‘Mamá, quiero ser artista’

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Cuando yo era pequeña quería ser periodista. Es más, contaba a todo el mundo, con todo el desparpajo que me caracterizaba, que iba a ser locutora de radio o presentadora del telediario.

No tengo ahora una idea clara de por qué me entusiasmaba esa profesión. Si lo pienso más detenidamente encuentro entre mis recuerdos una cierta curiosidad por la radio, por lo que contaban, por esas voces tan melodiosas…si en realidad hubiera sido periodista y me hubiera visto en la situación de elegir, sin duda alguna, hubiera elegido la radio. Digamos que para mí tiene ciertas pinceladas románticas.

Puede que si algún locutor de radio lee esto, tire por los suelos todos esos matices, pero cuando una es pequeña, y tiene ilusión, acompaña con colores brillantes todos los deseos.

Pasó el tiempo, y a punto de entrar en la universidad, y con la intención de estudiar periodismo, una vecina echó, sin querer, mis sueños por tierra. Esta chica era un año mayor que yo. Ya había comenzado la universidad. En un instante de una conversación entre adolescentes explicó de una manera tan apasionada aquello que estaba estudiando, que sin pretenderlo siquiera, me convenció. Estudié pedagogía. En un segundo, en un instante, cambié de opinión porque otra persona, que estaba absolutamente convencida de que lo que hacía era extraordinario, supo transmitirme ese sentimiento.

No me he arrepentido de esa decisión. Estudié lo que quise estudiar. No hay más.

En casa nunca me dijeron que estudiase tal o cual cosa. Más bien me preguntaban qué era lo que quería estudiar, con lo cual me dejaban la puerta abierta a mi elección.

En cierta ocasión, vi, cómo una compañera de trabajo repetía a su hijo, casi un bebé que empezaba a hablar, una cantinela sobre la profesión que debía ejercer cuando fuera mayor. “Alain va a ser médico”. Y el niño repetía aquello que no entendía cada vez que alguien le preguntaba qué quería ser de mayor. Y es que la gente no preguntaba por casualidad, el niño estaba rodeado de juguetes que casi reproducían un hospital en miniatura para curar a algún osito que había quedado arrinconado entre tanto material de quirófano de plástico.

Para la madre llegó a ser casi una obsesión. El niño tenía que ser médico y por tanto, todos los juguetes, juegos y demás, eran monotemáticos.

Un día hablé con ella. Le dije que aquello que ella estaba haciendo con la mejor voluntad del mundo y con una gran persistencia, podría convertirse, desde mi punto de vista, en una bomba que podía estallarle en las manos.

Su cara cambió. No entendía nada. Le expliqué algunas de las opciones que podían darse en el futuro. Le dije, imagina que Alain quiere ser médico, y puede estudiar medicina porque tiene capacidad para ello: perfecto. La sonrisa iluminó de nuevo su cara. Pero imagina que quiere ser médico y no puede. Sus notas no se lo permiten a pesar de su esfuerzo. Se va a frustrar mucho porque es algo que “quiere” desde pequeño.

Su sonrisa se borró de inmediato. Piensa entonces, que no quiere estudiar medicina, pero que lo hace por cumplir tus expectativas, esas que llevas repitiéndole desde que es pequeño. No te quiere defraudar. Pero no es lo que él quiere. Frunció el cejo. No elige lo que quiere él, sino lo que quieres tú, y eso a la larga, le va a hacer sentirse mal.

Mira, deja que el niño sueñe. Hoy querrá ser bombero, mañana cocinero, o quizá médico. Déjale que elija, que sea feliz con aquello que le guste. Si se confunde con la elección ha sido una consecuencia de algo que él ha hecho. Así también aprenderá.

No se lo pongas difícil, quizá no sepa cómo decirte que no quiere ser médico. Puede que le guste otra profesión pero no quiera defraudarte.

Evita daños. Deja que elija, que cambie, que sueñe, que se confunda…

A los días volví a su casa, y la habitación de Alain estaba llena de nuevos juguetes: un camión de bomberos, una muñeca, una cocinita…habían ido a la tienda de juguetes y el niño había elegido aquello que le había gustado.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Motivación rutera – “Father and son”

Por: Dany Murillo

“Father and son” (Padre e hijo) es una canción del cantautor inglés Cat Stevens (ahora conocido como Yusuf Islam), incluida en su cuarto álbum de estudio “Tea for the Tillerman” de 1970.

Este tema marca un intercambio entre un padre que no entiende el deseo de un hijo de romper y dar forma a una nueva vida, y el hijo que realmente no puede explicarse, pero sabe que es hora de que él busque su propio destino.

Stevens canta en un registro más profundo para las líneas del padre, mientras que usa una voz más alta para las del hijo. Además, hay voces de acompañamiento proporcionadas por su guitarrista y amigo Alun Davies, que comienzan a mediados de la canción.

Si uno la escucha bien se da cuenta que el papá habla directo al hijo, mientras que este responde a una tercera persona (como si pensara su respuesta pero no la dijera).

Cat Stevens originalmente la escribió como parte de un proyecto musical que iba a protagonizar el actor británico Nigel Hawthorne, llamado Revolussia, el cual se ambientaba durante la Revolución Rusa, y trataba sobre un muchacho que quería sumarse a la guerra contra los deseos de su padre, un granjero conservador.

El proyecto musical se desvaneció cuando Stevens contrajo tuberculosis en 1969 y estuvo cerca de la muerte. Después de un año de convalecencia en un centro hospitalario y de un pulmón colapsado, la obra fue archivada, pero la canción permaneció, ahora en un contexto más amplio, que reflejaba la captura de los impulsos y visiones de las generaciones más jóvenes contra las de más edad.

En una entrevista que le hicieron poco después del lanzamiento sobre si la canción era autobiográfica, Stevens respondió: “Nunca he entendido a mi padre, pero él siempre me dejó hacer lo que yo quería, él me dejó ir. Padre e Hijo es para aquellas personas que no pueden separarse“.

Stevens inventó la historia, pero su relación con su propio padre fue una influencia en la canción. Cuando apareció en “The Chris Isaak Hour” en el 2009, el cantante dijo: “Él estaba dirigiendo un restaurante y yo era una estrella del Pop, así que no estaba siguiendo el camino que él establecía, pero ciertamente no tuvimos ningún antagonismo. Yo lo amaba y él me amaba a mí“.

Esta pieza salió como el lado B de un sencillo de 1971, por lo que no ingresó en listas, salvo en Italia donde fue #12 y ganó un disco de oro, y en Holanda donde fue #23. Aún así se convirtió en una de las piezas más famosas y sonadas de este artista, y hasta recientemente fue incluida en la banda sonora de la película “Guardianes de la Galaxia II”.

Como padres, amamos tanto a nuestros hijos, que buscamos con nuestra experiencia poder evitarles problemas y sufrimientos, sin embargo los hijos son como el caudal de un río que va a seguir su propio rumbo sin que nada los detenga. 

¡Feliz día del Padre! 

VIDEO DE CAT STEVENS CON SUBTÍTULOS EN ESPAÑOL Y EN INGLÉS:

https://www.youtube.com/watch?v=VHjEtykqFmQ

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Foto: Youtube.com

Dany Murillo
Email: dr.danilomurillo@hotmail.com