Estudiar después de los 40…

16840395246_a2841b0f4e_b

 Reciclarse o morir y con la crisis esta frase ha tomado aún más sentido.

Cuando llevamos más de 10 años en el mismo trabajo, sintiéndonos seguros de lo que hacemos y dominando cada tarea que realizamos así como nuestro entorno laboral el cambio es siempre difícil.

Muchos de vosotros o habréis planteado darle un nuevo rumbo a vuestra trayectoria laboral, cambiando radicalmente de sector, o ampliando conocimientos y especialización. Para muchos la formación continua es su día a día y están muy acostumbrados a asimilar grandes cantidades de contenidos pero para un número elevado de trabajadores reciclarse es algo más complicado.

Después de años sin tocar libros nos encontramos con que estudiar no es tan fácil como parecía, ya estoy matriculado en ese curso o master que creo que me va a abrir una nueva oportunidad laboral ¿o no?, pero ya he dado ese paso y quiero aprovecharlo al máximo, ¿cómo lo hago?

Puede que te asalten algunos miedos y que pienses que ya estas mayor para estudiar pero simplemente se trata de dedicar un poco más tiempo y controlar aquellas variables que influyen en el proceso de aprendizaje.

Empieza con grandes dosis de voluntad y constancia ¡ponte manos a la obra!, aquí te dejo algunos aspectos que tendrás que trabajar:

  • Planifica tu tiempo. Tendrás que organizar tus tareas diarias (trabajo, familia, ocio…) y adaptarlas para dedicarle algunas horas diarias al estudio. Ponlo por escrito, pero tienes que ser realista, al principio te costará algo más, así que plantéate ir ampliando tiempo de estudio de forma progresiva, poco a poco…
  • Organiza tu lugar de estudio. Debes tener el material y mobiliario adecuado. Intenta tener buena iluminación y ventilación y si no dispones de espacio o las distracciones son muchas siempre puedes recurrir a una biblioteca pública.
  • Crea nuevos hábitos de estudio. Así que antes de ponerte manos a la obra con la materia, repasa algunas técnicas de estudio e intenta buscar las que mejor se adapten a ti (resúmenes, esquemas…) El primer paso es leer mucho, así que compagina tu nueva rutina con la lectura, consigue varios libros con temáticas que te interesen y lee todos los días.
  • Busca una salida práctica a lo que estás estudiando. Intenta aplicar aquello que estás aprendiendo a través de algún tipo de colaboración o voluntariado.

Ten presente los beneficios de estudiar. ¿Qué te va a aportar?, sin duda algo más que un título:

  1. Ir alcanzando objetivos repercutirá en tu autoestima, esto llevará algo de tiempo, pero pronto sentirás la gratificación de esforzarte por conseguir tus metas  y de ir alcanzándolas.
  2. Ampliarás tus relaciones sociales, interactuando en las clases o a través de las nuevas tecnologías.
  3. Estudiar además contribuye a mejorar tu plasticidad cerebral, con lo cual el tiempo de estudio nunca será tiempo perdido.
  4. Tu edad y experiencia te hará sacar el máximo partido de los conocimientos que vas a ir adquiriendo y para ti será más fácil extrapolarlos profesionalmente.

“Aprender mientras hago y no mientras pienso en hacer algo.”Paulo Coelho

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

La evolución personal

%d8%af%d8%b1%d8%a7%d8%b3%d8%a9_%d8%b9%d9%84%d9%85%d9%8a%d8%a9

Crecer es una de las capacidades propias de las especies. De forma natural, el cuerpo aumenta de tamaño, altura y peso; y se somete a los cambios a los que la naturaleza  tiene previsto. En distinción con este proceso biológico, físico y generalizable a la mayor parte de las especies, destacamos el concepto de desarrollo en el ser humano: un proceso más complejo y con múltiples vías como protagonistas.

