Ricard Loría: “Si la vida no te sonríe, sonríele tú a la vida”

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Foto: La Nueva Ruta del Empleo

En sus más de 20 años de experiencia laboral Ricard ha trabajado en numerosas empresas y ha participado en prácticamente todo el proceso del Supply chain.

Tiene gran actividad y presencia en diferentes redes sociales y, cómo muchos otros, está viviendo las inclemencias del sector. En esta entrevista le preguntamos e indagamos sobre todo ello.

En sus más de 20 años de experiencia laboral Ricard ha trabajado en numerosas empresas y ha participado en prácticamente todo el proceso del Supply chain. Tiene gran actividad y presencia en diferentes redes sociales y, cómo muchos otros, está viviendo las inclemencias del sector. En esta entrevista le preguntamos e indagamos sobre todo ello.

La Nueva Ruta del Empleo: Hola Ricard,

Ricard Lloria: Hola Jaime, mucho gusto.

LNRE: Tienes más de 20 años de experiencia. Has estado en numerosas empresas, en diferentes puestos y has vivido situaciones de todo tipo. ¿Qué destacarías de tu trayectoria?

R.L.: Empecé a los 16 años. Lo típico que a los 16 te dicen “o estudias, o trabajas”. Yo dije, “trabajo” y luego, volví a estudiar. Pero cómo no quería que mis padres me pagaran mis gastos, lo compaginé todo.

LNRE: ¿Fuiste compaginando estudios y trabajo…?

R.L.: Sí, desde FP hasta el Máster, siempre trabajando. Fue enriquecedor; vas viendo lo que estudias, en la práctica. Tuve la suerte de encontrar un Máster que juntaba marketing y logística. A partir del Máster fui enfocando más mi carrera. Me gustaba mucho el Marketing, pero no tenía mucha experiencia.

LNRE: No tenías mucha experiencia… ¿Qué hiciste?

R.L: había empezado de joven de mozo de almacén y también controlando stock. Cómo yo ya venía de este mundo, pasé al departamento administrativo de compras. Pasaba pedidos, controlaba stocks, bajaba a los almacenes… Enfoqué mi carrera a lo operacional. Desvié mi pasión por el marketing a una cosa que me ha acabado gustando más.

LNRE: Lo convertiste en tu nueva pasión.

R.L.: Sí, partes de una pasión, pero descubres otra. Con los años te acaba gustando más, porque hay un campo enorme por explorar y que representa gran parte del capital de las compañías.

LNRE: Empezaste en el mundo de las compras. ¿Cómo fue tu experiencia?

R.L.: Si, en compras, logística, producción, distribución… Para englobarlo todo, podríamos llamarlo Supply Chain. Me proporcionó un crecimiento importante, un cambio de mentalidad. Se piensa que lo importante es “vender, vender, vender” y detrás de eso tiene que haber alguien que sepa comprar bien. Porque si no compras bien, jamás venderás bien.También he aprendido que, a veces, especialmente cuando tienes que procesar un producto, comprar barato no es bueno. Puedes ahorrarte dinero, pero puedeimpactar en la calidad del producto y eso genera trabajo, gastos adicionales en postventa, la anulación de pedidos o impacto en la imagen empresarial.

LNRE: ¿Y qué más has aprendido?

R.L.: A cuidar de los proveedores. Hay productos que los hacen pequeños proveedores especializados y son difíciles de remplazar. He aprendido a no perderlos nunca, a focalizar el esfuerzo con ellos para crecer juntos, tener un buen servicio y poder contar con ellos siempre que tenga un problema.

LNRE: Dices que has crecido mucho. ¿A nivel personal, en que has crecido?

R.L.: comprar en entornos internacionales y conocer otras culturas me ha enseñado a tener open mind. Por ejemplo, en el mercado chino, para mí, la clave es ir a china o invitar al proveedor a verte. Por qué cuando hablas con él cara a cara, el trato se torna totalmente diferente. Sí consigues tener la confianza del jefe de producción, cualquier incidencia o urgencia que tengas, te la arreglará.

LNRE: una mente abierta, ¿En qué más has crecido?

R.L.: Siempre he sido inquieto y he buscado no parar de desarrollarme. Dentro de esto, también he aprendido a trabajar en equipo y a liderar. Para mí, liderar es ser otro miembro más. Para que todo el mundo se sienta igual, la única manera es trabajar codo con codo. Por ejemplo, cuando entro como responsable de compras y logística, lo primero que hago siempre es ir al jefe del almacén y a los mozos de almacén y decirles “vosotros sois mis ojos y vamos a trabajar conjuntamente. Si vosotros falláis, yo también fallo. Si tenéis cualquier problema, yo lo he de saber y solucionar”. Esto es así, porque ellos conocen la realidad del día a día mucho mejor que yo.

LNRE: ¿Qué habilidades crees que tiene que tener un buen director de operaciones?

R.L.: Trato personalizado con todos los miembros del equipo, saberles expresar la importancia de su trabajo y ser cercano. Se trata de no estar encerrado en tu despacho, si no bajar, relacionarte y reírte con ellos, cantar con ellos y crear buen ambiente. Y eso, en un ambiente de trabajo hostil, es importantísimo.

LNRE: y sobre todo ahora…

R.L.: Si, pero creo que viene de siempre. Pero antes había más facilidad de encontrar nuevo empleo. Yo pedía el máximo, pero no más de lo que podían dar. Todo se queda en el trabajo, hay que saber desconectar. Aunque en ocasiones, es difícil, cómo en puestos en los que tienes que estar siempre disponible.

