¿Tienes miedo económico?

burning-money-2113914_960_720

Hoy me gustaría compartir contigo cómo el miedo al dinero afecta a nuestra vida económica y personal.

He trabajado con mis clientes de coaching financiero muchos miedos económicos, en este artículo destaco los más comunes, los que casi todas las personas compartimos, aunque cada una lo expresa de una forma diferente. El  no saber gestionarlos de una forma adecuada nos impide, en la mayoría de los casos, llegar a tener una vida económica sana.

 ¿Cómo aparecen nuestros miedos económicos?

– Por Comparación: cuando comparamos nuestra situación económica con la de otras personas, aparece el esfuerzo para poder alcanzar eso que anhelamos en los demás, que los hace ser superiores a nosotros y, con ello, el miedo de no poder lograrlo. Es decir, tenemos un deseo de realización y el sentimiento de no ser capaz de alcanzarlo. Este miedo nos frustra, nos hace despertar nuestra envidia y por supuesto, perder el disfrute de lo que si tenemos y bloquear nuestros propios objetivos financieros. Y digo bloquear porque los perdemos de vista, cuando comparamos nos centramos más en lo que veo en los demás que en lo que yo quiero conseguir de una forma inteligente.

– Por Inseguridad: A esta inseguridad también le podemos llamar incertidumbre, es decir, el hecho de pasar de una situación económica segura a una que, a priori, pensamos que no lo es ¿Dónde está el límite entre lo seguro y lo inseguro? Vivimos ciertos estilos de vida, pensamos de acuerdo a varios patrones, tenemos unas ciertas creencias y no queremos que se toquen, ahí vivimos cómodos y, sin darnos cuenta, a eso le llamamos seguridad, a ese patrón establecido o a esa creencia, pero ¿qué es seguridad?

Sólo te pido que reflexiones un momento, normalmente este miedo a la inseguridad es un miedo a futuro, a la mayoría de nosotros nos han educado con el miedo a nuestro futuro económico. Frases como “Prepárate ahora para conseguir vivir mejor económicamente en el futuro” o “El futuro económico puede ser peligroso” o “Ahora tienes algo, pero podrías perderlo mañana” y algunas más que seguro te vienen a la cabeza mientras lees éstas, nos han llenado nuestros pensamientos de miedo a lo que podrá pasar con nuestra economía en un futuro. Pero, ¿qué está pasando ahora?, ¿cómo estoy utilizando ahora mi dinero? Es muy importante centrarnos en cómo estamos viviendo hoy porque así conseguiremos ser felices, disfrutando de nuestro camino. Y, con esto, no quiero decir que no pensemos en un mañana económico, sino que nuestro foco esté puesto en el presente y no preocuparnos de un futuro sino ocuparnos de él.

– Por culpa: Las personas cargamos este sentimiento de culpa o de responsabilidad mal entendida en muchos aspectos de nuestra vida. Debido a las experiencias y los aprendizajes que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, nos hacemos una estructura mental que nos crea nuestros propios patrones de comportamiento, frases como “ten cuidado de que no vuelva a suceder” se quedan en nuestro pensamiento y vuelven a la palestra en el momento en el que recordamos, casi de forma inconsciente, una situación parecida, lo que nos hace tener miedo a una situación pasada. Y al igual que hemos comentado antes con el futuro, dejamos de disfrutar de nuestro presente regodeándonos en ese hecho del pasado y con el miedo latente para paralizarnos a día de hoy.

Podríamos adentrarnos más en cada uno de estos miedos y explicar unos cuántos más, pero para finalizar me gustaría como siempre, compartir un ejercicio contigo, el ejercicio de ESCUCHARTE. Cuando tengas un miedo económico, pregúntate a qué tienes realmente miedo, si está en tu presente, y qué puedes hacer para que desaparezca.

Espero que te sirva de ayuda.

¡Ánimo y a disfrutarlo!

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Tres técnicas para gestionar tu tiempo y tu dinero

money-1132279_960_720

El uso ineficaz de nuestro tiempo está relacionado de forma directa a la utilización de nuestro dinero. Con esto quiero decir, que al no administrar de una forma eficiente tu tiempo, puedes incurrir en un empleo del dinero de una forma no adecuada.

