  escríbelo y dale coherencia, desarrolla un párrafo, un texto que aglutine esas ideas, que sea vital, que trasmita ganas y capacidad profesional.
  5. Léelo en voz alta delante de un espejo y modifícalo hasta que haga falta, tiene que ser algo corto, concreto, motivante y muy claro. Leerlo delante del espejo te ayudará a conocer qué transmites con tu expresión corporal y poder trabajarlo en el caso de que haga falta. No tienes que memorizar de carretilla y soltarlo así como así cuando vayas a un evento de networking, si no que la clave es que tengas las ideas fundamentales en tu cabeza y las puedas transmitir con seguridad y coherencia.  Ten en cuenta que ésta puede ser la primera imagen que se lleven de ti, así que para darle el formato final piensa, ¿cuál quieres que sea la primera impresión que causes en un posible reclutador?

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

No me digas lo que no puedo hacer

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No me digas lo que no puedo hacer. Esta frase siempre la asociaré a la serie Lost, cuando John Locke estando paralítico  en una silla de ruedas, se la soltó a bocajarro a un trabajador de una agencia de viajes que estaba intentando disuadirlo de hacer una excursión de aventura () Y es que esta frase, cuando se la decimos a otra persona, la solemos ver adecuada, coherente e incluso acertada, de alguna manera respetable.  Pero, ¿y cuando nos decimos a nosotros mismos  que algo  no lo  podemos hacer, qué?

Esas barreras invisibles son las que nos coartan en nuestro desarrollo, en nuestro avance, en nuestro salir de la zona de confort  A la hora de la búsqueda de empleo, esas barreras se vuelven igual de grandes, igual de imposibles de superar e igual de efímeras.  Cuando en tu día a día de buscar trabajo, ante la más mínima acción que realices, las respuestas que te des a las preguntas de: “y esto, ¿para qué me sirve? ¿Para qué lo hago? ¿Qué quiero conseguir?” sean unos vociferantes silencios, es que tus barreras se han comido todo tu territorio.

Nadie sabe lo duro que se te hace buscar trabajo salvo tú mismo/a. Cada persona lo vive y gestiona de diferente manera, pero lo que sí es cierto y común para todos/as que no es fácil, y más cuando las circunstancias externas nos dan negatividad por todas las vías. El miedo es tan grande a veces se nos come todo lo demás. El miedo a tener un perfil en una red social “porque no  sé utilizarla” o “porque los demás me verán”, el miedo a equivocarme a la hora de enviar el curriculum, la (sensación de) inutilidad de enviar una autocandidatura a la empresa donde, de siempre, nos habría gustado trabajar por el miedo a ser rechazados o no contestados, el miedo a cambiar el curriculum por hacerlo diferente…  Es en estas acciones que no llevas a cabo cuando tú te repites una y otra vez que no puedes hacerlo, que no vale para nada, que no tiene un fin real y que es inútil.

Cuando alguien te dice que algo no lo puedes hacer y tú te ves seguro/a, convencido y con las suficientes energías, conocimientos y capacidades para poder hacerlo, ¿no te molesta? ¿no te enerva?  Entonces, por qué cuando te lo dices a ti mismo, ¿simplemente lo acatas y ya?  El miedo es una de las emociones más básicas, que pretende mantenerte a salvo y vivo, a pesar de que el miedo lleve a limitarte e impedir que hagas algo que podrías hacer perfectamente, o por el contrario el miedo puede llevarte a actuar impulsivamente   Las personas somos seres de costumbres, nos gusta lo conocido, lo que controlamos, la seguridad de lo que hacemos con soltura, aunque no nos sirva para nada.  Permítete crear, hacer cosas diferentes, no te pongas barreras, no te digas que no sirves, que no eres útil, que lo que haces no vale para nada.  No te engañes a ti mismo/a.  Empieza por trabajarte tus objetivos, tu plan de búsqueda, por conocer y descubrir alternativas, por probar otras cosas, en fin, por salir de tu círculo vicioso.  No necesariamente encontrarás lo que buscas al día siguiente o tendrás la entrevista de tu vida en una semana, pero conseguirás lo más importante de todo: sentirte útil en tu búsqueda permitiéndote hacer cosas que eres capaz de hacer y rompiendo con los círculos concéntricos que no te permiten avanzar.  Para buscar trabajo puedes hacer muchas cosas, pero para poder empezar a hacerlas debes creer que puedes hacerlas de verdad y bien. No seas tu enemigo…

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Kit para la búsqueda de empleo

A partir  de mi dilatada experiencia como orientadora laboral,  del compromiso con mi profesión como coach y de las vivencias en mis sesiones de coaching grupal para personas en busca de nuevas oportunidades laborales, he preparado este pequeño kit para ti. Espero que te guste y te sirva.