LNRE: ¿Cómo desconectas?

R.L.: Hay que hacer un ejercicio mental fuerte y trabajar con tu tiempo. Acelerar cuando hay que acelerar, pero coger tu tiempo cuando puedas y adaptarte. Es lo que entiendo cómo horario flexible y es fundamental.

LNRE: Entonces, ¿Diríamos que la flexibilidad también es importante?

R.L: Es básica y debería estar en cualquier empresa. Aún más, en muchos casos, si tienes parte de la producción en otros mercados, es interesante adaptarte a sus horarios, por tal de hacer que todo sea más fluido.

LNRE: Me has comentado que existía el miedo a perder el trabajo. Tú, hace poco has pasado por este proceso. ¿Cómo has vivido esta experiencia?

R.L.: El mis dos últimas empresas, una la cerró y en otra hicieron un ERE. En la última me comunicaron que cerrarían y viendo cómo iba la situación en el sector, uno ya está preparado y sabe de qué va. Cómo no he sido una persona estanca y siempre he estado en continuo movimiento, acabas teniendo unos recursos. Viendo casos de conocidos en paro, me puse en seguida en movimiento. Llamé a un antiguo proveedor y le pedí un trabajo, el que fuera. Fue como volver a empezar de nuevo, dejar de ser el que tomaba las decisiones y el que compraba y convertirme en alguien de a pié. Un cambio realmente fuerte, un retorno a las raíces.

LNRE: ¿Y cómo se lleva este cambio?

R.L: la primera semana fue chocante. Pero luego empiezas a pensar y dices, “si la vida no te sonríe, sonríele tú a la vida, voy a intentar dar lo mejor de mí”. A raíz de eso, empecé en el mundo de las redes sociales.Hace poco cumplí dos años en Twitter y un año en mi blog. He podido escribir dos capítulos de un libro y, por último, me he dedicado a la curación de contenido. Ello me ha ayudado a descubrir y compartir muchas cosas interesantes. Antes, lo leía, pero me lo quedaba para mí. Ahora, puedo compartirlo. Esto está genial, porque la gente puede leer lo mismo que leo, compartirlo y aprender. Esto me sirve para mantener mi mente despierta, activa y compaginarlo con el trabajo.

LNRE: ¿Dirías que los social media te han servido para re-encontrarte con tu pasión por el Marketing?

R.L.: Pensándolo bien, sí. Antes no los usaba mucho, fue a partir de empezar con un nuevo trabajo que me llamó la atención Twitter. Tuve que aprender muchas cosas de manera autodidacta, como TL, #, FF… Pero luego encuentras a gente que te pregunta lo mismo y puedes enseñarles. También me permiten acceder a información excelente y depurada. Todo eso me dio a entender las funciones de las redes sociales y re-encontrarme con las raíces del Márketing. Encuentro que para sacar el máximo provecho a las redes sociales hay que compartir; compartir, colaborar y cooperar es la base de todo.

LNRE: Las tres C’s…

R.L.: en el trabajo, en la red, en la familia… Si lo haces, los demás crecen y tú creces. Si encima le pones las nuevas herramientas de gestión de contenido, puedes estar horas y horas leyendo buen contenido.

LNRE: ¿Qué son las rrss 3.0?.

R.L.: El 3.0 ya es hablar de redes sociales, pero emotivas. Se trata de que tú, en 140 caracteres dejes energía. Se trata de transmitir positivismo, comunicación, información…Que todos puedan aprender. Dentro de esto, tengo el principio de agradecer. Aunque le dedique media hora diaria, agradezco, uno a uno, a todos. Es algo que no cuesta nada y puedes sacar sonrisas a la gente y eso, es dejar una energía.

LNRE: ¿Dirías que tu futuro está en las rrss?

R.L.: Me gustaría pasar a las rrss. Ya tengo ciertos conocimientos y me muevo con soltura con una serie de herramientas. Seguramente hay más de una cosa que no soy consciente de haber aprendido y sé hacer. Y esa ha sido mi trayectoria, aprender continuamente, reciclarmey reinventarme. “Reinventarse o morir”, y la manera para hacerlo, es aprender. Ahora tengo 40 años, espero con 55 seguir igual, siempre aprendiendo.

LNRE: Pues muchas gracias por permitirme entrevistarte, Ricard.

R.L.: Gracias a ti, Jaime

Por Jaime Armada

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Globalización, empleo y recurso humano

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Por: César A. Taborda Agudelo

La apertura económica, las nuevas oportunidades laborales y profesionales, los efectos generados en las diversas crisis económicas que se dan a lo largo de la historia y principalmente la globalización que se ha generado desde años recientes ha creado un efecto diferenciador en nuestra era actual, donde la formación profesional cumple con un efecto transversal para la apertura de nuevas y posibles ofertas laborales y oportunidades profesionales.

Son muchos los factores que intervienen en los diversos procesos de selección de personal de una empresa, sin embargo, la apertura económica y las diversas oportunidades de inversión extranjera en el mundo han conllevado a que el recurso humano sea cambiante, inestable y muy dinámico, donde las oportunidades no escasean pero, es difícil acceder a ellas por la amplia demanda en el mercado y además, por la gran exigencia por parte de las empresas en temas de determinada experiencia laboral, edad, estudios, etc.