En el día a día, estas situaciones pueden ser por ejemplo, comprar algo de forma apresurada porque “no tienes tiempo” y a corto/medio plazo arrepentirte, ya que no era lo que querías o no le has dado el uso que realmente necesitabas. También puede ser comer cada día fuera de casa porque “no tienes tiempo” de hacerte la comida en casa y llevarla al trabajo.

Seguramente, te hayan venido a la cabeza unas cuantas situaciones que has vivido tú y que te hacen o te han hecho utilizar tu dinero ineficazmente.

Pues bien, hoy veremos tres técnicas que nos ayudarán a gestionar nuestro tiempo y por consecuencia nuestro dinero.

1. Fuga de aire: Al igual que una rueda, si tenemos una fuga de tiempo, nos vamos cansando cada vez más y nuestra productividad laboral y personal va disminuyendo. El objetivo de esta técnica es que identifiques cuáles son los factores de tu pérdida de tiempo. Contéstate:

  • ¿Qué actividades de las que haces cada día te cansan más? ¿Cuáles puedes delegar?
  • ¿Qué actividades puedes eliminar sin repercusión importante?
  • ¿Cuáles están siendo realmente una fuga de tu tiempo?
  • ¿Te estás preocupando u ocupando de todas las actividades?
  • ¿Cuánto tiempo en un día dedicas a algo que no te produce nada?

2. Para mañana: Aquí nos toca hablar de la postergación. Cuando tienes que tomar una decisión importante o una acción concreta debes hacerlo en el momento, debes decidir y actuar, no dejar para mañana algo que requiere de un trabajo inmediato, ya que te hará perder tiempo y energía cada día.

Con la técnica de “para mañana” podrás considerar si debes tomar una decisión y una acción en este momento:

  • Importante: Evalúa de 0 a 5 la importancia de tu acción o decisión en este momento para tu vida personal, profesional o económica.
  • Urgente: Evalúa de 0 a 5 la urgencia de tomar una decisión o acción para poder solventar o mejorar la situación que estás viviendo ahora.

¿Qué conseguirías al decidir y actuar?

¿Qué conseguirías posponiendo?

En el caso de que no hayas decidido actuar ahora, ¿qué es lo que te frena a actuar?

3. Organizador de tareas: El objetivo de esta técnica es que tengas un listado de tus tareas para poder mejorar el uso de tu tiempo y de tu dinero.

  • Busca 5 minutos al día, lo recomendable es que sean a primera hora o a última hora del día anterior, para organizar todas las tareas de tu día.
  • Valora el tiempo que utilizarás en cada una.
  • Ordénalas de más difícil a más fácil y haz primero la que te cueste más, para la que necesites más energía.
  • Céntrate en una tareas, no hagas muchas cosas al mismo tiempo.
  • Hay tareas que no tienes la obligación de hacer o que no son beneficiosas para ti, no caigas en hacerlas.

Utiliza estas tres técnicas cuando vayas de compras, cuando tengas que organizar tu presupuesto, para disminuir gastos, para planificar tu ahorro. Te ayudarán a tener una vida económica más sana y eficiente.

Espero que te sirva de ayuda.

¡Ánimo y a disfrutarlo!

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

El mejor equipo económico: tu familia

stick-figure-family

No cabe duda que un buen trabajo en equipo es muy beneficioso y da frutos en cualquier organización si se aplica y se trabaja de la forma más adecuada para el equipo de personas que lo componen.

Pues bien, en una familia ocurre lo mismo, cuánto más unido esté el equipo mejores resultados tendrá y en concreto, en la economía familiar es sumamente importante tener y formar parte de un “gran equipo”.

4H´s: claves de un gran equipo económico.  