Desarrollarse tiene que ver con una sumatoria de aspectos: el crecimiento fisiológico, el proceso madurativo (acompañado por el desarrollo de las funciones cerebrales) y los aspectos ambientales (la relación que tiene el niño, desde pequeño, con su entorno). Es en este enfoque donde irá desarrollando sus capacidades en la medida que el entorno se lo permita.

Pero, ¿qué es evolucionar?, ¿qué significa poder dar pasos que nos lleven hacia una evolución vista desde el punto del avance personal? Evolucionar, en este aspecto, tiene que ver con poder desarrollar esas capacidades que tenemos dentro, con dar a conocer el potencial que nos caracteriza y con poder llevar a cabo el desarrollo de herramientas con las que contamos para poder desenvolvernos en aspectos de nuestra vida tan importantes como el trabajo, por ejemplo.

Así como la historia natural nos ha mostrado que quien sobrevive es quien mejor ha logrado adaptarse al ambiente y sus cambios, nuestra evolución interna depende de nosotros para poder actualizarnos en el vertiginoso mundo contemporáneo.

Uno de los consejos para poner en práctica esta actividad es mantenerte actualizado: leé constantemente las noticias, enterate de lo que sucede en el mundo, pues de esa manera sabrás hacia dónde va el mismo y en qué momento se encuentra; tener contacto con los diversos medios de comunicación: Internet, whatsapp, redes sociales; estas herramientas son fundamentales para informarte y actuar en tu entorno; estar sujeto a los cambios: esta es una tarea que a muchas personas les cuesta, puesto que los cambios son de naturaleza incierta y variable y proporcionan una sensación de incertidumbre. Lo importante es no tenerle miedo a los cambios, puesto que ellos son los que hacen que se mueva el mundo, y que el hombre evolucione. Mantenete con una mentalidad abierta, dinámica, adaptable a cualquier situación, puesto que así, lograrás una mejor capacidad de adaptación.  ¡ADELANTE! 

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo Argentina

La Nueva Ruta del Empleo Radio – Costa Rica

En nuestro programa más reciente compartimos una serie de acciones que deben realizar los emprendedores si desean ser exitosos en su vida y sus negocios.

El programa es conducido por Fabrizzio Ponce y se transmite todos los jueves a las 5:00 pm por Radio Costa Rica 930 AM, por internet en http://www.radiocr.net y en diferido los fines de semana a través de Canal 19.

Retomando el camino… replanteando el proyecto laboral

Por: Alister Neira

¿Tiene mucho tiempo realizando la misma actividad laboral? ¿No se siente a gusto con el trabajo que tiene? Tal vez sea hora de replantear su proyecto laboral.

Es muy común escuchar personas que dicen “he pasado toda mi vida haciendo lo mismo” o “no siento que me estoy realizando profesionalmente” y es muy válido.

Toda la vida nos han enseñado que “estamos hechos para una sola cosa”, pero en realidad no es cierto. El ser humano es una máquina impresionante que tiene la capacidad de crear nuevas cosas todos los días, por ende, tiene la capacidad de crear nuevas oportunidades también.

Usted puede realizar tantas cosas como intereses y aptitudes tenga, lo importante es establecer prioridades sobre qué es lo que quiere hacer. Por eso aquí le dejamos algunas simples recomendaciones para que pueda empezar a replantear su proyecto laboral:

  1. Dé el primer paso. Como dicen: “el primer paso es reconocerlo”. Si tiene tiempo de hacer lo mismo y quiere cambiar, reconózcalo. Usted podrá engañar a las demás personas, pero no podrá engañarse a sí mismo. Si no le gusta lo que realiza, es hora de tomar una decisión.
  2. Valore sus intereses y aptitudes. Haga una lista de aquellas actividades que más le gustan y numérelas en orden de lo que más le gusta a realizar a lo que menos le gusta realizar. Luego realice una lista de las áreas o actividades en la que tiene mayor habilidad.
  3. Identifique sus valores. Haga una lista de lo que es más importante para usted. Por ejemplo, si a usted le gusta pasar tiempo con su familia y amigos, buscar una ocupación en la que tenga horarios alternos, tal vez no sea lo más recomendable.
  4. Tome riesgos. Dicen que “cuando una puerta se cierra, se abre otra”. En ocasiones es necesario cerrar las puertas uno mismo, para salir a buscar las nuevas puertas que están abiertas, así que si quiere algo diferente, tal vez sea hora de que salga a buscarlo usted mismo.