Contrario a lo anterior, aún hay empresas que siguen arraigadas a comportamientos y modelos empresariales anticuados, obsoletos y con poco resultado, donde la capacidad de mando se encuentra en decisiones unilaterales y no en procesos participativos, inmersos en liderazgo y empoderamiento del recurso humano, situaciones como estas hacen del mercado laboral, poco competente en niveles superiores de la economía, debido a que estos comportamientos empobrecen y dificultan las capacidades intelectuales, profesionales y de liderazgo del talento humano.

En conclusión, se puede identificar que el alto grado de investigación, innovación, compromiso y dedicación que hay en nuestra actualidad, permiten que las empresas visualicen y encuentren en su recurso humano amplias posibilidades de crecimiento y competitividad, esto sin ellos olvidar que en cualquier momento el recurso humano se puede ir y dejar un vacío significativo dentro de la compañía, y es ahí donde las herramientas utilizadas en la actualidad como la gestión por procesos, gestión de la calidad, documentación de actividades, entre otros, sirvan como aliciente para mejorar y disminuir la brecha entre la deserción laboral y nuevos procesos de capacitación repetitivos y limitantes para la empresa.

César Taborda (Ctabag)

Email: cemar1987@gmail.com

Twitter: @cesartagudelo

LinkedIn: Cesar (Ctabag09) Taborda

Facebook: César Taborda Agudelo – Emprendedor

Web: gdsa2013.blogspot.com

Disneyland y sus RRHH

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Este año he tenido la suerte de comprobar lo equivocados que podemos llegar a estar cuando desconocemos algo. Y es que los parques que tiene funcionando Disney en París no son para niños,… son para todo el mundo.

Allí todo está organizado para que disfrute cualquiera que quiera asistir. Ya el pasear por las calles es impresionante, resulta divertido y supone frecuentes sorpresas.

En definitiva, es un sitio al que merece la pena ir. Todo gira en torno a que el visitante se evada, que entre en otro mundo.

Por ejemplo, es casi impensable encontrar hoy en día algún lugar con gran afluencia de público que pueda tener éxito sin ofrecer wifi (gratuito o no) a los que lo visiten,…pues en Disney nada de wifi. En algunos restaurantes del Disney Village (la zona comercial a la entrada de los parques) por supuesto tienen zonas wifi, pero dentro del parque, al menos yo no lo encontré, y no vi ni una pegatina con el típico “zona wifi”. Me da la sensación de que incluso si pudiesen te confiscarían el móvil: “oiga, ¡que aquí se viene a disfrutar!”. Si quieres wifi, al hotel, que ahí sí que está bien, ya que llega incluso a las habitaciones y a una velocidad más que razonable.

Pero volviendo al tema que pretende tratar este post, dentro de toda esta magia, cuando estás rodeado de aquellos extraordinarios decorados, es más que justo reconocer que las personas que allí trabajan tienen la mayor parte de culpa de que todo fluya y, salvo los eternamente insatisfechos, que de todo tiene que haber, el resto no pasen ni un pequeño mal trago.

Desconozco las políticas de selección que allí siguen, pero me encantaría descubrirlas. Desde luego está claro que el plurilingüismo es clave para ellos, pero a mí me gustaría saber cómo consiguen personas tan orientadas al cliente, con tan alta capacidad de tolerar el estrés y a la vez, tan firmes como para no pasar por alto ni la más mínima norma, pero con una sonrisa y un comentario agradable.

Y es que en Disney las normas se cumplen, y si para subir a una atracción hay que medir 132 centímetros, el tener una niña que mide 131 y hacerle una coleta un poco alta para que llegue al mínimo no cuela. Te dicen algo así como “esto es un poco de trampa ¿eh?”, pero te lo dicen con una sonrisa cómplice, hablan con el niño/a para minimizar el disgusto y eso sí, ¡el niño no pasa! Algunos dirán que son motivos de seguridad. Sinceramente, me parece que es tan sólo una buena forma de no cometer errores porque cuando flexibilizas una norma, ¿hasta dónde se puede hacer la vista gorda? Sin embargo, si no consideras ningún margen, la cosa está clara para todos.

Allí se saluda a todo el mundo con entusiasmo, tanto a primera hora, cuando todos llegamos ilusionados y frescos, como a las 23:30, cuando después de todo el día, los niños van en brazos, los padres sudando la gota gorda con los niños cogidos y las madres intentando abrirse paso entre las incontables personas que se han quedado a ver, por enésima vez, el espectáculo final de luz y sonido, que todos los días es el mismo, pero te apetece repetir a pesar de estar soñando con llegar a la habitación y dormir.

¿Y los restaurantes? Pues más de lo mismo. Da igual fast food que servicio en mesa. Quien te atiende parece que ha estado toda la vida deseando que llegase el momento de servirte a ti. No a otro, a ti.

Con las tiendas, más de los mismo.

Y de los hoteles, ni hablamos.

Yo sigo a lo mío: ¿pero cómo consiguen quince mil personas (los trabajadores que tienen allí concentrados) tan orientadas al público?

No puede ser porque les paguen mucho, porque entonces en algún descuido siempre habría algún empleado que levantaría la voz, se enfadaría,… El comportamiento de estos profesionales sale de forma demasiado natural para estar “comprado”.

Desde luego, tampoco es por los horarios: abren todos los días del año desde que amanece hasta que ya ha anochecido. Si unimos el Disney Village que he comentado antes, abren casi 24 horas al día. Y si contamos los hoteles, pues las 24 horas, sin casi.