  1. Humildad: es imprescindible saber reconocer nuestras propias necesidades y la de los miembros integrantes de nuestra familia para poder poner todos nuestros recursos a nuestra disposición y a disposición del equipo. De esta forma, sabremos qué necesita de nosotros nuestro equipo y estaremos dispuestos a ofrecerlo para poder alcanzar las metas económicas marcadas a través de una estrategia bien diseñada y por ende, bien ejecutada.
  2. Honestidad: ser coherente con lo que decimos, pensamos, sentimos y hacemos es la base para poder llegar a buen puerto cuando pertenecemos a un equipo. Nos dará la oportunidad de ser generosos con nosotros mismos y con todos los miembros del equipo y a la hora de determinar nuestra misión como equipo será más provechoso para cada persona, se podrá mejorar el rendimiento individual y colectivo.
  3. Humanidad: la vinculación con las personas de nuestro equipo, la empatía, la ayuda desinteresada, el no juzgar a ninguna persona por diferentes comportamientos que pueda tener en un momento determinado, la responsabilidad de cada uno con su parte, la confianza en uno mismo y en los que tiene alrededor, la asertividad, el amor y la aceptación son valores imprescindibles para que un equipo funcione.
  4. Humor: cuando no hay diversión, no hay acción. Es vital saber reírse de uno mismo y saber reírse con los demás. Disfrutar de lo que se hace y de la forma en la que interactuamos con las personas nos ayudará a poner nuestra ilusión y pasión en nuestros objetivos económicos como equipo de una forma agradable y amena.

Ahora que tienes las claves para tener un gran equipo económico no te puedes olvidar de la comunicación, cómo ya te he mostrado en varios artículos, el tener una buena comunicación con tu familia en temas relacionados con el dinero os ayudará a ser más resolutivos, a buscar más oportunidades y a crearlas, a evitar discutir sin razones para hacerlo. También podréis pedir aquello que consideréis sin sentiros mal por ello y sabréis decir que no cuando sea necesario.

Con toda esta información ahora te invito a que os sentéis cómo equipo y que juntos analicéis si sois un GRAN EQUIPO ECONÓMICO o estáis en camino de conseguirlo o si necesitáis incorporar o mejorar en alguna clave.

Espero os ayude en vuestra economía y que lo disfrutéis analizando y creciendo juntos.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

El ahorro, nuevo compañero de viaje

130927122657-piggy-bank-savings-620xa

El concepto que sobre el ahorro tenían nuestros padres dista mucho del concepto que tenemos los de la generación que hemos vivido en la cultura del consumismo, de la compra por impulso o del “recurrir al crédito” sin demasiadas contemplaciones, y esto más que una crítica, es una constatación. A pesar de vivir en la era de la información, nuestras decisiones de compra no siempre han estado sustentadas en criterios racionales. 

Pero las circunstancias que de sobra todos conocemos, han hecho que nosotros, los de la generación de los 70 y los 80 nos hayamos dado cuenta y hayamos tomado buena nota de la importancia del ahorro.

Estamos de acuerdo en que algunos conceptos como el análisis o la planificación están íntimamente relacionados con el mundo de la empresa, pero la cuestión es si en la economía familiar se pueden aplicar conceptos similares. La respuesta es sí.

En nuestra economía familiar debemos pensar qué nos preocupa tanto en el corto, como en el medio y largo plazo. ¿Nos preocupa tener liquidez para atender los gastos de la casa, del coche, del colegio? ¿Nos preocupa que la pensión nos permita mantener un nivel de vida similar al actual? ¿Nos preocupa poder adquirir una vivienda propia algún día? ¿Nos preocupa que nuestros hijos puedan estudiar en la universidad? y… ¿Por qué no? ¿Nos preocupa poder viajar o permitirnos algún capricho?

Una vez contestadas estas u otras preguntas, tendremos lo más importante, habremos definido nuestros objetivos. Ya sabemos adónde queremos llegar, ahora debemos saber de dónde partimos, así es que es el momento de efectuar un estudio detallado de nuestra situación individual.

Con la información sobre ingresos y gastos mensuales, unido a los ahorros disponibles ya podemos plantearnos cómo lograr “nuestros objetivos personales”, es decir, ya  podemos planificar financieramente nuestra economía familiar.

Pondremos un ejemplo práctico que la mayoría de nosotros seguramente haya vivido ya, la compra de un coche.