Y recuerde, no existen recetas. Estos pasos son apenas el inicio para que usted empiece a cuestionarse si lo que está haciendo en este momento, lo está realizando como persona y como profesional.

Pero lo más importante es que tenga presente que todos los seres humanos estamos diseñados para muchas cosas.

Para finalizar, los dejo con estas dos frases de Albert Einstein:

“Todos somos unos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”.

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

No piense que no puede hacerlo, sólo busque qué es aquello en lo que sí puede. Muchos éxitos.

todos-deben-trepar-el-arbol

Alister Neira (EfroVida)

Email: anema04@gmail.com

Web: http://efrovida.blogspot.com/

Gestionando el conocimiento de las organizaciones

mark-516277_960_720

 

Por: Verny Wilson

Constantemente se nos recuerda que estamos en la era del conocimiento, en donde el que tiene el conocimiento, automáticamente se vuelve en una ventaja competitiva y un elemento diferenciador a nivel individual como colaborador y a nivel empresarial.

El conocimiento, para una organización, puede conceptualizarse como un proceso simultáneo de conocer su entorno y de intervenir dinámicamente en este, apoyado en su experiencia (años en el mercado) y sus habilidades, este proceso incluye sus valores, actitudes y creencias. Es por esto que la alta gerencia debe establecer estrategias acertadas en el desarrollo del proceso de creación de conocimiento organizacional, que debe entenderse como la capacidad de una compañía para generar nuevos conocimientos, difundirlo entre sus empleados y materializarlos en productos tangibles o intangibles. Este proceso brinda como resultado al interior de las empresas, la generación de su Capital intelectual.

La gestión del conocimiento, debe verse como un esfuerzo continuo y organizado para que el capital intelectual de la organización y la creación de una cultura de aprendizaje se fundamenten en el conocimiento existente y en su desarrollo futuro.

Hoy en día la mayoría de las empresas consideran el conocimiento como uno de sus activos más valiosos. Es interesante el hecho de que aunque en el transcurso de la historia el conocimiento ha estado presente y se ha administrado, solo hasta ahora se está reconociendo como algo valioso y se están invirtiendo enormes cantidades de dinero en su gestión, lo cual implica, hacer diagnósticos permanentes, implementación y evaluación de la eficacia de las capacitaciones.

Por la velocidad a la que cambian las condiciones, en las que se mueve las organizaciones ya no es efectivo transferir y administrar el conocimiento con los métodos tradicionales. Lo anterior nos obliga a pensar fuera de la caja y dejar a un lado, como siempre se ha hecho, para abrirle campo a como se requiere que se haga hoy, buscando la mejor metodología y herramientas para: enseñar y aprender.

Algunos de los retos de la gestión del conocimiento son:

  • La tecnología de la información, que ha puesto al alcance de las empresas las herramientas necesarias para lograr un manejo adecuado del conocimiento. Aplicaciones como los sistemas de administración de documentos, el correo electrónico, la videoconferencia, los grupos de discusión, los ambientes electrónicos compartidos, etc.
  • Cultural y personal, se refiere a creencias muy arraigadas en la mente de una sociedad en particular, lo cual requiere apoyo decidido de todos para cambiarla, generar políticas y nuevas normas que institucionalicen los procedimientos necesarios para que la información y el conocimiento no se pierda. Pero lo anterior se puede lograr solamente en la medida en que se refuerce ese tipo de comportamiento mediante un esquema de recompensas y se elimine el comportamiento contrario mediante un esquema de sanciones.
  • Finalmente está el reto de la organización, en donde las empresas deben dedicar esfuerzo y personal para administrar sus recursos de conocimiento. Un paralelo entre estas dos actividades de administración de recursos debe lograrse si se desea crear una organización fuerte y perdurable en el tiempo.