Tampoco es un trabajo fácil. El público es el más inconformista del mundo, los niños, seguidos por los más exigentes, los padres cuando se trata de satisfacer a sus hijos. Con lo cual, que haga sol es motivo de queja, y que llueva también. Pero si además llueve y hace sol mientras esperas haciendo cola,…

Cuanto más lo pienso más impresionado estoy por esos trabajadores.

Alguna de ellas, las que hacen de princesas, se tienen que juntar durante horas con niños para hacerse fotos, hablar un poco con ellos y “despacharles” de la forma más rápida posible para que pase el siguiente. Todo esto en distintos idiomas.

Me viene al recuerdo ahora la chica que interpreta el papel de Rapunzel, que en el rato que la pude ver (por suerte sólo estábamos los novenos de la fila así que no fue demasiado), habló con fluidez en inglés, francés, alemán, español y ¡catalán!

Que hombre, no pasa nada por hablar catalán, está genial, pero entonces ¿cuántos idiomas más hablará?

¿Y agradecidos? Pues tremendamente agradecidos. A una dependienta le pregunté si hablaba español y me contestó que “un poco” (ya nos gustaría a muchos españoles que tenemos “nivel medio” de inglés, hablar este idioma como ella hablaba el nuestro). Se me ocurrió, con cierto ánimo de facilitar, hablarle en inglés (nivel medio,…), ¡y menuda conversación me dio!, además de agradecerme enormemente el esfuerzo por adaptarme a su supuesta carencia.

Cuanto más lo pienso más envidia me da. He tenido que seleccionar docenas de veces personal para atender al público y en pocas ocasiones he conseguido ese nivel de compromiso, adaptación persona-puesto,…

En Disneyland es de esas veces que se comprueba que la frase “nuestro valor son las personas” no es sólo el comentario de un directivo para ser políticamente correcto.

¡Cómo me gustaría conocer su secreto!

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Síndrome del quemado

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Por: Laura Murillo

Es un día como cualquier otro y desde la distancia me comunico con una gran amiga que me dice: “No soporto, no puedo disimular mi desdén hacia está empresa, es que  la información que me brindan es irrisoria, me siento desmotivada”.

Esta no es la primera ocasión que la escuchó quejarse de su trabajo y sé que no es porque ella quiera sentirse así, es porque tiene el síndrome del quemado. Si, así como leen, muchos en algún momento de nuestra vida sufrimos el síndrome del quemado o síndrome de Burnout.

Muchas veces el enojo en el burnout está dirigido hacia la empresa o la organización para la que uno trabaja, hacia los clientes para los que uno trabaja, o hacia el más amplio sistema económico y sociopolítico, el problema es que muchos no saben porque se sienten así o que es lo que les pasa.

Es por esto que hoy les deseo hablar un poco de este síndrome y sus síntomas para que a futuro puedan reconocerlo en ustedes mismos.

Agotamiento físico y mental excesivo, desánimo, desmotivacion, cambios de comportamiento “malos modales” hacia los demás o con un trato desagradable, irritabilidad,  baja autoestima,  frustración, depresión y darle poca importancia a todo son síntomas del síndrome del  trabajador quemado o síndrome de  Burnout.

La primera vez que escuche de este tema tenía 21 años y me causó un poco de gracia el nombre, en lo personal (y sin ánimos de ofender o parecer prejuiciosa) pensé que era una forma bonita  de los ricos para decir “no quiero trabajar”.

Pero la verdad es otra, el síndrome de Burnout es algo serio, es una enfermedad que se debe tratar y atender con el cuidado que se merece.

Muchas veces tu puedes sentir esos síntomas y creer que no es nada, sin embargo debes de buscar ayuda profesional por tu bienestar. 

Es más, en países como España, Francia y Alemania, el síndrome de Burnout es motivo de reposo prolongado para algunos trabajadores ya que puede llevar a conductas que pongan en riesgo al trabajador y su desempeño dentro de la organización, y en muchas ocasiones se observa conducta violenta y comportamientos de alto riesgo (como conducción suicida, juegos de azar peligrosos).

Por todas estas razones te recomiendo que prestes atención a tus síntomas en el momento que te sientas cansado de tu trabajo y tomes las medidas necesarias para protegerte a ti y tu familia. 

Lra Murillo

Email: lra.murillo3@gmail.com

Talento sin gestionar = Marca blanda

¿De los que están en un escaparate con su nombre? O ¿De los que están en un escaparate con el nombre de la compañía?

“¿Para qué voy a estar en el mundo digital? Tengo trabajo, nadie me va a googlear”
Es el pensamiento que solemos tener cuando estamos seguros dentro de una organización.

Actualmente, no hay nada seguro en el mundo laboral.

¿De los que están en un escaparate con su nombre? O ¿De los que están en un escaparate con el nombre de la compañía?

“¿Para qué voy a estar en el mundo digital? Tengo trabajo, nadie me va a googlear”

Es el pensamiento que solemos tener cuando estamos seguros dentro de una organización.

Actualmente, no hay nada seguro en el mundo laboral. Es por eso que no sólo debemos gestionar nuestro talento, como un hábito, en una situación de búsqueda de empleo sino como un hábito para que nuestro perfil profesional sea más enriquecedor, para nuestra empresa, y más atractivo para otras.

Un hábito, no para conseguir resultados a corto plazo y conseguir un empleo, también para mantener una relación laboral en la que estamos desarrollándonos y queremos seguir haciéndolo.

Además, cuando trabajamos en el mundo 2.0, desde las cuentas digitales de una organización, no reluce nuestro talento sino que lo estamos haciendo bajo unas directrices. En ese momento somos una marca blanca.