Cuando decidimos comprar un coche, salvo que dispongamos del efectivo, solicitamos financiación, bien acudiendo a una entidad financiera o a través de la financiera del propio concesionario.
 
Suponiendo que solicitamos un préstamo por el valor del coche que asciende a 16.470 € a devolver en 10 años, a un tipo del 9%, pagaremos una cuota mensual de 208,63 €. Al final de la vida del préstamo, habremos pagado por el coche que vale 16.470 €, un total de 25.036,20 €.

Planificar financieramente consiste en que si hace diez años hubiéramos definido como uno de nuestros objetivos la compra de un coche y para conseguirlo hubiéramos decidido constituir un ahorro de 100 € al mes a un tipo de interés del 6%, al cabo de esos diez años, es decir, en el momento actual, tendríamos el capital de 16.470 € necesario para adquirirlo.

En resumen, en el primer caso, acudiendo a financiación externa cuando surge la necesidad de compra hemos pagado por el coche 25.036,20  €, mientras que en el segundo caso, en el que nos hemos anticipado, el coste ha sido tan sólo de 12.000 €, la suma de nuestras aportaciones, lo que supone un ahorro de 13.036,20 €.

En este ejemplo se aprecia claramente la importancia de la planificación financiera. Es cierto que efectivamente en tiempos como los actuales, las economías familiares atraviesan momentos difíciles, pero es precisamente en estos momentos en los que muchos de nosotros hemos realizado un estudio pormenorizado de los ingresos y gastos, cuando podemos decidir qué cantidad del líquido mensual podemos destinar a cumplir nuestros objetivos o a prever nuestras necesidades para mirar con cierta tranquilidad al futuro.  

En realidad, la planificación finaniera es un concepto algo más amplio que hemos querido simplificar con este ejemplo ya que hablamos de varios objetivos, en distintos horizontes temporales para los que se diseñan estrategias de inversión específicas.
 
No harían falta a mi modo de ver más razones que justifiquen el ahorro, aun así no hay que olvidar que las políticas fiscales del gobierno van en la línea de fomentar el ahorro  al tiempo que desde Europa proponen un modelo mixto de pensiones que combine pensiones públicas y ahorro privado para garantizar, o mejor dicho, para que “nos auto-garanticemos” pensiones adecuadas, con lo que poco más hay que añadir.

Nuestros padres tenían bien “arraigado” el concepto del ahorro, nosotros lo hemos “asumido” pero es a las generaciones futuras a las que les debemos transmitir su importancia para que el concepto del ahorro forme parte de su cultura financiera.

 Como decía Samuel Johnson, “Pocas cosas son imposibles con diligencia y habilidad; las grandes obras fueron realizadas no con fuerza sino con perseverancia”.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Si juegas a ser rico/a, lo serás

La mayoría de nosotros nos pasamos los días pensando que haríamos si nos tocase la lotería, qué cosas podríamos comprar y cómo viviríamos una vez que nuestro dinero fuese tal que no supiéramos cuántos números tiene nuestra cuenta corriente.

Hacemos suposiciones de lo que pensamos que nos gustaría tener, incluso valoramos con quien compartiríamos nuestra riqueza. Nos montamos nuestra película en unos minutos en los que la sonrisa es lo que destaca en nuestro rostro y cuando llega la hora de comprobar si nuestro cupón ha sido premiado, todo se queda en los minutos que pasaste pensando que sueños podrías realizar con ese “tanto dinero”…

¿Te gustaría que la sensación que tienes durante esos minutos en los que sueñas con qué hacer con tu dinero durase mucho más? Me imagino que si se trata de una emoción positiva te gustaría mantenerla, disfrutarla cada día, en cada momento… PERFECTO!!

Hoy te propongo un juego para que esta sensación permanezca en ti. Se llama el JUEGO DE SER RICO/A y puedes jugar solo/a, en compañía o cómo te apetezca. Puedes jugar tantas veces al día como necesites.