La próxima vez que es enviado a una capacitación, recuerde que usted es un gestor del conocimiento, así que su enfoque debe ser aprender para después enseñar a otros.

Verny Wilson

Email: verny.wilson@gmail.com

LinkedIn: Verny Wilson

Jefes incompetentes: mucha universidad y poca guardería

Sin iniciativa, los líderes son simplemente trabajadores en posiciones de liderazgo” (Bo Bennett).

En la última semana he empezado a releer el libro “La Inteligencia Emocional en la práctica” de Daniel Goleman. Como casi siempre que vuelvo a leer un libro por segunda vez, descubro cosas nuevas que en la primera ocasión se me pasaron por alto.

En este libro hay un capítulo dedicado a lo que el autor denomina “El fracaso del director general”. En este punto, se enumeran una serie de rasgos que, tras una investigación, se había determinado que eran comunes a  los altos ejecutivos que habían acabado fracasando.

 

Rasgos de los directivos que fracasan

  • Rigidez: los directivos ineficaces no tienen capacidad para asimilar, adaptarse y responder adecuadamente a los cambios (tanto de factores externos como cambios en la propia empresa). La falta de flexibilidad es característica de los malos jefes.
  • Arrogancia y relaciones pobres: otro de los rasgos comunes a los ejecutivos ineficaces es la tendencia a hacer críticas muy severas o injustificadas, la insensibilidad hacia los empleados o las exigencias desorbitadas o absurdas. Además, los directivos mediocres sólo saben demostrar su inteligencia menospreciando a los demás, tienden a ser arrogantes y a creer que son los que más saben sobre una determinada materia.
  • Falta de autocontrol: los jefes que fracasan soportan mal la presión y tienen tendencia al mal humor y a los ataques de ira o enfado. Por el contrario, los directivos con éxito se desenvuelven bien en las situaciones tensas y en las crisis, manteniendo la confianza en sí mismos y en su equipo de trabajo.man-311969_960_720
  • Intolerancia a las críticas: los jefes ineficaces suelen reaccionar a la defensiva ante los errores y las críticas. Estas reacciones pueden ser diversas como: negación del fallo, encubrimiento o intento de descargar su responsabilidad sobre otras personas. Por su parte, los ejecutivos de éxito asumen sus responsabilidades, admiten sus posibles errores, toman medidas para solucionar los problemas y siguen adelante sin darle más vueltas a lo sucedido.
  • Falta de habilidades sociales: los líderes que fracasan tienen escasas habilidades sociales, son poco empáticos, no escuchan de manera activa a los demás y suelen exhibir un exceso de prepotencia hacia sus subordinados.
  • Incapacidad para establecer una red de cooperación y relaciones provechosas: los directivos ineficaces tienen dificultades para aprovechar la diversidad y establecer relaciones de colaboración con personas talentosas. Generalmente, prefieren trabajar con personas que no puedan “hacerle sombra”.

 

El principio de Peter

El “Principio de Peter” afirma que las personas que realizan bien su trabajo van siendo promocionadas a puestos de mayor responsabilidad hasta alcanzar su nivel máximo de incompetencia.

Este principio explicaría por qué tanta gente sin habilidades sociales  ocupa puestos directivos en las empresas de todo el mundo. El error consiste en asumir que los conocimientos técnicos de una persona necesariamente deben ir acompañados de una adecuada capacidad de liderazgo.  De esta manera, la persona llega a tener un alto cargo en una empresa a causa de sus capacidades técnicas y, de repente, se encuentra en la situación de tener que dirigir (¡liderar!) a otras personas, sin tener competencias para ello.