LINTERNA

 Kit para buscar empleo

Meto la mano en mi maletín y lo primero que me sale es esta linterna.

¿Para qué nos sirve? Para poner luz sobre los pensamientos poco útiles en la búsqueda de empleo, identificándolos y tomando conciencia de los mismos

En una sesión de coaching grupal para desempleados, lancé una pregunta: ¿Eres de los que crees que puedes influir en tu futuro laboral o no? Para mi grata sorpresa, un 80% levantaron la mano para apoyar la idea “Puedo influir en mi futuro laboral” y 20% para lo contrario “No puedo influir en mi futuro laboral”. Verdaderamente, ese 20% se dio cuenta que ese pensamiento no le estaba permitiendo avanzar. Ese ya es un gran primer paso,

Si tú también eres de los que estás buscando nuevas oportunidades laborales, te planteo la misma pregunta para que la contestes para ti mismo:

¿Eres de los que crees que puedes influir en tu futuro laboral o  no?

¿En qué medida crees que pensar de una u otra manera determina tu búsqueda activa de empleo?

Si crees lo primero, ¡enhorabuena! Si piensas lo segundo, no te creas que te voy a convencer de lo contrario; te toca trabajarte, ser consciente de todos los pensamientos que tienes que te están limitando y tener la intención de comenzar a cuestionarlos. ¿Cómo?

Indaga tus pensamientos poco útiles con estas 4 preguntas:

¿Es cierto?

¿Tengo absoluta de certeza de que sea así?

¿Qué ocurre cuando tengo este pensamiento?

¿Quién sería sin este pensamiento?

Yo soy de las que pienso que puedo influir en mi futuro laboral en este momento y eso no quiere decir, que esa manera de pensar la haya tenido siempre a lo largo de mi trayectoria profesional. Eso demuestra que si eres de los que no…¡puedes cambiarlo!

PRISMÁTICOS

Kit para buscar empleo

Una vez que has puesto luz sobre tus pensamientos limitantes, me aventuro a buscar otra parte de este kit…y me encuentro con…¡unos prismáticos!

¿Para qué sirven? Para crear la visión a medio-largo plazo de tu futuro profesional, para marcar una “gran dirección”.

Algunas personas, pueden coger estos prismáticos y ver con claridad y otras pueden no ver o ver muy borroso. Cuando uno tiene clara su visión profesional, se va marcando objetivos a corto plazo, que si los consigue le va reafirmando que va dando pasos certeros y seguros en el plan trazado. Al contrario, si alguien no se ve o lo ve muy borroso, se siente más perdido y menos motivado.

¿Quién te gustaría ser profesionalmente de aquí a 5-10 años?

El curriculum es un resumen de tu formación, tu trayectoria profesional y de tus competencias personales y profesionales. Su cronología representa tu momento presente, en relación a los logros que has ido consiguiendo en el pasado.

Te planteo realizar “El curriculum de tu futuro profesional”. ¿Y qué es eso?

Te pongo un ejemplo…es como coger unos prismáticos, mirar por la lente y…¡ver dónde estás, qué haces y quien eres dentro de 5 años, a nivel profesional! En lo práctico, que escribas, el curriculum que te gustaría leer dentro de 5 años, añadiendo aquella información, formación, experiencia que quieres tener a 5 años vista. Escribe el guión de tu futuro profesional. Cuando lo compartas o lo leas en voz alta, te sugiero que lo digas como si ya estuvieras en este tiempo y la hubieras conseguido: “Tengo un ciclo formativo de…””Hablo y entiendo perfectamente Alemán”…” Sin darte cuenta, estarás comenzando a crear una visión más alentadora y motivadora de su futuro profesional.

 

BRÚJULA 

Kit para buscar empleo

Además, de la linterna y los prismáticos, ¿con qué más contamos? Déjame ver…con… ¡una brújula!