Este juego no tiene unas reglas específicas, puedes hacerlo en el orden que estimes oportuno, eso sí, debes jugar como mínimo durante 21 días seguidos, ya que según nos cuenta el libro “el monje que perdió su Ferrari” para que una persona convierta un comportamiento en un hábito, se debe repetir durante 21 días seguidos. Este libro nos habla en uno de los capítulos de cómo crear hábitos positivos y nos explica “la regla mágica del 21”, te invito a que la pongas en práctica en el “juego de ser rico/a”:

  • Juega a marcarte un objetivo económico que quieras alcanzar. Cómo te he contado en varias ocasiones, debe ser concreto, realista, limitado en el tiempo y algo que realmente puedas realizar.
  • Juega a marcarte un plan de acción para conseguir ese objetivo. Juega a buscar que recursos vas a necesitar, a que personas vas a hacer partícipes de tu meta, que tiempo vas a destinar a cada acción, juega a ponerte en marcha.syndicate-1207270_960_720
  • Juega a comprometerte contigo mismo/a, a poner toda la carne en el asador para conseguir aquello que quieres.
  • Juega a ser grande, a ser lo que realmente eres, a quererte, a valorarte.
  • Juega a aprender todo lo que puedas y necesitas para alcanzar tus metas.
  • Juega a no rendirte, a conocer el aprendizaje de cada situación y a valorar lo que tienes a tu alrededor.

Y cuando estés jugando, ve escribiendo y definiendo que es para ti “ser rico/a”. Cada final de tu día durante esos 21 días, escribe que te hacer ser rico/a, cómo te sientes y todo lo que hayas percibido al jugar durante el día.

Todo en nuestra vida es cuestión de elección, tú puedes decidir ser rico/a, tú puedes elegirlo y tú puedes jugar tu propio juego. No te olvides nunca de jugar, dale la importancia que requiera a cada cosa, sin más, vive tu vida, disfrútala.

Espero que este juego te sirva de ayuda.

¡A disfrutarlo!

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Cómo gestionar tu incertidumbre financiera

25909404592_b9a0947051_b

Seguramente en alguna ocasión has podido sentir la sensación de no saber qué va a ocurrir con tu economía, si vas a poder hacerte cargo de las cosas que necesitas tanto tú como tu familia, o a lo mejor, incluso te has planteado si ibas a poder alcanzar la meta económica que te habías propuesto. Puede que hayas dudado sobre cuándo terminarían tus problemas económicos o simplemente, que te preguntarás cómo actuar ante una determinada circunstancia económica o cómo tomar una decisión financiera.

Puede que hayas vivido en primera persona alguna de estas situaciones o lo hayas visto en alguien cercano a ti, quizás has vivido todas o tal vez otras que no haya mencionado anteriormente pero que implican y se entremezclan con la palabra incertidumbre.

Estamos pasando un momento en el que las certezas nos quedan lejos, tenemos pocas seguridades y pocas certidumbres. En estas circunstancias debemos estar preparados para saber manejar la incertidumbre económica de la mejor forma posible.

Antes de continuar, hay una cosa que debemos tener presente, el concepto de incertidumbre no va a desaparecer, incertidumbre económica vamos a tener siempre ya que el futuro es incierto, pero lo que sí vamos a trabajar es cómo gestionarla para que no nos haga daño, cómo manejarla emocionalmente y cómo vivir de la mejor forma a su lado.

¿Qué nos provoca una mala gestión de la incertidumbre económica? Ansiedad, angustia, depresión, mal humor, estrés, miedo, etc… Estos factores en nosotros hacen que no podamos tomar decisiones económicas de forma fácil o que nos equivoquemos haciéndolo, que exageremos los problemas, pueden provocar situaciones difíciles en otras áreas de nuestra vida, etc…

¿Qué influye en nuestra gestión de la incertidumbre económica? Nuestra creencias económicas, nuestros aprendizajes, nuestra educación e inteligencia financiera y cómo gestionamos nuestras emociones.

¿Cómo podemos aprender a vivir con incertezas económicas? Te propongo un ejercicio, se trata de dos pasos que te ayudarán a gestionar la incertidumbre:

1. Anticiparnos: En el momento en el que se nos presente un problema o situación que nos provoque malestar relacionado con la incertidumbre y antes de tomar cualquier decisión al respecto de forma precipitada vamos a analizarlo al detalle, es decir, primero veremos si le estamos dando la importancia que se merece, después qué opciones presenta, qué actuaciones pueden llevarse a cabo y qué consecuencias tendrá cualquier decisión que tomes al respecto.