En este sentido, tenemos que reconocer que algunas personas pueden ser excelentes profesionales y, a su vez, directivos muy incompetentes. Sin habilidades sociales, las personas nunca podrán triunfar en los niveles superiores.

 

Mucha universidad y poca guardería

Podría decirse que un rendimiento brillante en la universidad y un desempeño excelente en un puesto técnico son dos elementos que no predicen en absoluto la capacidad de liderazgo de los directivos.

Faltaría algo más. ¿Y qué es ese algo? Seguramente sea un cúmulo de competencias entre las que destaquen la capacidad de influencia, el carisma, las habilidades de comunicación y las habilidades sociales en general.

Y esas capacidades no se aprenden “hincando codos”, sino que se desarrollan a lo largo de toda la vida, cuando interactuamos con otras personas, cuando nos relacionamos socialmente y aprendemos a tratar a los demás.

Puedes ir a un parque o a una guardería y mirar a los niños jugar. Si hay uno que propone juegos en equipo, integra a todos los compañeros, presta su ayuda al que lo necesita y se preocupa por llevar a todo su equipo a la victoria, ese tiene “madera de líder” y podría llegar a ser un buen directivo.

¿Vemos un ejemplo?

Un joven terminó su etapa universitaria con unas calificaciones excelentes. Tras finalizar sus estudios, entró a trabajar en una empresa dedicada a la ingeniería medioambiental. Su desempeño era excelente, por lo que lo ascendieron y empezó a coordinar a un equipo de varios técnicos medioambientales. Sin embargo, fue despedido al poco tiempo…

¿Por qué fue despedido? Según sus superiores, porque el joven era incapaz de cumplir las órdenes que se le daban, se empeñaba en hacer las cosas a su modo y, cuando le recriminaban por no haberse ceñido a las especificaciones dadas, reaccionaba a la defensiva. No sabía aceptar las críticas y parecía que todo se lo tomaba como si se tratara de un ataque personal.

El mejor ejecutivo es aquel que tiene el buen sentido de elegir buenos hombres para hacer lo necesario y suficiente autocontrol para no estorbar cuando lo hacen” (Theodore Roosevelt)

 

¿Cómo es un jefe incompetente?

Un directivo ineficaz supondrá un freno para el desarrollo profesional de su equipo.  “Un gran líder es el que puede ayudar a otros a descubrir su potencial por sí mismos” (Bo Bennet).

Reconocerás fácilmente a un jefe incompetente porque…

  • Trata a su equipo como subordinados, no como colaboradores.
  • No inspira, no es un modelo a seguir, los empleados no desean parecerse a él.
  • No actúa como un mentor, no quiere que aprendas, no quiere que seas mejor que él.
  • No se adapta bien a los cambios, prefiere mantener el status quo, no quiere arriesgar lo que ya tiene.
  • No tiene iniciativa, no propone, no crea.
  • Se centra en los problemas, no en las soluciones.
  • Es arrogante y cree saberlo todo.
  • Tolera mal las críticas y por ello tiende a negar sus fallos, encubrirlos o traspasarle la responsabilidad de sus propios actos a otros.
  • No le gusta exponerse en situaciones difíciles, ya que ello podría dejar en entredicho su supuesta competencia profesional.

Las personas no deben sentirse obligadas. Deben ser capaces de elegir a su propio líder” (Albert Einstein)

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

La Nueva Ruta del Empleo Radio – Costa Rica

En este programa de La Nueva Ruta del Empleo en Costa Rica compartimos unos tractos de los webinares que recientemente hemos llevado a cabo desde España.

Nuestro programa de radio se transmite todos los jueves a las 5:00 pm hora de Centroamérica por Radio Costa Rica 930 AM, Canal 19 y por internet en http://www.radiocr.net y cuenta con la conducción de Fabrizzio Ponce.