No hay que dejar nuestra huella personal y digital en desuso ya que seguir realizando nuestro branding personal nos podrá convertir en un profesional de nuestro sector, algo que, consecuentemente, puede reportar más opciones laborales. Estas opciones harán más enriquecedor no sólo nuestro perfil sino la reputación de nuestra organización.

¿Por qué?

Porque si nuestro perfil disfruta de ofertas de trabajo y la organización es consciente, esta última retendrá nuestro talento y sabrá que elegimos estar ahí sabiendo que podríamos estar en otro lugar.

Las compañías siguen evolucionando en cuanto a la flexibilidad que dan a sus empleados y la transparencia de la misma en la web 2.0. Aumentan las compañías que apuestan por la conservación de la identidad individual de sus empleados. Por lo tanto, nos encontramos con que la Web 2.0 es un enorme escaparate lleno de atractivos perfiles profesionales para nuestras compañías. Sabiendo todo ello, son las mismas “poseedoras” de dicho talento las que van a apostar por retener perfiles que, expuestos en su escaparate, sean más apetecibles.

En otras palabras, no sólo hay que diferenciarse y posicionarse en el mercado laboral, también dentro de la empresa en la que trabajamos. Diferenciemos nuestra marca en la Web 2.0 para que, posteriormente, la compañía se beneficie con una imagen positiva y fiel de sus empleados en el mundo digital.

La marca no es otra cosa que una competencia personal: actitud y constancia.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

La Nueva Ruta del Empleo Radio – Costa Rica

En uno de nuestros programas más recientes de La Nueva Ruta del Empleo Radio en Costa Rica conversamos con Tanny Abad Ramírez, quien es emprendedora y capacitadora, sobre nuevas oportunidades de negocios en la actualidad. También nos acompañó Verny Wilson, uno de nuestros ruteros y especialista en RRHH, con quien hablamos sobre gestión por competencias.

Nuestro programa es producido por Fabrizzio Ponce y se transmite en vivo todos los jueves a las 5:00 pm hora centroamericana a través de Radio Costa Rica 930 AM, http://www.radiocr.net y posteriormente en diferido a través de Canal 19.

Vigilancia tecnológica y competitividad laboral

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Por: César A. Taborda Agudelo

A medida que pasa el tiempo, en el mundo se dan cambios y factores puntuales en las sociedades industrializadas, donde ocurren cambios constantes en los distintos ámbitos: sociales, económicos y culturales, los cuales impactan de manera directa distintos aspectos del ser humano. Lo anterior conlleva a moldear y modificar los estilos de vida, relaciones sociales y vínculos laborales que anteriormente eran constantemente estables.

Comprendiendo este escenario, la globalización necesita de personas supremamente eficaces, comprometidas, dinámicas y seguras de sí mismas, las cuales tengan la capacidad de adaptarse de manera constante a los diversos cambios que la tecnología y los diferentes frentes organizacionales obligan.

Sin embargo, la dinámica de la vida y todo lo que esta compone, está inmersa en un mar de situaciones que ponen a prueba los conocimientos, actitudes y aptitudes de los individuos, y es ahí, donde en muchas ocasiones las personas se auto-evalúan y analizan para determinar los factores y situaciones que les permitirá salir de su zona de confort, por lo general, encontrarse en una zona de confort permite constante seguridad, conformismo y poco esfuerzo para la consecución de objetivos, pero esa comodidad en la actualidad, esta mandada a recoger, debido a los múltiples cambios que las sociedades presentan día a día y que son, así no lo queramos, los cambios que nos exigen mejorar a cada instante y a su vez, generar nuevos conocimientos, conceptos, investigaciones y soluciones a problemáticas generalizadas de nuestra sociedad.

Sin embargo, para las organizaciones es algo demasiado complejo comprender el ‘por qué’ del comportamiento de algunos de sus empleados, cuando se comienzan a abrir una brecha entre lo que se hace en sus actividades diarias y lo que se aporta por su conceptualización, formación y aprendizaje continuo, se entra en un estado de desinterés y frialdad para con los procesos de la compañía y de paso, se cierran puertas de crecimiento y desarrollo tanto personal como profesional. Pero vale la pena mencionar que no solo las personas son culpables de esta disminución y poco interés generalizado, es una situación donde se da en un alto grado porcentual por las empresas, puesto que estas, (hablo de algunas), generan muy poca motivación en sus empleados, gracias al desinterés, nulos procesos de capacitación y continuos desaires para con los empleados y sus aportes, que así sean muy simples, son importante para cada individuo y para los procesos organizacionales.

Independiente de los réditos económicos que las personas recibimos por nuestras habilidades, lo primero que un empleado busca en una empresa es “seguridad”, pero al obtenerlo, el empleado suele comenzar a cambiar su perspectiva, y ver sus actividades y aportes a la organización como algo forzoso, lleno de altibajos, baja iniciativa y motivación, chismes de pasillo tanto entre compañeros como jefes y demás y como parte final, siempre verá las limitaciones propias y de la organización sin tener la más mínima capacidad e intención de ver oportunidades. De acuerdo a lo anterior, entender que estamos en la era del conocimiento, donde la vigilancia tecnológica hace parte del día a día tanto en las empresas como en las personas y que gracias a ello se consigue crecimiento económico, profesional, personal, social y que no sólo es esto, sino que se puede ser más competitivo en todas las áreas, obliga a que cada individuo se examine y desarrolle sus propias capacidades, esto para evitar quedar rezagado en el olvido de una alta competencia laboral, donde debes estar ampliamente comprometido y capacitado, de lo contrario será muy complejo ser competitivo en el mercado.