De esta forma, nos habremos anticipado a la situación para poder hacer una valoración más concreta, más acertada y relacionada con nuestras necesidades y preferencias.

2. Establecer nuestro plan de acción: Una vez que hemos tomado la decisión que creemos oportuna gracias a nuestra anticipación, vamos a ver cómo actuaré, cuándo empezaré, qué necesitaré y qué tipo de dificultades podría encontrarme en el camino, así como qué solución podría plantear ante las mismas.

3. Seguimiento: Una vez que tenemos definido nuestro plan de acción, llevaremos a cabo un seguimiento para ver si nuestras decisiones van siendo las correctas o no, de esta forma estaremos a tiempo de modificar aquello con lo que no nos sintamos cómodos o esté fallando.

¿Qué conseguirás con un buen manejo de la incertidumbre? Con la gestión de la incertidumbre económica te sentirás más seguro, con más confianza, tu nivel de bienestar aumentará, con más fuerza y más visión de futuro.

Te animo a que pongas en marcha esta herramienta para poder mejorar tu salud económica, recuerda que la incertidumbre es algo que no podemos hacer desaparecer, pero gestionándola de forma adecuada nos permitirá crecer emocionalmente y ser más inteligentes financieramente.

¡Ánimo y a disfrutarlo!

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

¿Qué es el coaching financiero?

euro-870754_960_720

¿PARA QUIÉN? Para todos, sí, para ti, que eres emprendedor, que estás desempleado, que estudias, que trabajas por cuenta ajena o eres autónomo, o freelance, que trabajas en casa para los tuyos, que eres pensionista o que haces varias cosas de estas a la vez. Si estás leyendo esto ahora mismo, es para ti.

Y… ¿QUÉ ES? El Coaching Financiero es una especialización dentro del Coaching personal. El objetivo de este proceso es conseguir una meta económica deseada, basada en tu plan de vida financiero. Para ello, se aplican las diferentes herramientas de coaching orientadas al desarrollo personal que abarcan las relaciones con el dinero, las finanzas y las creencias. Una vez finalizado el proceso, tienes a tu disposición un plan financiero personalizado con el que te sentirás identificado/a y comprometido/a, de esta forma estarás en la situación idónea para tener el control sobre tu economía y poder llegar a tu éxito financiero.

¿PARA QUÉ coaching financiero? Te ayuda a:

  • Adquirir un nuevo enfoque de las creencias que tienes del dinero y de la generación de riqueza para mejorar la forma en la que tienes de relacionarte con el mismo y generar nuevas oportunidades.
  • Conocer los diferentes medios o herramientas adecuadas para administrar tu economía de una forma eficiente.
  • Aprender estrategias y habilidades hacia la riqueza y libertad financiera.
  • Vivir sin preocupaciones monetarias de forma que administres tu dinero de forma eficiente, saldes tus deudas, ahorres, aprendas a invertir e incluso pongas las bases a la educación financiera de tus hijos.
  • Ser consciente y tomar las decisiones adecuadas sobre tu dinero.

¿CÓMO? El coaching financiero se puede trabajar de forma individual a través de sesiones personalizadas que se estructurán entre 5 y 7 sesiones, dependiendo de cada situación y cliente; y de forma grupal a través de talleres y cursos. En ellas se dan las herramientas necesarias para tener el control sobre tu dinero, a través de una serie de pasos…

 … ¿CUÁLES SON LOS PASOS?