¿Para qué nos sirve? Para marcar una dirección a nivel profesional.

Los prismáticos te ayudan a marcar una “gran dirección” a medio-largo plazo y la brújula, te ayuda a marcar una “dirección” a corto plazo.

Ahora toca utilizar la brújula respondiéndote a la pregunta:

¿Qué quieres conseguir o qué dirección quieres tomar a nivel laboral?
A esta pregunta no vale dar la respuesta de:

–    “Cualquier cosa”. Si no sabes a dónde vas llegarás a cualquier parte.  En ese caso, sería como si nuestra brújula, comenzará a girar y a girar, marcándonos cada vez una dirección. ¿Y eso como nos hace sentir? Desorientados, mareados, perdidos…

Hay que establecer un objetivo profesional positivo, específico, ambicioso al mismo tiempo que realista, y marcado en el tiempo…que nuestra brújula nos marque “un norte” que nos ayude a estar enfocados en lo que concretamente queremos conseguir. Tener esa dirección clara nos va aportar foco y motivación.

–    “Encontrar un trabajo” Además de establecer un objetivo específico (que éste no lo es), hay que formularlo de manera que dependa 100% de uno mismo ¿acaso encontrar un trabajo depende 100% de uno mismo? De mi depende inscribirme a un curso, dedicar 5 horas diarias a la búsqueda de empleo, entregar “x” currículum cada día…

Esta contestación “Encontrar un trabajo” , sería como no tener ni la brújula.

 

VELOCÍMETRO

Kit para buscar empleo
Una vez que tenemos nuestros prismáticos bien enfocados, nuestra brújula con su dirección exactamente marcada ¿qué más necesitamos? Por último, me  encuentro en mi kit, con…¡un velocímetro!

¿Para qué nos sirve? Para ponernos en marcha y establecer un plan de acción concreto y verificable.

Tenemos varios riesgos, si previamente no hemos utilizado los prismáticos y la brújula. Uno es ponernos en una “acción sin sentido” y otra, la de quedarnos inactivos ante el bloqueo de no saber lo que queremos. Desde la inacción no vamos a conseguir nada y haciendo desesperadamente…quien lo sabe.

Preguntas a las que te toca contestarte con el velocímetro en la mano:

¿Qué voy a hacer?¿Cómo?¿Cuándo?¿Dónde?¿Con quíen?

Es muy importante concretar qué vamos a hacer para conseguir nuestro objetivo profesional y marcarnos CUANDO nos vamos a poner en marcha. A veces, nos podemos plantear…”Ya llamaré a esa empresa…”…”Un día de estos llevo el curriculum en mano a esa oficina”. Márcate una fecha y pon compromiso en hacerlo. Si no podrás, estás postergando o demorando aquellas acciones que más te cuestan. ¡Comienza desde ya, desde hoy!

¿Y qué es más importante una buena dirección o llevar más velocidad? Los tiempos en los que estamos exigen mucha paciencia. Avanza en la dirección hacia la quieres, aunque sea a un ritmo más pausado…pero sabiendo que caminas en una dirección acertada.

Y aquí te presento mi pequeño kit para personas en busca de nuevas oportunidades: ¡Linterna, prismáticos, brújula y cuentakilómetros!  ¿Qué ya lo tienes? ¿y a qué esperas para comenzar a utilizarlo?

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

¡No pierdas el norte profesional!

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Hoy, es uno de esos días en los que me he levantado con un montón de preguntas en la cabeza, pensando en posibles respuestas, en pros y contras. Y es que tomar decisiones no es tarea fácil. Como tampoco aprender a saber decir que no, o que sí, dado el caso. La cuestión es no perder el norte, y eso es justo lo que nos ocurre cuando estamos desorientados… cuando hemos perdido o perdemos de vista el objetivo, o cuando lo tenemos a la vista, pero nos faltan elementos, valor, recursos o herramientas para llegar hasta él. ¿Cuál es tu objetivo?