César Taborda (Ctabag)

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LinkedIn: Cesar (Ctabag09) Taborda

Facebook: César Taborda Agudelo – Emprendedor

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¡Ojo con el coaching!

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Vaya por delante que no soy un escéptico en lo que al coaching se refiere. En absoluto me parece que sea una disciplina prescindible. Más bien al contrario, cuanto más investigo y me formo en el tema, más convencido estoy de su gran utilidad.

Sin embargo, precisamente por haber profundizado en los últimos tiempos en esta materia, aprovechando cualquier oportunidad para intercambiar opiniones con profesionales que acumulan mucho más conocimiento que yo en estas técnicas, considero que, tal y como se está planteando, hay ciertos peligros que pueden hacer que el coach cause serios daños en sus coachees.

No hay que olvidar que la herramienta se centra en las personas, por lo que cualquier mal uso de la misma podría llegar a perjudicar muy seriamente a los sujetos “pacientes”/“clientes” (cuanto más lo pienso, menos claro tengo si en coaching es más apropiado llamarlos de una manera o de la otra).

Digamos que, en mi opinión, hay ciertas premisas que, de seguir tomándose como se hace en la actualidad, podrían hacer que esta profesión, en el mejor de los casos, forjase un enorme desprestigio. Sin embargo, esta situación sería una auténtica lástima, porque son muchos los que perderían la oportunidad de desarrollarse a partir de las técnicas utilizadas.

Un primer defecto de forma que veo en el planteamiento del coaching es que, a pesar de basarse en modelos teóricos procedentes de otros ámbitos, no ha querido posicionarse en paralelo a ninguna otra disciplina profesional. Al tratarse de estrategias focalizadas en el crecimiento personal del coachee, podría haber tenido sentido alinearse junto a otras especialidades como la psicología, psiquiatría, sociología,… básicamente, cualquier rama que tenga como foco el trabajo sobre las personas.

Sin embargo, no es infrecuente encontrar afirmaciones como “cualquiera puede hacer coaching”. Pues lamentándolo mucho, NO. Para ser coach hay que tener una gran capacidad para empatizar con los demás, pero sin juzgar (con lo que nos gusta poner etiquetas), y sin ver afectado nuestro criterio por prejuicios, sentimientos, estado de ánimo,… Vamos, las capacidades que se le exigen a un coach, como se ve, no son poca cosa. Creo que no es mucho pedir que, al igual que un filólogo no se mete a construir puentes, alguien que quiere ayudar profesionalmente a las personas atesore un bagaje formativo y profesional también orientado a estas.

Pero además, considero que, en aras de conseguir un resultado óptimo, un coach no puede ser alguien tan sólo “formado” en la disciplina. Por más vueltas que le doy, se me antoja muy complicado que una persona demasiado joven, sin apenas experiencia, no ya profesional sino incluso vital, pueda ayudar a nadie a encontrar su camino. Cierto es que para que el coaching fluya hay que huir del afán intervencionista que tenemos todos: lo primero que hacemos siempre es dar consejos, y lo segundo, informarnos bien sobre aquello en lo que hemos aconsejado (paradojas del ser humano). Pero de no aconsejar, a no saber qué comportamientos pueden ser más eficientes y cuáles menos para determinadas circunstancias, va un mundo, pero un mundo de tinieblas. ¿Y si ayudamos a nuestro coachee a elegir su camino pero resulta que se ha ido “por los cerros de Úbeda”? Si no lo sabemos, no sólo no le habremos ayudado, sino que habremos contribuido a convertir su existencia en un laberinto indescifrable cada vez que afronte situaciones similares a las que hemos tratado de corregir.

Son sólo unos pequeños matices respecto a lo que considero están siendo errores de base a la hora de ejercer la profesión, pero no olvidemos que en el coaching existe otro personajes, el coachee, para el que también habría que gestionar ciertos aspectos.

No todo el mundo puede ser coachee. En el camino del desarrollo personal y profesional tenemos que hacer una profunda introspección, que nos llevará a descubrir muchas cosas sobre nosotros mismos que ni siquiera nos habíamos planteado. Pues bien, estas cosas que descubrimos pueden no ser del todo satisfactorias, y por lo tanto, quizá el descubridor no tenga la madurez personal suficiente para afrontarlas aún.

Así pues, si juntamos a un coachee inmaduro (por la razón que sea, edad, conocimientos, experiencias,…) junto a un coach sin una excelente capacidad para empatizar, con pocas vivencias (lo mismo, puede ser simplemente por edad),… imaginemos el resultado.

Se está poniendo muy de moda la idea de que el coaching puede aplicarse casi en cualquier entorno. Pues bien, más allá de consideraciones más profundas, la verdad es que utilizarlo, por ejemplo, con adolescentes y jóvenes adultos, puede ser bastante contraproducente, al menos si se aplica el coaching tal y como pretende, con un intervencionismo nulo.

Siendo realistas, un adolescente necesita consejo, y un joven adulto necesita apoyarse en las experiencias de sus seniors. Luego es cierto que lo óptimo será dejarles equivocarse, incluso en lo que ya les hemos advertido. Esto es difícil, nos cuesta decirle a nuestros hijos lo que deben hacer y luego permitirles que hagan lo que estimen oportuno. Pero ¿de qué nos sirve nuestra experiencia si no es para transmitirla a aquellos que todavía no han tenido oportunidad de vivir lo que ya hemos vivido nosotros?

