La buena memoria es la clave de la felicidad

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Por: Laura Murillo

Hoy quiero que hagan una reflexión: ¿Aún recuerdan el sentimiento que tuvieron cuando los contrataron en su último trabajo? ¿O recuerdan su primer día de clases en la universidad? Y, es más, ¿recuerdan como se sintieron cuando su bebé les dijo papá o mamá la primera vez?

Ok, ahora vayamos a algo más simple: ¿recuerdan que rico es tomar un largo baño con agua caliente? ¿O acostarse en sábanas limpias y poder dormir las horas que quieran porque están de vacaciones?

Les pregunto esto porque si ustedes pueden recordar el sentimiento que tenían en cada uno de esos momentos, tienen la capacidad de ser felices en el momento que deseen.

Hace pocos días una amiga renunció a un mal trabajo, un trabajo que para ella era una tortura y me dijo que sentía felicidad porque se sentía libre, que podría dormir, relajarse y disfrutar de la familia; muchos hemos sentido esa felicidad, el problema es que no todos recordamos esa euforia o felicidad meses después cuando todo se vuelve monótono, repetitivo y aburrido.

Hace algunos años un compañero de trabajo me invito a comer sin ningún motivo, esa persona no sabía que en ese momento no me podía dar el lujo de comer fuera de casa ya que mi salario estaba comprometido por mis gastos; hoy casi diez años después viendo un anuncio de comidas miré el plato que pedí ese día y recordé el sentimiento de satisfacción y alegría que tuve con ese almuerzo, reviví esa felicidad que un simple plato de comida me dio.

Hoy les quiero invitar a recordar, no el momento, sino lo que sintieron en ese momento importante y volverlo a vivir. 

Si tienes problemas en tu matrimonio recuerda cuando empezaron a ser novios y como se sentían las mariposas en la panza, las manos sudadas y los nervios al ver a esa persona; si odias estar en casa recuerda cuando nunca tenías tiempo para descansar, cuando te perdías de los actos en la escuela de tus hijos; si tienes problemas con tus hijos recuerda cuando nacieron, incluso las veces que se enfermaron, la angustia que sentiste y no que quisieras volver a pasar; si odias tu trabajo recuerda cuando te contrataron, cuando estabas desempleado o desesperado por cambiar de trabajo.

Recuerda y sé feliz, vuelve a vivir esos momentos de felicidad y vuélvelos a vivir cada día, así serás feliz toda tu vida.

Lra Murillo

Email: lra.murillo3@gmail.com

Florece

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Por: Fiorella Fortado

Mi deseo es que seas como el veroliz de la caña que anuncia elegante el tiempo de la safra. Sé también como el sauce de sabana que sobresale en el paisaje veraniego. ¡Florece, que para eso viniste a esta tierra!

Preparé esta frase pues anhelo que este año te traiga solo cosas buenas y  también porque me gustaría transmitirte el concepto de lo que significa florecer en la vida personal y profesional.

Resulta curioso que la palabra florecer tambien significa progresar, desarrollarse, adelantar y brillar. ¡Que gran reto pero a la vez que maravilla!

¿Te imaginas como puede ser hoy tu día?

¿Qué tal si desde buena mañana te acompaña una buena actitud? ¡Prepárate bien! ¡Sonríe!

Poco a poco notarás como esa misma sonrisa te la devuelve tu hijo o el primer extraño que te topes al salir de casa. Desde luego caminarás por la calle con energía, motivado. Al visitar a un cliente, la conversación fluirá con absoluta transparencia y buenos acuerdos. Mas tarde, en el almuerzo, te encontraras  un viejo amigo que te dirá lo bien que te ves. Y así sucesivente tu día transcurrirá con una serie de eventos afortunados.

Parece un día soñado cierto, pero no improbable.Todos los seres humanos tenemos la capacidad de reinventarnos cada día a pesar de los diferentes escenarios cotidianos. De eso se trata florecer.

Una vida plena y balanceada se construye y reconstruye.

Nada ocurre de la noche a la mañana ni por arte de magia. Lamento decirte que no basta solo con desearlo hay que actuar. Cada uno de nosotros tiene ese potencial para ser un mejor ser humano, de “ponerle ganas a la vida” y de alcanzar la calidad en todo lo que hace.