  1. Toma de consciencia: antes de realizar cualquier ejercicio hacia tu mejora financiera, es importante que realices una búsqueda de tomar consciencia sobre tu situación financiera actual; sobre cuál es tu actitud frente a tu economía, cómo es tu personalidad a la hora de asumir riesgos, etc…
  2. Identificar tus creencias: para poder dirigir tu vida económica, debes saber que creencias tienes acerca del dinero, ya que éstas determinarán nuestra relación con el mismo. Es determinante el reconocer estas creencias porque nuestras decisiones económicas dependen de las mismas. Por ejemplo, la famosa frase “Esa persona está podrida de dinero” está basada en una especie de mito que nos lleva a tener una creencia negativa acerca del dinero, ¿el dinero pudre?.
  3. Se responsable: para conseguir una buena salud financiera debes ser responsable de las decisiones financieras que tomas. De tus compras, tus hábitos de consumo, tus gastos fijos y variables, tus ingresos, tus ahorros y tus inversiones.
  4. Marca tu objetivo: ¿Qué es lo que quieres conseguir? Tenemos que enfocarnos en lo que deseamos conseguir. Por ello, es indispensable marcar unos objetivos inteligentes, es decir, específicos, medibles, alcanzables, realizables y limitados en el tiempo. Es importante que estas metas nos produzcan una serie de beneficios que den lugar a una sensación de bienestar.
  5. Se flexible: para poder darte la oportunidad de intentarlo, no te limites. Para ello, tienes que conocer cuáles son tus recursos internos: conocerte, aceptarte, valorarte, agradecerte y confiar en ti; cuáles pueden ser tus recursos externos, qué y a quién tienes a tu alcance; ver y aprovechar las oportunidades que surjan en tu campo de visión y; tener sueños siempre por cumplir, ya que éstos son la base de las ilusiones, que se convierten en deseos y así empiezan los proyectos.
  6. Ten tu propio plan financiero: para conseguir lo que te es ineludible tener un plan de acción, es decir, marcarte pautas ¿Qué voy a hacer? ¿Cuándo lo voy a hacer? ¿Cómo lo voy a hacer? ¿Con qué recursos cuento? De esta forma, tienes la mejor herramienta posible para decirle a tu dinero qué hacer para ti y que no sea él el que te lo diga.

Y ahora, como bien dice Séneca, “No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas”. Así que empecemos a ser inteligentes financieramente de una forma fácil a través del coaching financiero.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Se acerca el fin de año, ¿cómo sobrellevarlo y prepararme para enero?

Cuesta de enero

Para muchas personas diciembre y/o enero, son meses complicados, e incluso de crisis.

Por: Alister Neira

Para la persona trabajadora independiente su crisis se da en diciembre, ya que desde finales de noviembre las empresas dejan de contratar servicios externos, por lo que es un época de “vacas flacas”, mientras esperan que el año comienza para que empiecen a solicitar de sus servicios.

Para la persona asalariada, su crisis se da a inicio de año, con la famosa “cuesta de enero”, aun cuando en diciembre recibieron el aguinaldo a final de año, en muchas ocasiones, ese dinero ya está comprometido para pagar algunas deudas pendientes o bien, para comprar algún presente para los seres queridos.

Entonces viene la pregunta, ¿cómo sobrellevar esta situación? ¿Cómo sobrevivir a la cuesta de enero?

Los especialistas hablan que todas las personas, independientemente de si trabajan para alguien más o son autoempleadas, deberían apartar al menos el 10% de sus ingresos a lo largo de todo el año, y si bien es cierto el año está terminando y tal vez no hubo oportunidad de hacerlo, siempre se puede tomar medidas al respecto.

He aquí algunas recomendaciones:

  • Salve su aguinaldo: si no lo hizo durante el año, todavía lo puede hacer con su aguinaldo. Guarde al menos el 10% de este para suplir cualquier necesidad que pueda surgir en enero.
  • Priorice: haga una lista de las cosas que verdaderamente necesite comprar, o mejor dicho, de los regalos que le gustaría dar ahora en diciembre. Y recuerde, ¡los mejores regalos no siempre vienen en caja! Esto quiere decir que tal vez usted puede darle un regalo a ese ser querido, sin necesidad de gastar mucho dinero, tal vez la otra persona, sólo desea tiempo de calidad con usted.
  • Prepárese: ya sea que trabaje independientemente o sea asalariado, tome un tiempo para planear cómo va a iniciar su año, analice los proyectos que tiene, haga un presupuesto para el año que comienza y haga una estrategia de cómo puede mejorar sus ingresos.
  • Sea paciente: no desespere, recuerde que después de toda época de “vacas flacas”, viene otra de “vacas gordas”, simplemente organícese, ordene sus finanzas y sea paciente mientras llega esta época de prosperidad.