Por lo tanto, con estos perfiles puede hacerse coaching, pero por decirlo de alguna manera (los muy estrictos dirán que esto que propongo no es coaching), sería bueno “descafeinarlo”: presentemos nuestro know how, dejemos que elijan, y si hacen lo mismo que les hemos advertido que es un error, por lo menos no se hundirán, ya que sabrán que conocen a alguien (su coach) que sabe cómo salir de ese pozo en el que se han metido.

En conclusión, y al hilo de lo que he mencionado al inicio del post, considero que el coaching es una muy buena estrategia dependiendo de quiénes sean sus actores, coach y coachee, pero también de cómo se aplique en función de estos.

Como todas las actividades encaminadas al desarrollo personal y a la resolución de conflictos internos (formación, psicoterapia,…), el único requisito debería ser utilizar el coaching con la máxima responsabilidad.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Cuando ellas demuestran una perspectiva diferente

AllanMadriz

Por: Allan Madriz V.

El 8 de marzo se celebra el día Internacional de la Mujer Trabajadora, acortado al día Internacional de la Mujer y la razón para celebrarlo en la actualidad es el reducir la brecha si debiéramos decirlo de una manera simple. Reducir la brecha de igualdad, en la sociedad y desarrollo como persona y profesional en comparación con el hombre.

Bajo esta celebración creo que es bueno ilustrarlo en una historia de 3 mujeres; estas tres mujeres pueden ser usted, ella, su amiga, su mamá o bien todo aquel que se identifique con lo que les voy a compartir hoy.

Maria, Dora y Emily son tres mujeres que se encuentran en una café años después de la última vez que estuvieron en la escuela. La oportunidad las unió de manera casual por una reunión de padres de familia, posterior a ello deciden tomar un rato para platicar, ellas oscilan entre… (ya sabemos que la edad no siempre se menciona) lo dejaremos en un rango 28-38.

María completó el proceso establecido académico (saco el bachiller en enfermería) y es una regular supervisora de un call center que debe trabajar con un equipo de 20 personas, un 60% de la población hombres, además el “Jefe” es un hombre de edad avanzada que solo está esperando poder pensionarse pronto.

Dora es una mujer que sigue estudiando, espera conseguir su maestría muy pronto, tiene un puesto importante en una empresa de alto volumen e impacto, lleva mucho tiempo en la organización y ha escalado en puestos importantes. Ha logrado hasta cierto punto el éxito, debió superar el riesgo calculado de tener su primer y único hijo hasta ahora.

Emily trabaja como ejecutiva de relación de una importante empresa, el colegio fue su última visita a un centro de estudios, con sus dos hijos ha dedicado vida y corazón a verlos crecer y desarrollarse, Emily valora la educación sin embargo ha sido su realización trabajar con ahínco y enfocada en su familia.

En el encuentro Maria le pregunta a Dora:

Dora, ¿cómo has podido lograr ser Gerente en esa empresa? ¿Cómo lo logras con tu hijo y el trabajo? ¿He escuchado que ser Gerente y familia es muy complicado?

Dora le hace esa mirada que tenemos algunas veces de “no tienes idea” sin embargo con alegría les responde:

Ha sido muy retador, durante los primeros años debí converse a mí misma de que la única forma de poder comenzar a sobresalir en puestos que ha estado para hombres fue pensar diferente, no pensar como hombre para lograrlo, pensar como mujer para generar acciones distintas, debí desafiar el estatus quo, pensar en formas creativas de hacer el trabajo y motivar a mi equipo a buscar soluciones. Curiosamente primero yo misma pase por ese proceso.

Mi familia es muy importante sin duda alguna y cuando nuestro hijo llegó el temor de lo que había logrado me lleno de dudas, el apoyo de mi esposo y la conciencia de hacer esto juntos fue vital para superarlo y sentirme respaldada. En el trabajo vi los frutos cuando mi equipo que había adquirido mi estilo de trabajo, realizaba las tareas de manera ordenada y cumplía las metas. Creo que en esta etapa vi los resultados de tener las líneas de comunicación abiertas, ser algunas veces para ellos compañera, mamá y hasta consejera, sin quebrar la línea de respeto y más bien basado en la escucha activa.”

“No es fácil, sin embargo he trabajado por ello y espero pronto ser la próxima directora comercial, esa es mi meta.

¿Y tú Emily?” -le pregunta Dora- “¿Llevas mucho en ese puesto?

Emily bebe un poco de su capuchino sintiendo el olor a vainilla , medianamente caliente y responde:

Hace años encontré que el trabajo no remunera algunas cosas como el amor por la familia, como el estar presente y vivir el momento con ellos. Este trabajo me da mucha tranquilidad y a pesar de que hay momentos críticos son superables, cuando es momento de salir, me desconecto de eso y regreso a las verdaderas razones del por qué lo hago, mi familia.”

Me gusta verme como una mamá dedicada que ha sido inspiración y motivación para ellos (son 2 hijos), cuando mi esposo falleció me sentí muy impotente, el trabajo anterior era absorbente y no vi venir una serie de sucesos inesperados, mi visión y pasión estaban enfocadas en solo HACER y no SER. En algún momento de mi vida sé que el estudio es importante, sin embargo, también me he dado cuenta que el crecimiento no solo se da académico, necesitas actitud, enfoque y significado, educación financiera y trabajar en ello”.