Y es que para lograr brilllar, progresar y, por ende, florecer, se necesita que germine la semilla de la responsabilidad en nosotros (de ella te hablé en un artículo anterior).

Conscientes de que somos nosotros “quienes estamos en estos zapatos”, enfrentaremos este año con la determinación y el coraje necesarios. Somos los únicos encargados de darle sentido a nuestra existencia y hacerla finalmente florecer.

Fiorella Fortado

Email: fiofortado@gmail.com

Twitter: @fiofortado

LinkedIn: Fiorella Fortado Aguilar

En busca de la felicidad

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Por: Lary Obando

Posiblemente usted ha tenido la oportunidad de ver la pelicula “En busca de la felicidad” en donde el actor Will Smith encarna al hoy empresario, inversor y multimillonario Chris Gardner. Sino no la ha hecho, lo invito a verla. Personalmente es una de mis películas favoritas por el mensaje de actitud, determinación, visión y enfoque que transmite el personaje principal.

Sin embargo el día de hoy quiero enfocarme en un aspecto del filme; en su titulo. Como lo diría uno de mis oradores y escritor preferido, Darren Hardy: “La felicidad no es algo que se busca o persigue; la felicidad es una decisión“.

Y es en ese punto de decidir ser feliz en donde en muchas ocasiones perdemos el rumbo porque buscamos o perseguimos ser felices, cuando ir tras nuestra felicidad es como tratar de atrapar nuestra sombra o ir tras la olla de oro al final del arcoiris. Entre más intentemos atraparla o conseguirla, más difícil será y con el resultado final de no haberla logrado alcanzar.

La felicidad es un estado mental, una decisión. Yo me levanto cada mañana con la firme determinación de ser feliz sin importar que suceda a mi alrededor. Sin embargo, cuando usted pone su felicidad en manos de alguien o un objeto, su estado de ánimo y alegría será determinado por esa persona o cosa.

Cuando me compre o cambie mi carro, cuando compre mi casa, cuando me compré el reloj o la pulsera que vi en el escaparate de la tienda, cuando tenga una relación sentimental; en ese momento voy a ser feliz. El tener esa visión de vida, lo que va a lograr es que nunca seamos felices, que nunca estemos conformes y que peor aún le demos a un objeto inanimado o a un tercero la responsabilidad de hacernos felices. Siempre habrá un mejor carro, una mejor casa, un mejor teléfono, una mejor pareja, una mejor posición laborar y así dedicaremos nuestra vida a “coleccionar” personas y cosas en un intento fallido que nos hagan felices, cuando es nuestra propia decisión diaria la que nos da la opción de ser felices.

Una de las maneras que nos ayudan a ser felices por elección es ser agradecido. Levántese todas las mañanas agradecido por la oportunidad de abrir los ojos y respirar, muchas personas no lograron despertar el día de hoy. Agradezca tener un techo, no importa lo humilde u opulento que sea, de gracias por los alimentos, por la ropa que posee, por su trabajo, por su familia y seres queridos.

La gratitud es una de las practicas más poderosas para poder iniciar el día con una energía positiva y hacer fluir en nuestras vidas las bendiciones que Dios y el Universo tienen para nosotros y es una de las maneras más efectivas para mantenernos o recordarnos durante el día, las razones por las que debemos ser felices.

León Tolstoi dijo: “El que hace sufrir al prójimo se perjudica a si mismo. El que ayuda a los demás, se ayuda a si mismo.” Ayudar a los demás de corazón, es una de las maneras mágicas para sentirnos plenos y permitir que la energía divina fluya por medio nuestro y llene nuestro espíritu de agradecimiento y felicidad.

Decida hoy mismo ser feliz, le reto a hacer el ejercicio y tomar 2 minutos de su tiempo para cerrar los ojos y dar gracias por todo aquello que tiene en su vida. Es importante que mencionar que el ser agradecidos no implica que nos conformemos y no aspiremos a lo mejor para nosotros y los nuestros, es bueno siempre querer más para nuestras vidas.

Una mejor casa, un mejor carro, una mejor escuela para sus hijos y así con cada una de las cosas que tiene en su vida. Sin embargo, no son los objetos los que nos mueven, ni tampoco son indicadores de nuestra felicidad, simplemente los vemos como objetos o medios que hacen nuestra vida más cómoda o nos ayudan a realizar nuestras aspiraciones y sueños pero en ningún momento determinan que tan felices somos.