¿Hacia dónde debe caminar la orientación profesional?

hacia_donde_debe_caminar_la_orientacion_profesional

La Orientación Profesional debe ser un puente de unión entre dos realidades que no pueden estar separadas si queremos construir un mercado laboral que ofrezca verdaderas oportunidades.

La orientación profesional es una necesidad ineludible para escolares y adultos que participan en el actual mercado laboral. Las instituciones educativas han de ser conscientes de que vivimos en un entorno volátil en el que no existe una foto fija, sino una sucesión de escenarios a una velocidad nunca vista, debido a múltiples factores económicos, tecnológicos y sociales que nos sitúan ante un horizonte en el que es muy difícil realizar predicciones estables.

Concretamente, en la Formación Profesional reglada se ha ser consciente de que se deben atender una serie de demandas, que son legítimas y esenciales, que tienen que ver con la definición de servicios y tareas de orientación, y que implican a orientadores y especialmente al profesorado de la especialidad de Formación y Orientación Laboral, que se imparte en enseñanzas profesionales.

Habitualmente, es a través de este módulo profesional donde el alumnado tiene acceso, por vez primera y tal vez definitiva, a elementos curriculares que le permitirán desenvolverse en el mercado de trabajo; lo cual choca con el trato desconsiderado que a veces se le dispensa. Resulta escandaloso, por ejemplo, que algunas CCAA hayan eliminado o reducido estas enseñanzas en la recién estrenada Formación Profesional Básica, que sucede a los Programas de Cualificación Profesional Inicial, lo que supone un absoluto disparate, ya que son los más jóvenes quienes necesitan de más ayuda ante un entorno laboral del que desconocen absolutamente todo.

¿Y qué es lo que debe hacer la Orientación Profesional? ¿Cuáles son sus retos?

Pues, para ello, sería recomendable conocer cuáles son las principales tendencias laborales para los próximos años o, al menos, preparar a los estudiantes y a los actuales trabajadores para que puedan adaptarse dentro de la actual sociedad del conocimiento. De esta forma, resultará esencial formar un capital humano que sea capaz de:

  1. Adquirir competencias nuevas.
  2. Adquirir competencias de nivel superior a las que posee.
  3. Desarrollar competencias que permitan al individuo gestionar su propia trayectoria formativa y profesional, y adecuarse a las necesidades productivas reales.

Ante este reto habrá que reforzar las oportunidades de acceso a la formación profesional y dotar a ésta de la suficiente flexibilidad, de los recursos necesarios y apoyo a las demandas de los docentes, excesivamente encorsetados en un sistema cada día más burocrático y ajeno a su realidad. Solo así la Orientación Profesional podrá constituirse en una verdadera garantía de calidad entre los procesos de formación y trabajo, realizando una función de nexo de unión que comunique y retroalimente ambos, llegando a constituir una vía bidireccional y continua.

No se trata, en suma, solo de ofrecer información, sino de permitir una construcción dinámica y autónoma de itinerarios con verdadera relevancia profesional (a esto le dedicaré otro post más adelante). Y a todo ello hay que añadir el fomento de la iniciativa emprendedora, así como las oportunidades de movilidad y de formación continua.

Por lo tanto, el camino a seguir está identificado por la gestión y adquisición continua de competencias en un entorno dinámico que requiere de especialización, polivalencia y capacidad de reinvención. No se trata de poseer un determinado título, sino de poder acreditar una serie de habilidades prácticas cuantificables. Y todo en un contexto con un alto índice de rotación, de creciente prestación de servicios por cuenta propia, internacionalización, necesidad de autoaprendizaje, multidisciplinariedad, capacidad de innovación, digitalización de servicios, y con una importancia creciente y definitiva de la propia marca personal como sello distintivo de nuestras competencias, lo cual ya no es optativo y requiere de una atención inmediata.

Foto: pixabay.com