Mis hijos han sido un pilar enorme en esto, constantemente veo en ellos los logros de cosas que yo espere, también he entendido que quiero que tengan sus propios sueños y metas, quiero que estos valores, confianza y respeto sean sus bases, y les cuento algo más muy interesante, recientemente he ganado el premio de mejor ejecutiva de relación, basado en una encuesta que se les realiza a los clientes sobre el desempeño, y aunque puede no sea el premio mayor, significa que mi trabajo es apreciado y hasta me motiva a tomar algún seminario, o taller de habilidades que refuercen las mías, suena bien verdad?”

María ve a Emily y a Dora y exclama:

¿Parece que fuese yo la que se siente estancada escuchándolas?”

“¿Por qué sientes eso?” – Le pregunta Emily

Me siento regular en ese Call Center, estudie enfermería porque pensé era lo que quería y después cuando llegó el momento no estaba tan clara, busque un trabajo medio tiempo e ingrese a este Call Center, me dieron hace un año la opción de ser Supervisora, sin embargo mi jefe es bastante molesto, para él las mujeres son aún débiles y muy molestas en temas de manejo de personal, constantemente siento que toma acciones por encima de mi autoridad y dentro del equipo solo soy yo la mujer supervisora versus 4 hombres”.

“Con todo eso estoy de número dos en alcance de resultados y creo que eso molesta a algunos de ellos, las escucho y parece que yo no estoy haciendo algo que ustedes si, ¿en que radica?

Yo considero” -inicia Dora- “que todo está en preguntarnos como mujeres cual es nuestro estilo de Liderazgo, que factores en la actualidad determinan nuestra forma de hacer y sobre todo SER”.

Estudiar es importante, la estructura y el responder al COMO, sin embargo, la ejecución y la acción depende de factores que debemos realizar nosotras, te doy un ejemplo: En América un 42% de las mujeres en Estados Unidos tienen un puesto directivo, en México un 32% y Brasil un 37% por mencionar algunos (fuente Source: International Labor Office, Women in business and management: gaining momentum (2015), eso significa que apenas a hoy hemos dado pasos para en un mundo laboral dominado por hombres.”

“Bernar M Bass elaboró una teoría de Liderazgo Transformacional con 4 componentes, este término había sido introducido por James Mcgregor y contiene mucho de lo que hemos hablado mientras las escuchaba, así que no te “afanes” como dice mi mamá y mira lo que podrías analizar:”

  • Estimulación Intelectual:
    • ¿Desafía el estatus Q (es decir cuestiona lo que actualmente hay) Estas o está tu equipo en una zona de confort?
    • Implementa la creatividad e innovación
    • Impulsa al equipo a buscar soluciones
  • Consideración individualizada
    • Habla con el equipo, tus pares, tu molesto Jefe, establece canales de comunicación
    • Busca ser tú el cambio, realiza las reuniones buscando entender primero.
  • Inspiración y motivación
    • ¿Tienes una visión clara tu misma de que quieres?
    • ¿Transmites eso a tu equipo?
    • ¿Cuál es la pasión que tienes?
    • El significado de tu esencia está en lo que haces.
  • Influencia idealizada
    • ¿Eres el modelo a seguir para tu equipo?
    • Como inspiras a los demás?

Con una sonrisa Dora menciona estos 4 puntos y rescata: “¡Mira que los últimos dos puntos ni siquiera son míos, veo eso en Emily con su historia de dedicación y enfoque!”

Creo que como mujeres hemos sido parte de generaciones donde hemos tenido que hacer camino, eso no resta que los hombres han tenido que hacer camino también, han tenido que ir a “cazar” para ser proveedores, sin embargo, no una carrera, es un trabajo en equipo a esta altura de la vida, creo que, si llevamos este mensaje a nuestros hijos, si educamos hacia ese enfoque estamos haciendo diferencia.

María toma la palabra y reflexiona:

He estado molesta conmigo misma por algunas cosas que he decidido, hoy este café ha sido tan valioso que me abre la mente a ideas que necesito apuntar para que no se me vayan“, sonríe y dice: “Creo que debemos ser agentes de cambio, mi cambio deberá repercutir en mi alrededor”.

Emily asiente con su cabeza y exclama: “Vieran que disfruto mucho leer, recientemente me encontré una cita de T Harv Eker, él escribió un libro llamado Los Secretos de la Mente Millonaria y dice: “En lo que te enfocas se expande”, lo cual me pareció tan poderosa como retadora“.

¿Saben que…?” dice Dora, “creo que este café tendremos que repetirlo en algún momento” …mientras revisan sus tazas y se dan cuenta que el café se ha ido….

Las tres sonríen y la plática termina con una sensación de esperanza y reto.

Reflexión final:

No se trata de diferencias, son esas diferencias aceptadas y entendibles las que pueden llevarnos como hombres y mujeres al siguiente nivel como sociedad, a respetar y accionar nuestros más sinceros valores para crecer en equipo, porque al final del día eso somos, un equipo de trabajo, en casa, en el trabajo y en lo que hagamos juntos.

¡Feliz Día Internacional de la Mujer!

Por:

Allan Madriz V.
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La Nueva Ruta del Empleo Radio – Costa Rica

En nuestro programa más reciente de La Nueva Ruta del Empleo Radio en Costa Rica conversamos con Alister Neira, uno de nuestros ruteros y director de la empresa Efrovida sobre el tema del mínimo esfuerzo.

Nuestro programa es producido por Fabrizzio Ponce y se transmite en vivo todos los jueves a las 5:00 pm hora centroamericana a través de Radio Costa Rica 930 AM, http://www.radiocr.net y posteriormente en diferido a través de Canal 19.