El segundo reto es ayude a alguien. Tome unos cuantas bolsas más de alimentos de los estantes del supermercado y dónelos a alguien que esté en necesidad; tómese una tasa de café con un amigo que está atravesando alguna situación complicada y escuchelo; le aseguro que se sentirá más pleno y feliz por el haber logrado ser de bendición y ayuda para otra persona. El filosofo argentino Mario Bunge citó: “La máxima de mi sistema ético es: Disfruta de la vida y ayuda a vivir. Si llega un momento en que ya no se puede disfrutar ni ayudar a otros, es mejor desaparecer con el mínimo dolor para uno mismo y para los demás.

Así que le desafio a disfrutar de su vida y ayudar a otros.

Lary Obando Calderón

Email: lary.obando@outlook.com

Twitter: @LaryObando

 

¡Piensa positivo! Para lograr la Felicidad

¿Sabías que las emociones positivas favorecen la resolución de problemas y a vencer obstáculos?

La psicología ha estudiado sobre los efectos que tienen las emociones positivas, ayudan en la resolución de situaciones de conflicto y a superar miedos u obstáculos.

Las emociones positivas son difíciles de distinguir, ya que no tienen expresiones faciales únicas y características.

Entonces, ¿podemos contar con estrategias e instrumentos adecuados para lograr ser felices?

Según, Martin Seligman, padre de la psicología, en un estudio que realizó a más de cuatro mil personas, obtuvo los siguientes resultados: las FORTALEZAS y VIRTUDES fundamentales para las personas son la Gratitud, el Optimismo, el Entusiasmo, la Curiosidad y la Capacidad de amar y de ser amado, las cuales se hallan directamente relacionadas con el nivel de satisfacción que experimentamos. laugh-1391102_960_720

La Gratitud da sentido a nuestro pasado trae paz al presente y crea una visión para mañana

La Gratitud es una emoción o actitud de reconocimiento de un beneficio que se ha recibido o recibirá.

Aunque el día de hoy no te haya regalado lo que querías no dejes de intentarlo. El mañana te dará una nueva oportunidad.

El Optimismo es una actitud que nos impide caer en la apatía, la desesperación o la depresión frente la adversidad. Las personas optimistas están más relajadas que las que no lo son, estas últimas son más propensas a padecer de estrés. Al optimista siempre le surgen nuevas ideas, son personas más creativas y suelen ser grandes impulsoras de proyectos y equipos.

Curiosidad. Una persona curiosa es la que busca información e interacciona con otras personas y su medio para satisfacer su deseo de conocer aquello que no sabe amar.

Capacidad de amar y de ser amado. Es la necesidad de tener a alguien especial que se preocupe por nosotros día a día y a quién dedicar nuestro cariño y atención. Ese “alguien especial” es diferente para cada uno de nosotros, para muchas personas es suficiente con una personas, otras necesitan más, puede ser nuestra pareja, hij@s, una familia, amigos… o todos.

Esta fortaleza, aunque no lo parezca, no es tan fácil de desarrollar, pues hay personas capaces de amar a los demás pero no saben dejarse amar o viceversa, otras en cambio se dejan amar pero luego son incapaces de expresar sus sentimientos. Saber amar y ser amado es imprescindible para ser feliz. ¿Crees tener en vos la capacidad de amar y ser amado?

Te invito a que reflexionemos acerca de nosotros mismos y en qué proporción se encuentran presentes estas fortalezas para poder desarrollarlas.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo Argentina

Entre pilares y cadenillas

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Andrea y Elvira eran vecinas y tenían una amistad entrañable. Por eso, Andrea pudo detectar que Elvira no estaba bien ese invierno. Tomó el teléfono y le invito a una taza de café.