Algunas cuestiones que pueden ayudarte a reflexionar para definirlo:

  • Crees que te conoces, pero cuando te piden que te resumas en una minibiografía de 5 líneas, empiezas a dudar de ti mismo. ¿Y se puede? Sí se puede y se debe. Pero me temo que nadie antes te había dicho que además de describir en varias líneas tus puestos y funciones en el currículum vitae, también podías incorporar una minibiografía que cuente en pocas y convincentes palabras lo que eres capaz de hacer, y además hacer bien. Tienes que conocerte bien (autoconocimiento), para presentarte al mundo como eres, y me convencerás por tu coherencia, honestidad y profesionalidad. Párate, el tiempo que haga falta y empieza a descifrar los mensajes que te hacen conocerte mejor y aprender de ti mismo y luego busca la forma de contarlo al mundo.

 

  • Empéñate en conseguir “la mejor versión de ti mismo” ¿Qué sabes hacer bien, diferente o mejor que los demás? No vas a tener más remedio que esforzarte mucho, ser perseverante, escucharte y escuchar (activamente). Busca la forma de hacer las cosas de otra manera y sorpréndete a ti mismo haciendo algo nuevo de vez en cuando. Ya sabes, que el talento no es una cuestión de suerte, la suerte es una cuestión de talento.

 

  • Huye de la meta fácil, del todo vale y no quieras trabajar de lo que sea. Primero porque no podrías, segundo porque así no ayudamos a las empresas, a los reclutadores, a las personas a saber identificar en ti al profesional que necesitan. ¿De qué eres profesional? Si no sabemos nosotros a que puestos optar ¿lo va a saber la persona a la que mandas el currículum? Hoy las empresas ,más que nunca, se especializan y encuentro profesiones que nunca antes había visto -“Gerente del pasillo central”- puesto que hace poco se ofertaba a través de internet, con un perfil bien definido y detallado preparado para abordar. Estoy segura de que este Gerente no va a trabajar de lo que sea y que el mercado ofrece puestos de trabajo que aún no sabes que existen.

 

  • Sabes y quieres tomar decisiones ¡pero no lo haces! y esto justo es lo que va a ocurrir a la hora de que definas tú objetivo, te vas a tener que decantar por una profesión o por otra, por un entorno laboral o por otro, por una empresa o por otra, por una país o por otro, por una oferta o por otra, por un salario o por otro. Y te digo más, la decisión que tomes es tuya, puedes preguntar a los demás “qué es lo que debes hacer” y ellos pueden proporcionarte información, apoyo, a darte una perspectiva del asunto que tú no habías contemplado, pero quieras o no, la decisión será tuya, al igual que los resultados que obtengas de ella. ¡Pasa a la acción! y date la oportunidad de acertar o equivocarte, te puedo asegurar que de ambas formas, crecerás.

 

  • En ese camino hacia la definición de tu objetivo te encontrarás con dos tipos de personas: aquellas que te entenderán y apoyarán; y las que dudarán y cuestionarán tu objetivo. ¿Con quién cuentas tú? Rodéate de personas que te animen y motiven, y si mi apuras que te inciten a ser mejor persona. Aquí la confianza en ti mismo, en tu proyecto, es fundamental, empieza por contar contigo. Porque aunque es una cuestión muy personal, a veces, tu decisión influirá en otros aspectos de tu vida. Y ya te adelanto que no va ser fácil, nunca he dicho que lo fuera, por eso, ármate de tus mejores valores, sonrisas y optimismo y de las personas que te lo transmitan.

 

Pero sobre todo, no pierdas el norte, eso es lo que ocurre cuando salimos a la calle, a las empresas, a los portales de empleo, armados hasta los dientes de Currículums sin haber reflexionado antes sobre esta aparente y trivial cuestión. Y puede ser que alguna vez encuentres la oportunidad y que llegada la entrevista tengas que convencer y convencerte de que conseguir ese trabajo formaba parte de tu objetivo, y que estás preparado para mostrar y demostrar quién eres porque ya has pasado por esto antes, de modo que, lo único que tienes que hacer es ser tú mismo.

“Si un hombre no sabe a qué puerto navega, ningún viento es favorable” (Séneca)

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

La Nueva Ruta del Empleo Radio – Costa Rica

En nuestro espacio más reciente de La Nueva Ruta del Empleo Costa Rica conversamos sobre búsqueda y estrategias para conseguir empleo.

El programa es conducido por Fabrizzio Ponce y se transmite por Radio Costa Rica 930 AM, por internet en http://www.radiocr.net y en diferido los fines de semana en Canal 19.