Y mientras tanto, aproveche este tiempo y disfrútelo con sus familiares y seres queridos.

¡Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo!

Alister Neira (EfroVida)

Email: anema04@gmail.com

Web: http://efrovida.blogspot.com/

Como hacer que su billetera sobreviva al final de año

piggy-bank-621068_640

Por: Roy Cameron Kennedy

Los últimos dos meses de cada año se han convertido en una carrera de viernes negro, apartados y promociones navideñas, todas herramientas muy bien aprovechadas por los comercios para hacerse de una parte de su salario y principalmente de su aguinaldo.

Si no se cuida, los regalos, los toros y las comilonas de este tiempo pueden terminar consumiendo el dinero que normalmente utiliza para pagar recibos, comprar el diario y hasta para adquirir los útiles escolares.

En esta época de celebración queremos compartir con usted algunos consejos de cómo administrar de manera inteligente sus recursos, para que así no tenga que pagar con la cuesta de enero sus errores del celebrado diciembre.

Pero primero ¿por qué resulta tan difícil conservar el dinero una vez que llega a nuestras manos?

  1. Falta de educación financiera: esta se debe a que en la mayoría de los casos en nuestra infancia nunca se nos enseñó cómo manejar el dinero y la mayoría de los ejemplos que presenciamos nos mostraron el gastar en lugar de ahorrar. Hace algunos años atrás no se tenía tanta facilidad para adquirir tarjetas de crédito, pero existían los famosos polacos que le permitían adquirir productos a pagos aún cuando no se tuviera el dinero en las manos, también en algunos barrios existían personas un poco más acomodadas que se convertían en los prestamistas de la comunidad, ofrecían financiar sus necesidades sin preguntar mucho pero con la condición de pagar altos intereses todos los meses.
  1. Por increíble que parezca, la baja autoestima también es un factor, muchas personas en este tiempo cuando tienen un poco más de dinero se sienten muy bien y quieren impresionar a sus familiares y amigos con regalos o atenciones que normalmente no están a su alcance, incluso darse uno que otro gusto para sentirse bien.
  2. No tomamos buenas decisiones financieras porque no tenemos dominio propio, nos manejamos más por impulsos y sentimientos a la hora de gastar el dinero, más que por el control y la razón.

Pero a pesar de estas condiciones, usted puede aprender a sacarle el máximo provecho a su dinero.

  1. Aunque usted no lo crea, setiembre y octubre son un buen momento para comprar debido al cierre fiscal, las tiendas se llenan de buenas promociones. Puede comprar la ropa que sus hijos y usted estrenarán en fin de año a precios muy cómodos, eso sí recuerde mantenerla guardada para usar a partir de la época de navidad y fin de año.
  2. Revise sus prioridades, identificar bien quién o qué está en primer lugar…
  3. Haga un plan para gastar, escriba una lista con las principales necesidades o las cosas en las que va a gastar el dinero y diferencie entre lo que realmente necesita y lo que desea, o se le antoja. Es decirle al dinero a donde tiene que ir y no preguntarse después donde se fue. Es bueno dividir el aguinaldo en sobres con destinos específicos como por ejemplo: un sobre para lo que voy a gastar, otro para lo que voy a ahorrar, y otro para pagar deudas.
  4. Guarde un poco del dinero para más adelante, póngalo en otra cuenta, en un sobre, en otro lugar, y controle cualquier impulso por tocarlo.
  5. Con respecto a las tarjetas de crédito: trate de no usarlas, cuando no se ve el dinero, no duele a la hora de pagar, gaste solo lo que tiene en el presupuesto.
  6. No olvide ayudar a los demás, principalmente a los que no tienen.

Recuerde que la razón de la Navidad es el compartir y dar amor y ese debería de ser el principal regalo.

Roy Cameron Kennedy

Email: roycamke@gmail.com

Facebook: Roy Cameron Kennedy

Twitter: @roycamke