Esa tarde, cuando Elvira se acercó al portal de la casa de su vecina, pudo sentir de inmediato el olor a pan dulce recién horneado. La puerta ya estaba abierta, a medida que avanzó por el zaguán, el viejo piso de madera traqueó anunciando su llegada.
– “Pasa Elvira, ¡ya te esperaba!” -dijo Andrea y señaló el sillón para que se sentara.
– “Gracias querida, estos detalles valen mucho para mí“.
– “Amiga, debo confesarte que el café fue la excusa, ¡pues en realidad quiero enseñarte a tejer! ¿Te gustaría?“- preguntó Andrea
– “¿Tejer? Humm… ando con poco ánimo hoy, pero acepto el reto“- sonrío titubeante Elvira.
Andrea tomó entre sus blancas manos pecosas el aguijón y la madeja de tersa lana para mostrar a su amiga como empezar la labor.
– “Sabes, me considero una mujer feliz“- dijo Andrea. “Aunque no lo tengo todo, todo lo que llega a mi vida es suficiente“.
Mientras tanto Elvira en silencio luchaba con aquella lana, su vecina continuó diciendo: – “¡Tejer también puede enseñarte mucho, amiga!
– “¿A que te refieres?” susurro la joven mujer.
– “Cuando tejemos formamos pequeñas cadenillas, las cuales unimos a través de gazas. Con el punto cerramos una vuelta y con los pilares damos altura a nuestro tejido. Si nos esforzamos por ejemplo, podemos hacer un suéter que nos de calor o una blusa para el cálido verano”.
– “¡La vida es igual de sencilla! Construimos a diario con lo que tenemos, somos capaces de unir lo que nos pasa de diferentes formas: con tristeza o con agradecimiento. La ‘materia prima’ puede ser diversa pero al final es cómo entretejemos los hilos, lo que nos termina por revestir”.
– “Muchas veces tendrás que soltar los puntos, en otras tocará rehacerlos por completo. Nuestro camino requiere siempre ajustes… igual sucede que en el tejido. Tiene sus momentos de ‘tensar’ y sus momentos de ‘aflojar un poco’, de manera que está vida se nos “acomode mejor“. -continuó reflexionando Andrea.
– “La felicidad no es un estado permanente del ser humano, son los pequeños grandes momentos que vamos sumando, al igual que lo hacemos al formar los pilares del tejido los que nos construyen. Así lo entiendo yo, amiga”.- agregó.
¡La mirada de Elvira lo dijo todo! ¡Andrea no tuvo más que decir! Esa fue una tarde diferente pues entre tazas de café y pan caliente, Andrea y su amiga tejieron y tejieron sonrisas.

 

Fiorella Fortado

Email: fiofortado@gmail.com

Twitter: @fiofortado

LinkedIn: Fiorella Fortado Aguilar

Lo que haces, ¿Es realmente disfrutar?

Por: Daniela Esparza

Muchas veces me pregunto si lo que el ser humano realiza en su día a día es vivir o sobrevivir. Si hace actividades y acciones que le agradan, con las cuales se siente a gusto; incluso, si se rodea de personas con las cuales desea rodearse, valga la redundancia. Pero mejor, te pregunto a ti que me lees: ¿Cuántas veces has hecho lo que realmente has querido?

Te propongo pensar. Sí! Simplemente (o no) replantearte algo de lo que haces. No me refiero a poner en cuestión todos los aspectos de tu vida, sino detenerte en aquellas cosas con las cuales no estás conforme, o tal vez “te hagan un poco de ruido”. Tu trabajo, tu relación con los distintos miembros que componen tu familia, así como también tu relación amorosa, si la tienes, y/o cualquier otro aspecto con el cual no te sientas cómodo. ¿Qué poder hacer conquestion-685060_960_720 eso?

Recordemos que la idea de este artículo es poder identificar aquellas cosas que no disfrutas al 100%. Una vez halladas, puedes empezar a cuestionar por qué no las gozas como deberías y trabajar en ello. A modo de consejo, te sugiero también:

  • Hablar con los demás acerca de lo que sientes en esas situaciones; si el impedimento pasa por una en particular y/o con personas particulares.
  • Dialoga contigo mismo, sé tu propio mejor amigo, esto te servirá para no someterte más a circunstancias que no te agraden, que no vayan con lo que tú piensas ni con tus valores.
  • Impónete en aquellas circunstancias en que creas que es necesario hacerlo, plántate en tus valores, los que consideres realmente tuyos y verdaderos, y por los cuales valga la pena luchar y defender. Siempre es mejor ponernos en primer lugar a nosotros mismos y nuestras creencias, sin faltar el respeto al otro, por supuesto.

Ahora bien, para “finalizar” el artículo, voy a dejarte una pregunta abierta:

¿Qué estás haciendo tú en este momento para disfrutar(lo)?

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo Argentina

¿Sientes que no estás desarrollando todo tu potencial?

 

Por: Alfredo Guillermo Della Puppa

Cada persona desempeña una función en la sociedad, en los diferentes ámbitos del trabajo, en las distintas organizaciones en las que participa y para desempeñar esa función ha de poner en juego virtudes que le ayuden a llevarlo a cabo. Sin embargo, hay una función propia del ser humano persona como tal, que es la felicidad. Ejercerla a lo largo de toda la vida está en nosotros, antes de ejercerla debemos encontrarla. Para ello, se requiere de una búsqueda interna que consistirá encontrar esa virtud que ayude a aflorar esa felicidad.

De la manera que están planificados los objetivos y funciones en nuestro trabajo cotidiano, tal vez resulte difícil hacer aflorar la felicidad, pero para ello, es necesario un gran esfuerzo personal.FELICIDAD

Trabajar por debajo de las capacidades personales de cada uno, suele provocar sentimientos de insatisfacción y desgano, lo que conlleva falta de motivación. Si estás haciendo tan sólo la mitad de todo lo que podrías hacer, por motivos ajenos a ti, es muy probable que haya compañeros tuyos que ya se encargan de eso, por lo tanto, no existe en la organización en la que estás, más recursos para valorar tus habilidades, que aún están escondidas.

Si esto es así, y en el mediano plazo no es viable cambiar las cosas. Si cuando hiciste la entrevista laboral, te describieron unas condiciones, que no acabas de ver por ningún lado. Puede que el sueldo sea lo único, que aún te ata a esta rutina. Si todo esto es así, quizás sea un buen momento para comenzar a mirar nuevos horizontes.

Pero todos somos conscientes de que no siempre llueven las ofertas a nuestro gusto e interés, en el contexto actual es muy difícil encontrar un nuevo empleo. Más aún uno que nos permita ser felices.

Muy pocos trabajadores logran la satisfacción laboral. Algunos logran hacerlo, cuando se divierten y disfrutan su trabajo, otros obtienen esta satisfacción al recibir un buen salario, reconocimientos, flexibilidad laboral y coherencia en la directiva, el buen ambiente laboral y el compañerismo también son piezas fundamentales para alcanzar la tan ansiada felicidad en el trabajo.

Una persona feliz con su empleo, demuestra interés por generar él en su entorno un buen ambiente laboral, siendo buen compañero, asegurándose de hacer bien su trabajo o siendo positivo

Si le agregas valor a tu trabajo y consideras que asignas la totalidad de tus capacidades, es propicio decir que tú también generas de manera conjunta bienestar laboral.

Cada uno de nosotros debemos cubrir diferentes necesidades para llegar a ser felices en nuestro trabajo, debemos trabajar en encontrar cuáles son esas causas.  Ver qué virtud, puesta de manifiesto es la que nos hace sentir felices. Y reconocer también qué es lo que nos produce felicidad, si el salario, si la estabilidad, si sentirnos parte de un proyecto en el que contribuyamos al bienestar y a la satisfacción laboral tanto nuestra, como la de nuestros compañeros.

Somos los humanos los que nos hemos perdido buscando fuera de nosotros mismos, en los demás, nuestras virtudes y nuestros dones. Para encontrarlas tenemos que mirarnos a nosotros mismos.

Algunas pautas que nos ayudarán a encontrarnos y descubrir por dónde anda nuestra felicidad: ¿en qué soy yo bueno?, ¿en qué situación me destaqué?, ¿en qué puedo ser útil?, ¿para qué estoy realmente hecho?, ¿cuál es mi misión en este gran viaje que es la vida?

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo Argentina

¿Sientes que no estás desarrollando todo tu potencial?

Por: Alfredo Guillermo Della Puppa

Cada persona desempeña una función en la sociedad, en los diferentes ámbitos del trabajo, en las distintas organizaciones en las que participa y para desempeñar esa función ha de poner en juego virtudes que le ayuden a llevarlo a cabo. Sin embargo, hay una función propia del ser humano persona como tal, que es la felicidad. Ejercerla a lo largo de toda la vida está en nosotros, antes de ejercerla debemos encontrarla. Para ello, se requiere de una búsqueda interna que consistirá encontrar esa virtud que ayude a aflorar esa felicidad.2000px-Cyanide_and_hapiness.svg

De la manera que están planificados los objetivos y funciones en nuestro trabajo cotidiano, tal vez resulte difícil hacer aflorar la felicidad, pero para ello, es necesario un gran esfuerzo personal.

Trabajar por debajo de las capacidades personales de cada uno suele provocar sentimientos de insatisfacción y desgano, lo que conlleva falta de motivación. Si estás haciendo tan sólo la mitad de todo lo que podrías hacer, por motivos ajenos a ti, es muy probable que haya compañeros tuyos que ya se encargan de eso, por lo tanto, no existe en la organización en la que estás, más recursos para valorar tus habilidades, que aún están escondidas.

Si esto es así, y en el mediano plazo no es viable cambiar las cosas. Si cuando hiciste la entrevista laboral, te describieron unas condiciones, que no acabas de ver por ningún lado. Puede que el sueldo sea lo único, que aún te ata a esta rutina. Si todo esto es así, quizás sea un buen momento para comenzar a mirar nuevos horizontes.

Pero todos somos conscientes de que no siempre llueven las ofertas a nuestro gusto e interés, en el contexto actual es muy difícil encontrar un nuevo empleo. Más aún uno que nos permita ser felices.

Muy pocos trabajadores logran la satisfacción laboral. Algunos logran hacerlo, cuando se divierten y disfrutan su trabajo, otros obtienen esta satisfacción al recibir un buen salario, reconocimientos, flexibilidad laboral y coherencia en la directiva, el buen ambiente laboral y el compañerismo también son piezas fundamentales para alcanzar la tan ansiada felicidad en el trabajo.

Una persona feliz con su empleo, demuestra interés por generar él en su entorno un buen ambiente laboral, siendo buen compañero, asegurándose de hacer bien su trabajo o siendo positivo.

Si le agregas valor a tu trabajo y consideras que asignas la totalidad de tus capacidades, es propicio decir que tú también generas de manera conjunta bienestar laboral.

Cada uno de nosotros debemos cubrir diferentes necesidades para llegar a ser felices en nuestro trabajo, debemos trabajar en encontrar cuáles son esas causas.  Ver qué virtud, puesta de manifiesto es la que nos hace sentir felices. Y reconocer también qué es lo que nos produce felicidad, si el salario, si la estabilidad, si sentirnos parte de un proyecto en el que contribuyamos al bienestar y a la satisfacción laboral tanto nuestra, como la de nuestros compañeros.

Somos los humanos los que nos hemos perdido buscando fuera de nosotros mismos, en los demás, nuestras virtudes y nuestros dones. Para encontrarlas tenemos que mirarnos a nosotros mismos.

Algunas pautas que nos ayudarán a encontrarnos y descubrir por dónde anda nuestra felicidad: ¿en qué soy yo bueno?, ¿en qué situación me destaqué?, ¿en qué puedo ser útil?, ¿para qué estoy realmente hecho?, ¿cuál es mi misión en este gran viaje que es la vida?

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo Argentina

¿Realmente estás haciendo lo que te hace feliz?

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Por: Vanessa Brombin

Una gran porción de la población mundial no trabaja en algo que le guste. Una paradoja, considerando que estamos inmersos en un nuevo siglo, donde se nos alienta a elegir libremente, a ser uno mismo y a luchar por nuestros sueños.

Lo cierto es que la mayoría tenemos que hacer eso que no es para nosotros porque necesitamos el dinero.  Es moneda corriente tener obligaciones que no son deseadas ni elegidas por necesidad o bien porque las crisis que acechan a cada continente generan miedos que crecen colectivamente.

Poder decir ¡no quiero esto sino otra cosa!, ya no es tan sencillo. Incluso, muchos suelen advertirnos con un: ¡agradece que tienes trabajo, porque está muy difícil la situación afuera! En fin, todo este panorama nos vuelve prisioneros y nos lleva a creer que debemos cumplir una condena, cuando no es así.

Sin embargo, este nuevo siglo nos está despertando. Así lo demuestra la “Generación Y”, también conocida como “Millennial”, que comprende a todos los que nacieron entre las décadas de los 80′s y 90′s hasta principios del 2000 inclusive; y se caracteriza por el uso masivo de las redes sociales y una conexión innata con la comunicación, los medios y la tecnología digital.

Estos jóvenes exprimen su presente, viviendo de aquello que les apasiona y buscando la felicidad en todo lo que hacen. Y como si fuera poco, tienen confianza en sí mismos y, fundamentalmente, están abiertos al cambio porque saben que evolucionar es la clave para sobrevivir. Sin duda, un ejemplo del que debemos aprender para poder tomar control sobre nuestra vida personal y nuestro trabajo.

Hoy, tenemos todas las posibilidades para cambiar nuestro entorno y convertirnos en los protagonistas de nuestra vida. Ser triunfadores no depende de las variables  externas, con las que a diario nos encontramos, sino de cuánto creemos en nosotros mismos y en nuestra voluntad de crear una vida acorde a nuestras aspiraciones.

Por eso, no se desanimen.  Todo lo que tarda en llegar y demanda de nuestro esfuerzo y creatividad, vale la pena.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo Argentina

Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-

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Por: Alister Neira

Estoy seguro que todo el mundo ha oído hablar de él, han leído acerca de él, e incluso han hecho obras de teatro o quizás hasta películas o documentales…

 Pero los ojos están ciegos: hay que buscar con el corazón,- dijo el Principito.

 Todos han oído hablar de este pequeño príncipe, que viajó por el espacio tratando de encontrar lo esencial, tratando de descubrir y entender otros planetas y las personas que las habitaban. Lo cierto, es que El Principito, obra creada por Antoine de Saint-Exupéry,  hizo mucho más que eso, nos dio una lección de vida:

 Los hombres se encierran en los rápidos, pero no saben lo que buscan. Esto lo descubrió después de su visita a algunos planetas, por ejemplo: en su visita al planeta del Hombre de Negocios, siempre tan ocupado, que no tenía tiempo ni siquiera para ver al Principito a los ojos, pasaba haciendo cuentas día y noche, nunca descansaba y lo peor de todo es que nunca era feliz porque siempre estaba preocupado por tener más y más y porque nadie le quitara lo que era “suyo”, cuando en primer lugar nunca ha sido de él.

¿Cuántas veces nos pasa en la vida? Pasamos 17 años estudiando en la escuela y en el colegio, tratando de ser los “mejores”, sin darnos cuenta que cada persona camina a su ritmo y a su tiempo y pasamos tan preocupados que alguien más “me quite” ese primer lugar, que no disfrutamos esa etapa de la vida.

Luego entramos a la universidad y es aún peor. “Tengo que ser el mejor”, “tengo que sacar las mejores notas”, “no puedo atrasarme”,  “tengo que graduarme en el menor tiempo posible” y pasamos tan preocupados por esto, que tampoco disfrutamos la época de la universidad.

Salimos de la universidad y empezamos a buscar trabajo, y en ocasiones buscamos cualquier cosa con tal de percibir dinero – aún si no disfrutamos lo que hacemos – y nos enfocamos tanto en esto, que de nuevo, no disfrutamos la época laboral, y por último llegamos a pensionarnos y nos decimos a nosotros mismos: “si tan sólo tuviera más tiempo para disfrutar de esta etapa. Se me fue toda la vida haciendo y haciendo, y al final no disfruté lo que hice”.

Otro personaje que también recordamos es al zorro quien le dice al Principito: El tiempo que perdiste con tu rosa, hace que tu rosa sea tan importante… los hombres han olvidado esta verdad.

Y es que no se trata de “hacer por hacer”, no se trata de “trabajar por trabajar”, no es lo que hacemos, sino cómo lo hacemos, cuánto esfuerzo, dedicación y pasión le damos a lo que hacemos. Si realmente hacemos algo con amor y entrega, si realmente disfrutamos lo que hacemos, vamos a darnos cuenta que al final va a ser una gran labor y las demás personas lo van a notar, nos van a buscar, nos van a recomendar, nos van a reconocer como grandes profesionales y esto, nos va a permitir sentirnos realizados y el día de mañana vamos a ver para atrás y vamos a pensar: “disfruté lo que hice y soy feliz”.

 Por eso, no importa lo que hagamos, no importa en qué trabajemos, siempre que disfrutemos y amemos lo que hacemos, vamos a sentirnos como personas realizadas.

Alister Neira (EfroVida)

Email: anema04@gmail.com

Web: http://efrovida.blogspot.com/